Dedicado a los psiquiatras , psicoanalistas y psicoterapéutas que me han enseñado a la manera antigua: como aprendiz,al lado de ellosdurante sus horas de trabajo. Todos estos “ maestros” se citarán a lo largo de este apartado en negrita para que el lector los pueda identificar.

Considero muy importante que cuando una persona, en un momento dado de su vida, necesita ayuda psicológica y no conoce ni tiene referencia de ningún profesional de la salud mental, pueda tener la oportunidad de conocer, al menos lo mínimo suficiente, sobre varios de ellos, antes de llevar a cabo su elección. Esta posibilidad no era posible en épocas pasadas, ya que no existía la tecnología necesaria para ello. Sin embargo, actualmente, gracias a la informática y a internet, dicho conocimiento previo del profesional es posible.  En las páginas Web de los profesionales, como sabemos, figuran, generalmente, el Currículum Profesional y los Servicios Psiquiátricos y/o Psicológicos que ofrecen, siendo así posible el conocimiento necesario y previo del profesional para, así, poder llevar a cabo la elección más acertada. Por otra parte, opino que, si bien el conocimiento del Currículum Profesional  y de los Servicios que ofrece éste, es decir, aquellos problemas psicológicos a los que se dedica y tipos tratamientos que realiza, es imprescindible, no son conocimientos suficientes para elegirle o no, ya que creo que falta algo fundamental: un cierto conocimiento sobre su forma de ser y de trabajar. Su estilo personal al llevar a cabo sus servicios, la importancia que le da a su relación con los pacientes y clientes, su compromiso con estos, su esfuerzo en aumentar constantemente la calidad de sus servicios y mantenerse científicamente actualizado, su forma de pensar, por qué eligió su especialidad, etc.

Con este apartado, que denomino “De mi vida y mi pensamiento”, tengo el deseo y la esperanza de lograr el objetivo mencionado.

Al objeto de conseguirlo, el contenido de este apartado es muy variado, por lo que citaré en el mismo, opiniones e ideas profesionales y personales; aspectos biográficos; conocimientos científicos; opiniones sobre la vida; comentarios en relación a las diversas disciplinas que, de una forma u otra, se relacionan con la psiquiatría y la psicología clínica; aspectos concretos de mi metodología terapéutica, etc.

 

  • Por mi vocación y, por otra parte, por causas ajenas a mi voluntad, mi profesión de psiquiatra y psicoterapeuta le ha dado y le da mucho sentido a mi vida.
  • Mi segunda vocación es la de Médico de Familia, a la antigua usanza. Siempre he lamentado la desaparición de dicha figura.
  • Una condición necesaria, pero no suficiente, para ser psiquiatra, es que guste mucho estar con las personas. Otra condición necesaria, tampoco suficiente, pero fundamental, es que ayudar al paciente proporcione una gran satisfacción al profesional.
  • Han sido varias y muy importantes las causas biográficas que me llevaron a ser psiquiatra y psicoterapeuta.
  • La mayoría de los seres humanos de nuestro tiempo no saben la felicidad que se pierden por no estar en contacto con la Naturaleza.
  • Sin ternura no hay futuro para el ser humano.
  • La obra del psicoanalista Erich Fromm (1900-1980) ha sido y sigue siendo una de las “guías” más importantes para mi vida y mi profesión. Leo y releo sus libros repetidamente. En cada lectura capto algo nuevo.
  • Los psiquiatras que me enseñaron la profesión fueron el Dr. Dº. Enrique Grañén Raso, el Dr. Dº. Otaola Santibañez y el Profesor Dr. Dº. José Luis Martí Tusquets, Profesor Titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Barcelona (Hospital Clínico de Barcelona) y, posteriormente, Profesor Emérito de la misma Universidad. Los tres, lamentablemente, ya han fallecido. También me han enseñado mucho los psiquiatras psicoanalistas, Dr. Dº. Valentín Baremblit y el Dr. Dº. Jorge Aragonés. El aprendizaje con los tres primeros fue a la antigua forma: el “aprendiz” al lado de su “maestro” durante muchos años. La formación con el Dr. Dº. Valentín Baremblit fue de distinta forma; la recibí de la forma habitual en la que lo hacen las Escuelas Psicoanalíticas, es decir, a través del “Psicoanálisis Didáctico”, que es idéntico a un tratamiento psicoanalítico normal, y que en mi caso duró unos ocho años, con una frecuencia de cinco sesiones psicoanalíticas a la semana, a partir del segundo año aproximadamente. La formación con el Dr. Dº. Jorge Aragonés fue a través de las clásicas sesiones de “Supervisión Psicoanalítica”, de varios años de duración si se enfoca de forma digamos, estricta (pero que, en realidad, puede durar toda la vida) y que consiste en que el profesional que solicita la supervisión (ya que es un procedimiento diseñado solamente para profesionales de la salud mental), expresa al psicoanalista –en mi caso, el Dr. Dº. Jorge Aragonés-, aspectos del tratamiento psicoterapéutico que aquel –en mi caso, naturalmente, yo mismo-, proporciona a un paciente determinado. Ambos psicoanalistas pertenecen a la Sociedad Psicoanalítica Internacional, de la que, en la actualidad, es Presidente el psiquiatra y psicoananalista Dr. Dº. Otto F. Kernberg, a quien tuve el gusto de conocer personalmente.
  • La empatía es el factor más importante en un proceso psicoterapéutico cuyo objetivo sea la curación del trastorno psíquico del paciente, o bien, el desarrollo psicológico de una persona no paciente (cliente).
