APORTACIÓN A LA CONCEPCIÓN DE LA ETICA DE ALBERT SCHWEITZER.

3. ALBERT SCHWEITZER. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ÉTICO FUNDAMENTAL.

RESUMEN DEL PLANTEAMIENTO ÉTICO DE ALBERT SCHWEITZER Y SU CONSECUENCIA PSICOSOCIAL

En las obras de Albert Schweitzer “Civilización y Ética” (dos volúmenes) y “El Pensamiento de la India” describe el esfuerzo de la Filosofía Occidental por llegar a descubrir un “Principio Básico de lo Moral” y una afirmación (un Sí al Mundo y a la Vida basados en una Filosofía de la Naturaleza) de Mundo y Vida, es decir, lograr que el individuo sienta que vivir en este Mundo  [la Tierra] merece la pena y que también tiene sentido desplegar la Voluntad de Vivir en él. Albert Schweitzer describe, recorriendo las principales aportaciones de la Filosofía Occidental (La Filosofía Grecorromana, el Renacimiento, la ética en los siglos XVII Y XVIII, LA Filosofía en la Edad del Racionalismo, la Filosofía de Kant, Spinoza y Leibniz, La Teoría del Universo en J.C. Fitche, Schiller, Goethe y Schleiermacher, la Concepción Supra-Ética y Optimista en Hegel, la Filosofía de la Segunda época del Utilitarismo, la Ética Biológica y Sociológica, y la Filosofía de Schopenhauer y Nietzsche), el fracaso de toda ésta Filosofía Occidental en lograr unos cimientos firmes para la Filosofía, al no lograr, en ningún momento un “Principio Básico de lo Moral” gracias al cual se pueda cimentar toda la Filosofía de “Afirmación de Mundo y Vida” válido para todo la población de cualquier parte del Mundo. Si bien, señala la Filosofía del Siglo XVIII como la mejor época civilizadora de la Humanidad, al lograr, más que ninguna otra Filosofía Occidental y Oriental una Filosofía Racionalista que supo poner en marcha la “Ética Activa”: acciones que mejoraban tanto materialmente como espiritualmente a todos los individuos de la época y de aquellos países donde éste Racionalismo triunfó y llegó al alma de toda la población culta e inculta.

De la misma forma, Albert Schweitzer, en el “Pensamiento de la India”, demuestra el predominante triunfo en Oriente de la Negación de Mundo y Vida, es decir, el predominio del sentimiento y el pensamiento de que no vale la pena vivir en el Mundo y por lo tanto, la aparición en el individuo de todo esfuerzo posible para matar dentro de sí mismo cualquier atisbo de Voluntad de Vivir” en este Mundo. Así, recorre las diversas corrientes religiosas y filosóficas orientales (La Docrina de los Upanishads; la Doctrina Samkhya; el Jinismo; Buda y su Doctrina; el Budismo en China, Tibet y Mongolia; el Budismo en el Japón; La Doctrina Brahmánica posterior; la visión brahmánica del mundo de las Leyes de Manu; el Hinduismo y el Misticismo Bhakti; el Bhagavad-Gita; el Bhagavad-Gita en los tiempos modernos; y el Pensamiento Moderno de la India).

Albert Schweitzer expresa cómo toda la Humanidad Occidental ha intentado, contra toda evidencia, creer que en el Mundo hay una Voluntad Ética, y que los acontecimientos observados en el estudio de la Filosofía de la Naturaleza, hay una finalidad acorde con la Ética, a pesar de la observación de los acontecimientos naturales más catastróficos. Y, en cada época, la Filosofía occidental ha logrado pseudodemostrar que esto era así. Pero las argumentaciones eran tan frágiles y, al mismo tiempo, la incapacidad de dar con un “Principio Básico de lo Moral” suficientemente firme, evidente para toda la población, verdadero y elemental (fácil de captar para todo el mundo y no solo para los filósofos), provocaron el derrumbe una y otra vez, en la historia de Occidente, de una Filosofía que cimentara una Ética espiritual y mística (independiente del Mundo, pero con Voluntad de vivir en el Mundo) que pudiese proporcionar las bases del desarrollo progresivo de la Civilización: Entendida ésta como el esfuerzo de todos los individuos del Mundo por lograr un desarrollo material, administrativo y espiritual en el Mundo que, por otra parte, facilitara la Paz Mundial. Según Albert Schweitzer esto llevó y ha llevado a la Decadencia de la Civilización en todo el Mundo Occidental.  Decadencia que hoy estamos padeciendo y cuyo declive no parece disminuir, sino todo lo contrario.

