CONTRIBUCIÓN A LA ÉTICA DE ALBERT SCHWEITZER

SOBRE LA APORTACIÓN DE ALBERT SCHWEITZER AL PENSAMIENTO ÉTICO 

Tengo la meta de difundir la obra de Albert Schweitzer, en relación a su aportación a la Ética y su relación con la Civilización. Para dicha difusión utilizaré cualquier herramienta (página web, Facebook, Twiter, dando conferencias, escribiendo libros, etc.).

Es lógico la necesidad de resumir la biografía de Albert Schweitzer, para que el lector sepa de quien estoy hablando, aunque sea muy someramente.

Nació el 14 de enero de 1875 en Alsacia. Su padre era pastor protestante. El mismo expresa que tuvo una infancia y adolescencia muy feliz. Desde pequeño tuvo una especial consideración con los animales. Por ejemplo, se negó a cazar pajaritos en la infancia, teniendo fuerza de carácter para no seguir la presión del grupo de amiguitos o compañeros. Su gran deseo de saber hizo que no parara de hacerles preguntas a sus familiares y conocidos de sus padres, desde la adolescencia, teniendo la sensación personal de haber cansado a los familiares y otras personas.

Estudió Teolgía; Filosofía; Música, fue experto en la creación y reparador de órganos clásicos construidos a mano y posteriormente estudió medicina. Llegó  a ser Vicario de la Iglesia de San Nicolás; también fue profesor de la Universidad de Estrasburgo. Experto en el conocimiento y comprensión de la vida y la obra de J. Sebastián Bach. Fue considerado el mejor intérprete de Bach. Realizó conciertos en Barcelona, junto con Pau Casals sobre Bach. Admirador (aún sintiéndose panteísta) de la figura y el mensaje de Jesucristo, como la persona histórica a quien él admira. En segundo lugar valora a Sócrates y, en tercer lugar a Goethe.

La ciudad de Frankfurt le concedió el Premio Goethe en 1928. Recibió el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, en septiembre de 1951. Al año siguiente recibe la Medalla Paracelsus de Medicina. Fue nombrado miembro de la “Académie des Sciences Politiques et Morales” de París. Posteriormente Suecia le otorga la Medalla del Príncipe Carlos. Fue nombrado Doctor Honoris Causa de varias Universidades. Posteriormente le fue concedido el Premio Nobel de la Paz, en 1953. Fue miembro honorario de muchas asociaciones, así como Ciudadano de Honor de varias ciudades.

Fue un escritor incansable. Alguna de sus obras fueron “Civilización y Ética”, “El Cristianismo y las Religiones Mundiales”, “Sobre mi vida y Pensamiento”, “El secreto histórico de la vida de Jesús”, Investigaciones Históricas sobre la vida de Jesús” y “El camino hacia ti mismo”, entre muchas otras.

A partir de este momento, una vez descrita muy someramente su biografía, comenzaré a hablar de lo que es mi objetivo principal: sus aportaciones a la Ética como materia que se crea por medio del pensamiento y del estar en contacto directo con el mundo y la vida.

Tal como él lo expresa, su aportación fundamental a la Ética fue fruto de un no poder parar de pensar para descubrir cuál podría ser el contenido sólido de un principio básico de lo moral, a partir del cual se pudiera desarrollar el pensamiento Ético, aportando las ideas que en cada ser humano se produzcan gracias a dicho principio básico de lo moral. Tras años de esfuerzo buscando dicho contenido, mediante el pensamiento y el mantenerse cerca de la vida real, por fin un día se le desvelo en su mente: “Soy vida que quiere vivir en medio de vida que quiere vivir”. A partir de aquí ha de desarrollarse todo el pensamiento Ético. Para Albert Schweitzer dicho principio básico de lo moral es sencillo y cualquier persona, por inculta o desfavorecida que esté, lo comprende enseguida. Albert Schweitzer siempre consideró que la Ética ha de ser elaborada por todos los individuos, desde su pensamiento libre, pero afectado por el reconocimiento de que todos somos “Vida que quiere vivir en medio de Vida que quiere vivir”. Él consideraba y lo logró, que el principio básico de lo moral debería ser tan evidente que pudiera ser aceptado por cualquier persona del planeta. Para él, bueno es todo aquello que favorece a la Vida, y malo es todo aquello que obstaculiza la vida o su desarrollo o acaba con la vida en cualquiera de sus manifestaciones.

Un punto crucial del pensamiento de Albert Schweitzer es que incluye a toda forma de vida, no solamente al ser humano, sino al mundo animal y vegetal. Otro punto fundamental para él es que ningún ser humano tiene derecho a juzgar lo que vale la vida de otro ser vivo, humano o no. Por otra parte enuncia que no es ético la realización de un daño a cualquier forma de vida, con el pretexto de que ese daño servirá para que la vida posteriormente se desarrolle más o mejor.

Sigue en la entrada posterior.

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