  • Desde siempre he sentido gran e igual interés en las ayudas psicológicas a través de la psicoterapia como a través de los psicofármacos, cuando éstos últimos son imprescindibles, durante el tiempo que sea necesario, para mejorar o curar un trastorno psíquico.
  • La condición principal, siempre absolutamente necesaria, para que una persona mejore su salud mental, tenga un trastorno psíquico o no, es “que dicha persona se sienta entendida por el terapeuta” (o por cualquier otra persona que no sea profesional de la salud mental, por ejemplo, un amigo íntimo). Es imprescindible, sin embargo, saber que no porque un terapeuta o amigo, crea que entiende al paciente o cliente, éste mejorará. Sólo mejorará si es el paciente o cliente quien se siente entendido por el otroSe ha demostrado repetidamente y con los métodos más rigurosos que hoy utilizan todas las ramas de la ciencia, que el hecho de que el terapeuta crea y/o sienta que él entiende al paciente o cliente, incluso si realmente fuese cierto su entendimiento del paciente o cliente, esto no produce ningún beneficio en la salud mental del paciente o cliente si éste no se siente entendido por el terapeuta. Es lo que se conoce con el nombre de “empatía” en el ámbito científicoCientíficamente, “empatía” implica que es absolutamente necesario que el paciente o cliente  sienta que el terapeuta o amigo le entiende a él, es decir, que esta empatía sea vivida realmente por el paciente o cliente y no simplemente una empatía entendida como “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro”, que es la definición de “empatía” según la Real Academia de la Lengua Española. Sobra decir que  para que una persona mejore su salud mental necesita, además de la empatía, otras aportaciones por parte de quien le ayuda en su salud mental o en su maduración psicológica. Ejemplos de estas otras aportaciones son “la aceptación incondicional hacia el paciente o cliente”“la capacidad de quien desea ayudar, de conocerse bien a sí mismo, desde el punto de vista psicológico”“que quien ayuda sea, en la cantidad mínima suficiente, una persona tal que lo que piense, diga y haga sea coherente” y otras que aquí no mencionoEs sabido por todos que si no fuese así  no confiaríamos en dicha persona. Quien desee profundizar más en este tema, puede leer el libro del psicólogo Carl R. Rogers denominado “El proceso de convertirse en persona”, de editorial Paidós. En dicha obra el autor publica las investigaciones científicas que demuestran todo lo dicho en este apartado, tanto la matemática estadística y  la metodología utilizadas.
  • A lo largo de los años que llevo trabajando en mi profesión, actualmente tengo la impresión de que la “empatía”, entendida como la capacidad de una persona de comprender a otra, tanto intelectual como emocionalmente, es decir, siendo capaz de “ver” y “sentir” el mundo interior del paciente o cliente tal como éste lo ve y lo siente, es una capacidad muy compleja, que requiere amplios conocimientos científicos del terapeuta; larga experiencia de la vida tanto en sus aspectos positivos como negativos; haber tenido que afrontar problemas difíciles, tanto de naturaleza psicológica como de otros aspectos de la vida y haberlos superado, al menos de forma suficiente; haber escuchado a muchas personas, tanto sanas, como con trastornos psicológicos moderados y con trastornos mentales graves y gravísimos; capacidad intuitiva; haber sufrido psicológicamente, al menos lo “mínimo suficiente” y haberlo, prácticamente superado, así como otras capacidades. Pero mi vivencia profunda actual en relación con la capacidad de ser empático tiene que ver con la impresión de que para tener dicha capacidad es necesario haber alcanzado un estado psíquico muy bien “integrado”, es decir, como si fuese necesario que la mente no pudiera tener ningún rincón desconocido para sí misma y, por otro lado, que la mente funcione de tal manera que toda la “información” (entendida en sentido amplio: conocimientos intelectuales, emociones, vivencias, sentimientos, recuerdos, etc.) que exista dentro de la misma, en las distintas “zonas” de la mente, por así decirlo, intercambien sus contenidos desde todas y cada una de dichas “zonas” a todas las demás. Es “el logro de un estado psíquico integrado de forma compleja”, difícil de traducir en palabras, al menos con los conocimientos científicos que se tienen hoy en día.
  • Otra de las facetas importantísima de la psicoterapia es que ésta también es un problema de “influencia social”. Es decir, la persona que “llevará” al paciente o cliente en la dirección que aquella desee será quien sea capaz de “influir mejor”, con más eficacia, sobre el paciente o cliente. El que el terapeuta logre llevar al paciente o cliente en la dirección de una mayor salud mental, depende, entre otras muchas cosas, de que el terapeuta sepa “influir mejor” que la o las personas que fuera del ámbito de la psicoterapia tratan de influir sobre el paciente o cliente. “Influir mejor” significa influir siguiendo los conocimientos científicos que indican cómo hay que hacerlo para ser más eficaz que cualquier otra influencia externa a la psicoterapia esté recibiendo el paciente o cliente. Los únicos factores que legitiman que un terapeuta trate de influir sobre otra persona son varios, entre ellos: 1) Que la persona le haya pedido ayuda psicológica al terapeuta, 2) Que el terapeuta haga saber al paciente o cliente que éste podría ser influido por el terapeuta, 3) Que el paciente o cliente acepte ser influido por el terapeuta, 4) Que el terapeuta haga saber al paciente o cliente que cuando aquél  le esté influyendo se lo hará saber a éste, en el mismo momento en el que aquél realice el intento de influir, 5) Que el terapeuta influya solamente en la dirección de llevar a la persona a un estado de mayor salud mental, 6) Que el terapeuta explique al paciente o cliente por qué le influye en una dirección u otra, en cada tema y momento concreto y, 7) Que el terapeuta estimule al paciente o cliente a confrontar al terapeuta.