Por otra parte, Albert Schweitzer, al recorrer las Filosofías y Religiones Orientales, llega a la misma conclusión. También Oriente fracasa en una cimentación Filosófica y Ética que cale en todos los individuos y lleve a éste a profundizar en una afirmación (a un Sí) de los destinos del Mundo como Ciencia y Filosofía de la Naturaleza que llevase un sentido en sí misma, y fracaso también, en la construcción de una Ética de la Acción que reafirmase la Vida y el Mundo en Oriente. Y, desde luego un fracaso total, sino, una despreocupación en multitud de tendencias a encontrar un “Principio Básico de lo Moral”.

Resumiendo mucho, Albert Schweitzer observó que todo intento de la Filosofía Occidental y Oriental en fundamentar la Voluntad de Vivir en el sentido de los acontecimientos del Mundo y en otorgar a la Filosofía de la Naturaleza un sentido intrínseco, y en base a todo ello, encontrar un Principio Básico de lo Moral”, estaba y está condenado al fracaso y lleva a una Decadencia de la Civilización, tanto en Occidente como en Oriente.

Una vez que Albert Schweitzer descubre el Principio Básico de lo Moral “Soy vida que quiero vivir en medio de vida que quiere vivir”, se le abre el horizonte, y proclama vehementemente, que la “Voluntad de Vivir” y la “Ética” de la acción, consecuente con esa voluntad de vivir, debe prescindir de todo conocimiento del Mundo y de toda Filosofía de la Naturaleza, ya que la información que de allí nos llega siempre será en gran parte pesimista e irá en contra de nuestra “Voluntad de Vivir” y por lo tanto anulará toda intención Ética y, más aún, la Ética de la Acción”. Decide que la Voluntad de Vivir nace en nuestro interior y hay que dejarla crecer y procurar que crezca sin ponerle delante los obstáculos de nuestro conocimiento pesimista del Mundo y la Naturaleza. Está convencido de que la Voluntad de Vivir debe ser quien determine nuestras vidas y toda forma de vida humana o no. Y que llega un momento donde la Voluntad de Vivir suelta nuestra mano para que operemos en el Mundo, sin aferrarnos al Mundo como constructores de  Realidad, de forma que la Realidad quede cada vez más transformada por el Ser Humano y deje de ser el Ser Humano quien tenga que someterse a la “realidad ya aparentemente dada”. Albert Schweitzer rechaza sin dudarlo el sometimiento (y la excusa) del ser humano a someterse a dicha “realidad aparentemente dada”. Proclama que el individuo nunca debe apoyarse en el conocimiento siempre pesimista del Mundo ni creer en que la Naturaleza tiene una finalidad constructiva solamente. Hasta tal punto está convencido de esto, que hace la suposición de que si un ser humano supiera que en breve tiempo se acabase el Mundo y el Universo, seguiría actuando con Respeto a la Vida y protegiendo y enalteciendo la Vida de sí mismo y de todo ser vivo hasta el final, es decir, sin dejar en ningún momento de ser Ética Activa.

Es decir, en definitiva, Albert Schweitzer, concluye, con su aportación al desarrollo de la Ética y el progreso de la Civilización, que el esfuerzo recae en el individuo, quien, a través del pensamiento (observación de la contradicción entre su Voluntad de Vivir y los datos pesimistas del mundo exterior) debe dejar que su Voluntad de Vivir (irracional, según quien escribe este artículo) crezca progresivamente y determine la vida del individuo y la vida en este Mundo y esta Naturaleza, por muy pesimistas que sean las noticias de estos. O sea, el esfuerzo recae en el individuo y sólo en éste, quien ha de velar para que su Voluntad de Vivir interior no se debilite.