  • Opino que no existe ningún tipo de psicoterapia que no influya al paciente o cliente. En un extremo se encuentran las Escuelas Psicoterapéuticas cuyos terapeutas le hablan muy poco al paciente, como es el caso de ciertas Escuelas Psicoanalíticas, así como la Escuela de Psicoterapia Centrada en el Cliente, cuyo fundador fue Carl R. Rogers, que no acepta como actitud terapéutica  “guiar” al paciente o cliente. Pues bien, se ha demostrado que aún en este tipo de escuelas psicoterapéuticas se produce el fenómeno de la “influencia”.
  • Hay que tener en cuenta que vivimos en una sociedad donde existe una abrumadora influencia sobre el individuo desde las más diversas áreas de poder. Lo más reciente que conozco es la aplicación de los conocimientos del funcionamiento cerebral humano, al campo del marketing: el llamado “Neuromárketing”. Se trata de utilizar los recientes y cada vez más numerosos conocimientos que se producen, por decirlo así, “por minuto” en relación a la Neurociencia, a la conducta de las personas como compradoras de bienes y servicios. Por ejemplo, está estudiada y controlada la conducta de las personas desde que entra, por ejemplo, en un supermercado, hasta que sale del mismo. Los estudios sobre el comportamiento humano en relación al acto de comprar, no es, ni mucho menos, nueva. Lo que es nuevo y preocupante es la utilización de los progresivos descubrimientos de la Neurociencia en el ámbito del marketing. Lo que deseo subrayar, y da sentido a este apartado, es que si frente al siempre creciente control social general del individuo, las psicoterapias pretenden “no influir” en el paciente o cliente, entonces, aquellos problemas psicológicos del individuo, y por los que está pidiendo ayuda psicológica, no podrán ser resueltos, sino, quizás, podrán ser, en todo caso “aliviados” o resueltos transitoriamente. Por ejemplo,  las adicciones, como, por ejemplo, la adicción a la compra, o las ludopatías, son difíciles de curar, siendo frecuente que el tratamiento psicológico sea largo y la remisión del trastorno tenga dificultades por el significativo porcentaje de recaídas. Podría ser que en más de un caso “clínico”, se tuviera que influir al “paciente”, en relación a la(s) meta(s) que desea lograr en la vida, a la concepción que tenga de la “felicidad”, en qué medida otros problemas psicológicos que le hacen sufrir, son o no, la causa parcial o total de su adicción, cual es su conocimiento,  interés y preocupación en relación a la realidad global del mundo de hoy día (que, dicho sea de paso, la carencia de dicho conocimiento, interés y preocupación, sería, según su intensidad, la manifestación de un problema narcisista de su personalidad).
  • Hay pendiente una cantidad enorme de investigación en relación a saber qué tipo de psicoterapia es la más adecuada para cada trastorno psíquico concreto. El trabajo se sobredimensiona debido a la lista tan larga de psicoterapias que existen.
  • Muy pocas veces se mide científicamente la efectividad de una psicoterapia determinada sobre un paciente determinado. El método que yo utilizo para ello es pedirle al paciente que responda a un mismo cuestionario psicológico que mida la salud mental del paciente, en varias ocasiones a lo largo de su tratamiento psicoterapéutico, objetivando así su evolución. Estos cuestionarios pueden servir para medir la evolución de la salud mental general, o bien, la psicopatología concreta y específica que sufra el paciente.
  • El tipo de religiosidad con la que me identifico totalmente es similar a la del psicoanalista Erich Fromm, a la del teólogo y Premio Nobel de la Paz Albert Schweitzer y a la del teólogo Jon Sobrino.
  • Opino firmemente que la salud mental del individuo es una condición necesaria para afrontar los problemas que surgen en nuestras vidas, pero no es una condición suficienteEs decir, no existe una condición psíquica suficiente para afrontar los problemas que la vida nos traiga, o sea, no existe una “cantidad” de capacidad psíquica –una cantidad de salud mental-, que sea suficiente para afrontar cualquier problema al que tengamos que enfrentarnos a lo largo de nuestras vidasPor ello no debemos sobreproteger a nuestros hijos. Hemos de procurar, en la medida de lo posible, que se vayan enfrentando a situaciones cada vez más difíciles para ellos. Al principio acompañándolos psíquica y físicamente cuando  la situación lo requiera, y comenzando con las situaciones más fáciles y, progresivamente, con situaciones cada vez más difíciles y promoviendo que sean ellos mismos los que enfrenten la situación. Esto se puede lograr aprovechando situaciones de la vida real que se dan con frecuencia o, a veces, son excepcionales y, en el sentido de lo que estamos hablando, signifiquen una verdadera suerte si se aprovechan. Desde este punto de vista, el hecho de que se nos presenten problemas a lo largo de nuestras vidas, son ocasiones que nos van “curtiendo” psíquicamente, y nos preparan para afrontar mejor futuros problemas. Respecto a nuestros hijos, es bueno estimularles a actividades lúdicas que requieren cierta valentía y fortaleza (por ejemplo, montañismo; pasar un tiempo determinado en soledad –con las precauciones necesarias para que sus vidas no se pongan en peligro innecesariamente; viajar por diversos países del mundo, al principio con sus amigos y más adelante también solos; trabajar los veranos como voluntarios en diversas ONGs, alrededor del mundo; etc.). Opino que actividades de este tipo pueden “formar el carácter” o “dar carácter” a un niño, adolescente o adulto.