Antes de que Albert Schweitzer hiciese su magistral aportación a la Ética y, sobre todo en el Siglo XVIII, la población sentía “fácilmente” un sentimiento ético individual porque daba por supuesto que la Naturaleza, el Mundo y el Universo tenían intrínsecamente una dirección e intención Ética. Con semejante apoyo subjetivo, pseudorazonado y tal dosis de autoengaño ante la evidencia de los aspectos destructivos de la Naturaleza, el Mundo y el Universo, era muy fácil unirse a esa supuesta intencionalidad Ética que al individuo le rodeaba por doquier. Pero, al no estar bien cimentado el fundamento de la Ética, un Principio Básico de lo Moral, era cuestión de tiempo que la duda sobre el carácter intrínsecamente Ético de la Naturaleza, el Mundo y la Vida, se abriese paso y dejase impotente al individuo ante semejante tragedia: nada ni nadie podía ayudarle. Desde el final del Siglo XVIII hasta nuestros días hemos asistido al derrumbe de lo Ético, al derrumbe de la Civilización.

En función de la finalidad que persigue el presente artículo, es imprescindible citar con detalle el concepto de Salud Mental que sostiene el autor del presente artículo. Dicha definición de Salud Mental es la siguiente:

<<“ Definición de Salud Mental:

“La Salud Mental es un estado psíquico y físico tal,  que la persona que ha logrado dicho estado piensa, siente y desarrolla una conducta  (entendida en sentido amplio ),  en el Aquí y Ahora,  favorecedor de la Vida y siempre acompañada de la vivencia de Amor a la Vida unida a un estado de Aceptación Incondicional de la Vida tal como se nos presenta en la Naturaleza. Con independencia absoluta de los fines y destino del Universo y de todo aquello que pueda sobrevenir en el futuro, entendido, con precisión, como aquello que suceda inmediatamente después del Acto de favorecer la Vida, tanto si lo que sucediera después fuese positivo como negativo en relación a la Vida de cualquier Ser Vivo. O dicho de otra forma: ésta Definición de Salud Mental prohíbe el Acto de desfavorecer la Vida, en el Aquí y Ahora, en función de la Creencia o la Absoluta Certeza Demostrada de que a dicho Acto le seguirá un futuro a medio o largo plazo,  favorecedor de la Vida. El fin de favorecer la Vida no justifica los medios que perjudiquen la Vida.

 Es pues, una definición de la Salud Mental Ética y rotundamente no Metaética, de tal forma que las tres funciones citadas le llevan a favorecer su propia Vida, la Vida de todos los Seres Humanos (con independencia absoluta de cualquier diferencia, por ejemplo: de religión,  cultura, estatus social, nivel intelectual, nacionalidad, estado de salud o enfermedad, de mayores o menores capacidades en sentido amplio, de prejuicios, de supersticiones, etc.); la Vida de todos los Animales, sin exclusión de ninguna especie; la Vida Vegetal, la Vida Microrgánica (bacterias, virus y hongos) y la Vida Inanimada (la tierra, las rocas, los minerales, etc.), la Vida de la Tierra globalmente hablando (la Ecología, desde el punto de vista de La Teoría General de Sistemas de Von Bertalanfy) y la Vida del Universo en general,  también desde éste mismo punto de vista.””

Esta definición tiene las siguientes ventajas:

 

1)      Que evita totalmente el problema de la definición del concepto de “normalidad”.

 

2)      Que es Dinámica y no Estática ni petrificada, ya que el concepto de “Favorecer  la Vida”, está sometido a un Desarrollo infinito e irá renovándose tanto tiempo como dure la Vida del Ser Humano como especie.

 

3)      Incluye el concepto  de Salud Física del Ser Humano, que a veces es necesaria para poder sentir, pensar y hacer a favor de la Vida y otras veces ni tan siquiera la Salud Física es necesaria. De esta manera se amplia nuestra capacidad de entender que en un Ser Humano concreto se dé una incapacidad psíquica para tal Tarea.

 

4)      Se evita la necesidad de una labor Epidemiológica para llegar a definir el concepto de “Salud Mental”, (labor siempre inacabada tanto en el Conocimiento Epidemiológico del pasado, del presente y del futuro).