  • Enlazando con el apartado anterior, explicaré que en una ocasión atendí a un matrimonio que tenían tres hijos. El marido acabó separándose de ella. La señora se hundió psíquicamente. Un día me dijo que todos sus valores se estaban viniendo abajo. Le dije que no tenía por qué ser así, ya que, desde mi punto de vista, sus valores me parecían válidos. Entre otras cosas le dije: “Sus valores me parecen muy positivos. En lo que respecta a haber creado una familia no creo que Vd. se haya equivocado, sino que sus padres nunca le prepararon para crear una familia “a prueba de terremotos”. Pensé, y aún lo pienso, que aquella señora tuvo una buena educación, pero nunca se tuvo que enfrentar a situaciones duras y difíciles en su vida. Por ello, su separación matrimonial le cogió mal preparada para afrontarla. Dicha señora tenía salud mental, pero no estaba curtida lo suficiente. Me dolió y entristeció ver a una persona tan valiosa derrumbarse de esa forma, hasta el punto de poner en duda sus valiosos principios.
  • Como decía el Dr. Dº. Enrique Grañen Raso, lo mejor para la salud mental es ir conociendo los aspectos más bellos, gratos y sin peligro alguno para la vida (aspectos positivos de la vida), a la vez que los más antiestéticos, ingratos y peligrosos para la vida (aspectos negativos de la vida), pero progresivamente, a la velocidad que tolere cada persona.
  • Creo que, en parte, los aspectos más negativos de la vida coinciden con el concepto de “Vida Subterránea” de la Escuela Psicoanalítica de Carl Jung (Ver las obras de la psicoanalista japonesa, que ejerce en Norteamérica, Jean Shinoda Bolen, tituladas “Las Diosas de cada mujer” y “Los Dioses de cada Hombre”, ambas editadas en castellano por la editorial Kairos y que están actualmente a la venta en cualquier librería, es decir, no son obras que ya no se editen y, menos aún, que estén descatalogadas). Personalmente, creo que la que aporta mayor claridad útil para la vida diaria de cada uno de nosotros es “Las Diosas de cada mujer”. En todo caso, yo aconsejaría comenzar por ésta y, posteriormente, por “Los Dioses de cada Hombre”. Estos dos libros, significan, para mí, hasta este momento, lo más claro conceptualmente, lo más útil y comprensible para la vida diaria de nuestros días, lo de mayor credibilidad científica y la forma más científicamente creíble de abordar aspectos de la Mitología, de la Escuela Psicoanalítica de Carl Jung, a la que pertenece la autora citada. Ambas obras describen primero el perfil psicológico de cada Diosa (o Dios) según se deduce de la Mitología. Posteriormente, demuestra que dichos perfiles siguen existiendo en hombres y mujeres de nuestro tiempo y, por último, describe diversos aspectos de la personalidad y formas de afrontar aspectos diversos de la vida, necesidades psicológicas, vicisitudes psíquicas de las diversas etapas de la vida humana, maneras de afrontarlas, etc., del grupo de personas de nuestro tiempo que responden al perfil de una u otra Diosa o Dios. Sin embargo, no entiendo por qué la autora ha dedicado dos libros diferentes a estos temas, uno para las “Mujeres” y otra para los “Hombres”. Según lo entiendo, ambos libros son aplicables tanto a hombres como a mujeres. Es decir, el perfil de las “Diosas”, en mi opinión, existe hoy día tanto en hombres como en mujeres y, de la misma forma ocurre con los perfiles de los “Dioses”. Por ejemplo, he conocido hombres cuya personalidad concuerda, casi totalmente, con las características de la Diosa “Atenea”, Diosa de los Oficios y de la Guerra, que, sin embargo sólo está citada en el libro de “Las Diosas de cada mujer”. En este sentido, ocurre lo mismo que en el campo de la Antropología. En éste campo, los antropólogos continúan denominando “Sociedades Matriarcales” a aquellas que estuvieron dominadas por las mujeres (hasta donde tengo información, sólo existen actualmente dos sociedades matriarcales en todo el Mundo), y denominando “Sociedades Patriarcales” a aquellas que estuvieron y están dominadas por los hombres. Pero parece que no caen en la cuenta de que, por ejemplo, las “Mujeres Piratas” eran todas ellas mujeres agresivas, valientes para la lucha. Hoy se sabe que la agresividad y la valentía para los retos del “mundo exterior”, residen, predominantemente, en el hemisferio izquierdo del cerebro, independientemente de si se es hombre o mujer. Y, de la misma forma, se sabe que las características del carácter como la empatía, la mediación, la relajación, por poner algunos ejemplos, residen, predominantemente, en el hemisferio derecho del cerebro, independientemente de que se trate de un hombre o de una mujer. En este último caso, las personas que mejor preparadas están para los retos del “mundo interior” son aquellas que, independientemente de ser hombres o mujeres, tienen un predominio del hemisferio derecho del cerebro. Sorprendentemente, estos conocimientos sobre el cerebro provienen de los médicos neurocirujanos y de los neuropsicólogos. Los primeros, durante décadas de intervenciones quirúrgicas del cerebro realizadas por la existencia en éste de tumores benignos y malignos, traumatismos cerebrales por accidentes de tráfico, hemorragias o trombosis, y las diversas enfermedades que le afectan, han ido conociendo qué funciones son predominantemente de un hemisferio u otro, tanto psíquicas como, por decirlo así, “neurológicas”, sin olvidar la capacidad de los hemisferios cerebrales para suplir una función que ha dejado de existir en el hemisferio  contrario, traumatizado o enfermo. Ejemplos simples que nos ayudan a entender estos conocimientos, son, por ejemplo, los siguientes: La ex-primera ministra inglesa Margaret Thatcher, era llamada “La Dama de Hierro”. Nadie dudó que era una “Dama”, pero en política era de “Hierro”, es decir, partidaria del neoliberalismo económico, que es la forma más dura del capitalismo. Era un ejemplo de mujer, biológicamente hablando, pero de persona “Patriarcal” (o, dicho de otra manera, de una persona cuya personalidad está predominantemente regida por el “Principio Paterno”). Por otra parte, el Papa San Juan XXIII, se caracterizaba por su capacidad de calmar los ánimos, por su iniciativa de realizar un progreso de la Religión Católica hacia la renovación, el acercamiento a los creyentes y no creyentes, etc., labor que quedó inscrita en la Historia para siempre, por la realización del Concilio Vaticano II. Fue un ejemplo de hombre, biológicamente hablando, pero de persona “Matriarcal” (o, dicho de otra forma, de una persona cuya personalidad está regida, predominantemente, por el “Principio Materno”). Los conceptos de Principio Materno y Principio Paterno son originales de Erich Fromm (Ver su libro “El Arte de Amar”. Editorial: Paidós. Colección: Biblioteca del hombre contemporáneo. Versión castellana. Impreso en España. 2ª coedición, 1977)
  • El libro de Erich Fromm, “El Arte de Amar”, es casi una obra de arte. En esta obra, Erich Fromm, muy frecuentemente, menciona los conceptos del Principio Materno y del Principio Paterno. Fue a partir de estos conceptos de Erich Fromm que descubrí, poco a poco, y año tras año, partiendo del conocimiento de la personalidad de mis pacientes y clientes, durante 28 años de trabajo clínico y no clínico, una nueva clasificación de la personalidad, que contiene 8 perfiles, entre los que se encuentran tipos de personalidad sanos y tipos de personalidad patológicas (Tengo la Propiedad Intelectual de dichos descubrimientos). Aunque siempre me ha caracterizado una actitud multidisciplinar en mi trabajo profesional, utilizo, de forma especial, esta nueva clasificación de la personalidad tanto sana como enferma.
  • El psiquiatra Dr. Dº. Enrique Grañen Raso era un convencido de que el principal factor que mejora la salud mental de los pacientes y clientes era la calidad de la relación humana entre paciente y psicoterapeuta. Han pasado muchos años desde que él falleció y, a pesar de ello y de mi experiencia clínica, sigo pensando lo mismo que él. Los libros que hoy en día existen y que publican contribuciones científicas nuevas en este campo de la “Comunicación Terapéutica” son muchos y abordan este tema desde distintos puntos de vista. A mí me resultan muy útiles y agradables aquellos que hablan de la “Alianza Terapéutica” entre terapeuta y paciente.
  • El psiquiatra Dr. Dº. Enrique Grañen Raso decía en sus grupos de terapia que el filósofo Jean Paul Sartre opinaba que “el infierno son los otros”. Él también lo creía, pero, al mismo tiempo, estaba convencido de que también es cierto que “el cielo son los otros”. Como profesional formado además en Psiquiatría y Psicología Social, opino, en relación a este tema, que cuando se cumplen determinadas condiciones favorables, como, por ejemplo, coincidencia de intereses económicos, ninguna actitud xenófoga, suficiente salud mental de todos, ausencia de narcisismo patológico, suficiente capacidad de todos para encajar frustraciones, ausencia de ligamen excesivo a la tierra madre, capacidad de autocontrol suficiente de la propia agresividad, etc., etc., entonces sí que sería posible que pudiéramos sentir que “el cielo son los otros”.
  • En una ocasión, una pareja de más de cincuenta años de edad acudió a una sesión de psicoterapia de grupo dirigida por mí. Espontáneamente, surgió el tema tópico de “¿a quién se debe querer más, a la pareja o a los hijos?”. La señora dijo: “Yo quiero a mis hijos a través del amor que siento hacia mi marido”. Así, en un segundo, me aclaró para siempre este dilema, al cual le había dado yo vueltas y vueltas en mi vida, sin llegar a resolverlo.
  • Sigue siendo una cuenta importante en mi vida, aprender sobre el “Teatro Moderno” del Director de Teatro Ruso KonstantIn Stanislavski y acceder así a una herramienta que me parece tener gran potencialidad para ser utilizada para promover, en general, la salud mental y, en particular, para aumentar significativamente la capacidad empática de las personas. Existen publicaciones que relacionan el Teatro Moderno de Konstantin Stanislavski y el Psicodrama Moreniano. El Psicodrama Moreniano fue ideado por el psiquiatra y psicoterapeuta J. Levy Moreno, quien, observando, entre otros fenómenos sociales, a los grupos de personas hablando y compartiendo en sitios públicos, como parques y otros lugares, cayó en la cuenta de la potencialidad saludable de esa forma social de compartir. A partir de ahí descubrió la utilidad de “escenificar” en grupo escenas de la vida cotidiana de los componentes del grupo. Al ser un hombre preocupado por hacer llegar la psicoterapia al mayor número de personas, llegó a utilizar el psicodrama en teatros de una gran capacidad de espacio para albergar a un número alto de personas. El psicodrama se escenificaba en el estrado, por personas voluntarias de entre los asistentes y, posteriormente, se compartían las impresiones que dicha escenificación producía entre las personas del público que deseaban exponerlas.