 

5)      Se evita la problemática de la Validez Epistemológica del Método concreto que se utilice para el Conocimiento de la Realidad.

 

6)      Es una definición “Utópica” y por ello no sujeta al Mandato, bien del Realismo, el cual tiraniza y degrada al Ser Humano; peor aún del Hiperrealismo  y/o  del Postmodernismo, donde “Todo vale”, etc., etc .

              El concepto de “Utopía” se concibe como una de las necesidades más

             importantes del Ser Humano.

 

7)      Es una definición que con total naturalidad obliga y obligará a las generaciones futuras a definir y  redefinir el concepto de Vida, ya que incluso este concepto depende de la Evolución Filogenética del Ser Humano.

 

8)      Es una definición que obliga y obligará a las generaciones futuras a definir y redefinir el concepto de Vida, elevándolo siempre y cada vez a un nivel superior,  por la influencia, inimaginable en el momento contemporáneo,  que el  desarrollo de  la Ciencia, entendida en el sentido mas y mas ampliamente posible, incluyendo cada vez mas campos reales que serán objeto de la función de la Ciencia  (el conocimiento de la realidad tangible e intangible, incluyendo como realidad también la subjetividad del Ser Humano)  y el de la Tecnología, tendrán en la Condición Humana en la parte del  Universo con la que ya esté en contacto directo o indirecto en una mutua y recíproca interacción.>>

 

9)       No solo queda subordinada a los hallazgos científicos, sino que exige una

               labor del Ser Humano en cualquier dirección que fuese necesaria –respetando

               siempre la Vida- para lograr dicha Salud Mental: De crianza, educativa,

              genética, etc..>>

 

Pues bien, entonces resulta que para desarrollar en uno mismo y de forma creciente a lo largo de la vida, la Voluntad de Vivir de cada individuo, éste solo tiene un camino: lograr, a lo largo de la vida, que su salud mental sea cada vez mayor.

Éste esfuerzo para desarrollar en sí mismo mayor  y mayor Voluntad de Vivir y mayor y mayor Reverencia por la Vida y Respeto por todas las formas de Vida, el individuo ha de hacer un esfuerzo por mejorar en sí mismo aspectos que favorecen su Voluntad de Vivir, es decir su Salud Mental y Física, que estén a su alcance individual. Pero también tendrá que tener la suerte de que, en ningún momento de la vida y, especialmente, durante los cinco primeros años de la vida, incidan sobre él circunstancias o fuerzas sociales poderosas que deterioran su Salud Mental y su Voluntad de Vivir. Es decir, para mayor claridad conceptual, el autor del presente artículo opina que:

MAYOR SALUD MENTAL, ASÍ DEFINIDA ANTERIORMENTE, ES IGUAL A MAYOR VOLUNTAD DE VIVIR, MAYOR RESPETO POR TODA FORMA DE VIDA, MAYOR AMOR A LA VIDA

 

Pero la Salud Mental individual depende de factores que están al alcance del esfuerzo individual, pero también depende de factores que no están al alcance de su esfuerzo individual, sobre todo, las fuerzas sociales dominantes de su época. Es decir,

NO SE TRATA DE UNA CUESTIÓN DE VOLUNTARISMO, SINO DE FUERZAS QUE GENERALMENTE CHOCAN ENTRE SI, DESDE LO GENÉTICO A LO INDIVIDUAL, PASANDO POR LA PSICOLOGÍA SOCIAL Y LA SOCIOLOGÍA.

 

Porque, si queremos ser sinceros con uno mismo, una persona necesita miles de contribuciones externas a sí mismo, para mantener y aumentar su Salud Mental y, por lo tanto su Voluntad de Vivir.

 

Erich Fromm, en su libro “El Corazón del Hombre”, habla de Biofilia y de Necrofilia. En la vida hay dos posiciones posibles y nada más dos: La Biofilia y la Necrofilia. Y la inmensa mayoría de la población llevamos internamente ambas orientaciones de la personalidad en distintas proporciones. Solo, estadísticamente, unos pocos tienen la suerte de ser prácticamente solo Biofilos, y solo, estadísticamente, tienen la desgracia de ser prácticamente Necrófilos.