  • Dos coincidencias: 1) El profesor Dr. Dº. Ramón Blesa, de la asignatura de Física y Química que tuve en varios cursos seguidos del Bachillerato de mi época, frecuentemente nos decía cuando nos proponía problemas de la asignatura: “Sí, problemas, problemas. Porque debéis saber que eso es la vida: problemas y problemas”, 2) El Dr. Dº. Enrique Grañen Raso, de vez en cuando, y con la misma finalidad que el Dr. Dº. Ramón Martín Blesa, nos proponía en la psicoterapia de grupo, un psicodrama que consiste en escenificar una escena por los miembros del grupo que lo deseen, como si fuese un teatro improvisado. Dos miembros voluntarios del grupo debían formar con sus brazos un cuadrado y, después, bajar el cuadrado así formado tan cerca del suelo como pudiesen. Posteriormente, un tercer voluntario del grupo tenía que tumbarse en el suelo, boca abajo, y arrastrarse realizando el esfuerzo de pasar por debajo del cuadrado. Los dos voluntarios que formaron el cuadrado con sus brazos tenían que ejercer tanta fuerza hacia abajo con sus brazos como pudieran. El esfuerzo de todos era intenso. Si el tercer voluntario lograba, o no, atravesar enteramente el cuadrado, eso significaba su capacidad simbólica de luchar en la vida o su incapacidad, respectivamente.
  • Con relativa frecuencia, verbalizo a los miembros que participan en los grupos de psicoterapia que realizo, que si, por ejemplo, oyen a un orador del tema que sea y no le entienden, que marchen y vuelvan a oírle de nuevo otro día. Y si tampoco en esta segunda vez le han entendido, que hagan un tercer y último intento. Si a la tercera vez tampoco le entienden, les digo que han de salir corriendo y apartarse rápidamente de dicho orador, pues no es un sujeto fiable, sino probablemente peligroso. Nadie es tonto. Todos somos suficientemente capaces como para entender lo que cualquiera dice.
  • Opino, y así lo digo con frecuencia, que todos hemos de procurar estar informado de todo lo que se pueda en la vida para poder manejar mejor las nuestras, para enriquecerla y para protegernos mejor contra las adversidades. Para ello hemos de estar atentos a cualquier fuente de información. Los lugares donde reina la ignorancia o donde no es posible acceder a todo tipo de información son muy peligrosos.
  • Aconsejo, de forma vehemente, que todos leamos las dos obras que citaré seguidamente, de Norman Longworth: “El aprendizaje a lo largo de la vida. Ciudades centradas en el aprendizaje para un siglo orientado hacia el aprendizaje“, y ”El aprendizaje a lo largo de la vida en la práctica. Transformar la educación en el siglo XXI“. Ambos de editorial Paidós y de la colección “Paidós Transiciones”. Barcelona, 2003 y 2005, respectivamente. Originales en inglés publicados en 1999 y 2003, respectivamente.
  • Nunca entendí por qué se enseña en las Universidades tal como se hace: Pasando fundamentalmente por la “Clase Magistral”, en la cual, un profesor, frecuentemente empapado en su prisa, verbaliza el contenido que se ha de aprender. Este método carece de toda creatividad, no es estimulante para los alumnos, fomenta en éstos, frecuentemente, la memorización estéril, es decir, que, paradógicamente, todo aquello que una vez memorizado logra el aprobado en un examen, ya se puede olvidar (esto coincide con el concepto crítico de “La orientación bancaria de la educación” de Paulo Freire, del que aconsejo toda su bibliografía).  Una de las cosas que me llaman más la atención es que con la tecnología que hoy en día existe, la informática y todas sus múltiples ramas y aplicaciones, se podría evitar sin ningún problema la “Clase Magistral”, y dedicar el tiempo de dichas clases para estimular la curiosidad, creatividad, espontaneidad, etc., de los alumnos. Dar pie al Brainstorning y otros métodos para desarrollar la creatividad del alumnado. Hacer hincapié en la importancia de los métodos de investigación científica y dedicarle a este tema crucial tanto tiempo como deseen los alumnos y profesores, pero no como se hace actualmente, es decir, de nuevo, como “Clase Magistral”, que, muchas veces, es tan inútil para comprender realmente los conceptos; conceptos que, por cierto, no son nada fáciles de entender en profundidad, es decir, de tal forma que el alumno, que posteriormente será un profesional, pueda manejarlos con soltura y sepa hacer uso de ellos en función de las necesidades del tema a investigar. Mi hija menor, estudiante de Medicina, me pide ayuda para entender lo que se ha dicho en clase de estadística por parte del profesor. Pero, lo que a mi entender es gravísimo, es que las clases sean dadas  –yo diría “semimostradas”- por varios profesores a la vez, un día uno y otro día otro y así sucesivamente; algo así como un “trabajo pedagógico en equipo”, donde el interés genuino y profundo por el alumno queda disuelto, lo quiera un profesor concreto o no, en el “equipo de profesores”. Tiene el serio riesgo de que se produzca en el profesorado un desinterés real hacia el alumno, despreocupación irresponsable hacia éste, cuando no indiferencia absoluta hacia el alumnado. Por ejemplo, un profesor proyecta una serie de diapositivas, en la asignatura de estadística, resumidas hasta más no poder, que el profesor “explica rápidamente” o, mejor decir, en honor a la verdad, que casi solo las “lee con rapidez”. ¡Y se trata nada menos que de estadística, que es una de las ramas más difíciles de la matemática! Eso sí, el profesor de turno reparte unos cuantos folios donde figura las imágenes del contenido de las diapositivas expuestas. Imágenes que, como digo, he tenido la suerte o la desgracia de poder ver en detalle. Al “tropezar” con dichas diapositivas fotografiadas en los folios repartidos he podido observar que no podían estar más resumidos sus contenidos. Debido a este lamentable asunto, me viene a la memoria, que el citado profesor de la signatura de Física y Química del Bachillerato de nuestra época, el Dr. Dº. Ramón Martín Blesa, quien fue miembro del Consejo de Energía Nuclear Español en aquella época, nos decía y repetía  que huyésemos de los libros de ciencia que están resumidos, por ejemplo, los libros de ciencia, física. química, matemáticas, etc., etc., porque lisa y llanamente no se pueden entender por los principiantes. Por ejemplo, decía que no nos compráramos libros de matemática que al explicar, por ejemplo, un Teorema, se saltaban ecuaciones matemáticas entre ecuación y ecuación, porque así era imposible aprender. A la vista está que, al menos en España, el paso del tiempo parece no servir para la mejora de la calidad de la enseñanza, ni Universitaria ni de los niveles inferiores; ¡basta leer los últimos Informes Pisa, donde todos sabemos que la enseñanza en España queda en niveles de calidad vergonzosos! Me pregunto a menudo por qué se mantiene la “Clase Magistral”. Cuando estudiaba la carrera de Medicina, un día, en la hora de la clase habitual de psiquiatría, vino el Catedrático de la asignatura. No venía a impartir la clase habitual (dichas clases nunca las dictaba él), sino a “hablar” con nosotros. Entre las pocas cosas que dijo, dijo una especialmente preocupante. Verbalizó que ya se daba cuenta él de que, habiendo el libro de texto, no era necesario impartir las clases de la asignatura tal como se hacía. A este comentario no le dedicó más palabras, y siguió con otro tema (¡!). También, en aquellos tiempos algo positivamente turbulentos, un día, un profesor de medicina, en el Paraninfo de la Facultad, dijo con toda claridad que era absurdo que los profesores dedicaran la clase a decir únicamente lo mismo que ya figura en los libros de texto recomendados por el propio profesorado. A pesar de que uno mismo no lo desee, a veces, ante la imposibilidad de comprender este problema, se llega a pensar si es que existen razones extrascurriculares que expliquen esta manera de proceder. El alumnado Universitario es el capital más importante de un país y, en nuestro caso, ese país es el nuestro. Es natural que, al aparecer un nuevo plan de estudios a nivel europeo, estemos todos inquietos e ilusionados en que realmente sea un gran paso y un reto para, por fin, renovar la Universidad. Ya veremos si el Plan Bolonia mejora las cosas. Me pregunto si con dicho Plan Bolonia solo podrán estudiar carreras Universitarias los alumnos que no tengan que trabajar a la vez que realizan sus estudios. Por otra parte, también me pregunto si dicho enfoque exige disponer de unas capacidades de relación social y espontaneidad en las interacciones con los demás que no son necesarias para determinadas carreras en el ejercicio de la profesión. Naturalmente, para ejercer una profesión u oficio es necesario una mayor o menor capacidad de relación social; pero no para todas se necesita la misma capacidad. Me pregunto si el Plan Bolonia diferenciará, en este sentido, una carrera de otra. Me preocupan los alumnos universitarios superdotados o de altas capacidades, pues, como se sabe, una parte de estos alumnos tienen dificultades para la relación interpersonal, ya que tienen una sensibilidad para lo interpersonal que, a veces, es muy alta, y pueden quedar bloqueados emocionalmente al verse forzados a dichas interacciones sociales y, sería lamentable que, por este motivo, abandonasen los estudios hacia los que sintieran una gran vocación. Ningún país se puede permitir el lujo de perder a esos futuros profesionales.
  • Me dedico a la Superdotación y Altas Capacidades por una casualidad en mi vida. Poco a poco he ido profundizando en éste campo, desde hace ya años. He visto que se trata de un ámbito en el cual no sólo existen muchos aspectos brillantes y futuros prometedores para los niñas, niños y adultos superdotados o de altas capacidades, sino, también, mucho sufrimiento, gran parte del cual es debido a la falta de respuesta institucional a las diversas necesidades de dichos niños y niñas y, otras veces fruto del desconocimiento. Comencé siendo invitado a ser el Director del Instituto Catalán de Superdotación. Después de mucha resistencia por mi parte, después de un período de tiempo significativo, acepté el cargo, pero con la condición de serlo como voluntario de dicho Instituto, ya que éste es una institución sin ánimo de lucro. Fueron pasando los años y, en un momento dado, se constituyó el Consejo Superior de Expertos en Superdotación y Altas Capacidades, al que pertenecen profesionales españoles y europeos con importante conocimiento de éste tema. Más adelante he tenido el honor de ser elegido Presidente de dicho Consejo. Es algo por lo que siento, y deseo expresar, una profunda gratitud. Es lógico que por toda esta trayectoria fortuita, haya nacido y crecido en mí un importante interés por este campo. Al ser médico psiquiatra, prefiero dedicarme a aquellos casos de niños/as y adultos superdotados o de altas capacidades que, por un motivo u otro, ha terminado desarrollando problemas psíquicos. Cuando tengo ante mí una persona con estas capacidades, en el momento que creo más oportuno y de forma adaptada a la edad, le expreso que, precisamente por la suerte de tener las capacidades que tiene, sería conveniente para él/ella y para la sociedad, hacer un uso de sus talentos que le colme como vocación y que, además, sea una aportación, de la índole que prefiera (científica, técnica, psicosocial, social, económica –sobre todo en el  sentido de diseñar instrumentos económicos que ayuden a los más desfavorecidos-, etc., etc.), que aporte una mayor calidad de vida a la sociedad en general o a un segmento de ésta.