El propio Erich Fromm, en la obra citada, propone una inmensa investigación de la población para averiguar de qué factores depende tanto la Biofilia como la Necofilia.

Fue también Erich Fromm quien, en mi opinión, vio que la Biofilia esta relacionada con los siguientes tres factores: el interés por el mundo exterior, la capacidad de autonomía (es decir, encargarse uno mismo de sus propios asuntos, sin necesitar un apoyo significativo de otro) y la capacidad de no responder agresivamente por muy grande que sea la provocación o lo negativo de los acontecimientos.

De forma paralela, opinaba que la Necrofilia está relacionada con los siguientes tres factores: el narcisismo (la incapacidad de interesarse por el otro y por el mundo exterior), la falta de autonomía (la incapacidad de hacerse cargo de los propios asuntos) y la agresividad (el hecho de que el individuo reacciona más y más agresivamente, aunque la provocación o la circunstancia negativa sea cada vez menor).

Existen otras variables dentro de la personalidad que también determinan la Biofilia y la Necrofilia.

Erich Fromm era psicoanalista, pero también sociólogo. A él no se le pasaron por alto la importancia de las fuerzas sociales y su incidencia en la personalidad del individuo.

Entre las fuerzas sociales que ejercen una influencia indiscutible sobre el individuo podemos citar las siguientes:

  1. Factores intrauterinos
  2. Factores neonatales
  3. Las vicisitudes sufridas durante el primer año de la vida del niño
  4. Los vicisitudes durante los primeros cinco años de la vida del niño
  5. El debido desarrollo de la conducta de apego en la infancia
  6. Los factores interpersonales durante la etapa de latencia
  7. Los factores positivos y negativos que hayan incididos en la adolescencia
  8. Las circunstancias que incidan durante la adultez joven, la edad madura y la tercera edad.
  9. Los factores de riesgo durante el desarrollo físico y psíquico.
  10. Las enfermedades físicas y psíquicas genéticas o no.
  11. El medio ambiente social en cada edad
  12. El trato social interpersonal predominante en la cultura a la que pertenece el individuo
  13. Los desastres naturales
  14. Las desastrosas circunstancias en el tercer mundo
  15. La injusticia estructural
  16. Las injusticias en general
  17. La calidad de la estructura jurídica de un país.
  18. El sistema de atención médica del país.
  19. El sistema de atención psiquiátrica del país.
  20. El sistema educativo del país
  21. La cultura globalmente considerada y su incidencia en el individuo.
  22. La lucha entre las clases sociales
  23. Las crisis económicas
  24. Las vicisitudes de la evolución de la energía narcisista idealizadora a lo largo de toda la vida (La obra de Heinz Kohut)
  25. El grado de intervención del Estado
  26. El sueldo mínimo asegurado
  27. La publicidad
  28. La influencia social inconsciente
  29. El conjunto de libertades en un país.
  30. El fomento de la creatividad en todas las edades.
  31. El desarrollo de las potencialidades del individuo y de los grupos
  32. La existencia de los individuos paternos patológicos y de las personalidades psicopáticas.
  33. La existencia de las personas con trastorno de personalidad sádica y antisociales
  34. Internet y su influencia en las relaciones humanas
  35. Las guerras
  36. La delincuencia
  37. El número de personas  con trastornos de la personalidad que existan en los grupos de referencia del individuo.
  38. El contacto y buena o mala relación entre las culturas
  39. La familia
  40. El terrorismo
  41. La solidaridad internacional
  42. La actitud frente a la salud de la Tierra. El cuidado de la Tierra.
  43. Arquitectura como facilitadora o no de las relaciones sociales y la solidaridad.
  44. La democracia directa.
  45. La corrupción.
  46. La mafias dentro de un país
  47. Los sistemas de apoyo social en sentido amplio.
  48. El Estado de Bienestar
  49. El sistema institucionalizado de resolución de conflictos.
  50. Matriarcalismo, Patriarcalismo y amor a la vida.
  51. La tendencia al Comunitarismo (que no tiene nada que ver con el Comunismo).

Entradas relacionadas:

One thought on “APORTACIÓN A LA CONCEPCIÓN DE LA ETICA DE ALBERT SCHWEITZER.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.