  • Hace unas décadas el Psicoanalista y Sociólogo Erich Fromm escribió una obra que tituló “¿Podrá sobrevivir el Hombre?”. La reflexión se centro en el marco de la Guerra Fría y en los demás problemas importantes que se le planteaban y plantean al Ser Humano: La superpoblación, la miseria del Tercer Mundo, el deterioro de la Tierra, etc. En su obra póstuma “El Humanismo como Utopía real”, Erich Fromm vuelve a corroborar su fe en el Ser Humano. Dejemos ir la imaginación: “¿Saben una cosa sorprendente que acaba de suceder?, apuesto que no, porque ha sido algo inimaginable. Pues bien, lo que ha sucedido es que todos los Seres Vivos del Cosmos se han reunido por primera vez en la Historia de la Vida, en su Primer Congreso Universal. Los Animales de todo tipo de Especies, -sí, “Especies”, con Mayúsculas-, los Pájaros del Cielo, los Reptiles, etc.; los Árboles (desde los Bonsai y los Arbolitos más Humildes, hasta los más grandes que existen: Los Árboles más Excepcionales del Mundo”; pasando por absolutamente todas las Especies Vegetales, -que por cierto, ¡jamás han vegetado!, cosa que sí que hace, -he oído en la preparación de dicho Congreso Cósmico-, un tipo de especie que no supe identificar, pero de la que no paraban de hablar los Seres Vivos organizadores del Congreso. También estaban los Insectos, los Reptiles, algunos, como el Cocodrilo, Majestuoso, Orgulloso de serlo e indignado con ciertas cosas de las que no quisieron hablar delante de mí. Estaban allí también todas las Especies de Peces, Algas, etc., etc. ¡Y cómo no: el Mar Inmenso”. Aún  no comprendía por qué solamente estaba yo allí y no había ningún otro ser humano, ni tan siquiera periodistas, en la preparación de dicho Congreso. Más adelante ustedes comprenderán por sí mismos por qué. Volviendo a nuestro tema: Lo que más me sorprendió es que también había grandes y pequeñas piedras. Me pregunté qué pintaban allí esas piedras. Pensé que quizás era para adornar la “Sala del Congreso”; pero ¿necesita decoración con piedras un lugar en medio de la Selva Virgen?, ¿no afea más que otra cosa? Al fin vi que no se trataba de nada relacionado con la decoración. Me di cuenta cuando las Piedras Grandes y Pequeñas hablaban y dialogaban con los demás Seres Vivos. Estaban presentes todas las clases de Piedras Preciosas, pero también Arenas de las Playas y Arenas de los Desiertos: de todas las Playas y de todos los Desiertos. Piedras de los Alpes, del Pirineo, de Sierra Nevada, del Colorado, del Everest, y de todas partes del Universo: ¡Todas hablaban! Al fin se hizo el silencio. Por sorteo  eligieron al Ser Vivo que tenía que leer la Conclusión a la que absolutamente todos los Seres Vivos del Universo habían llegado antes incluso de que tan solo una representación de todos y cada una de ellos se encontraran en la Selva Virgen: Le tocó la lectura –aunque lo dijo todo de memoria, por lo familiarizado que todos los Seres Vivos están desde toda la Eternidad- a un Grano de Arena, muy respetado como tal por Todos los Seres Vivos allí presentes. Justo segundos antes de que el Sagrado Grano de Arena comenzase a hablar, caí en la cuenta de que en dicho Congreso Cósmico Universal faltaba un Ser…   ¿vivo? –me pregunté, no sé por qué-, un Ser: El Ser….? el Tener… Preferí no seguir pensando. Por fin  -que torpemente incluso casi me pierdo el comienzo del Discurso, perdido en mis pensamientos-, el Sagrado Grano de Arena del Desierto comenzó a hablar y dijo: “Como Todos sabemos, en este momento, he de decir a los Dioses a quienes tanto nosotros los Seres Vivos del Universo hemos respetado desde la Eternidad y a todos Ustedes, Sagrados Hijos de los Dioses que, como saben, existe en el Planeta Tierra un ser vivo, que ya sabemos que no es Sagrado: Se llaman a sí mismos Seres Humanos;  unos creen que son Hijos de Dios, otros que existen para ellos muchos Dioses; otros incluso tienen la osadía de decir que están hechos a la Imagen y Semejanza de Dios: ¡Que insulto para Dios! Pero la Verdad es muy otra: Son los seres más malignos del Universo. No os voy a argumentar por qué, ya que Vosotros lo sabéis y además la lista de graves daños que ha producido ese ser también la sabéis y es prácticamente infinita, por lo que no voy a citarlos aquí. Como ya sabéis, solo he de Proclamar en nombre de los Dioses y de Todos los Seres Vivos del Universo, que quizás hubiera sido una Bendición para el Cosmos y el Universo, y por tanto para Todos los Dioses, que dicho ser, tan solo vivo físicamente y nada metafísico, jamás hubiese aparecido sobre la faz de la Tierra ni de ningún otro Planeta. Pero, a pesar de todo y como muestra de nuestra Infinita Bondad y Esperanza, por unanimidad, hemos votado darle a dicho Ser una única y última oportunidad, lo cual transmitiremos a los Dioses.”
  1. Una Definición de Salud Mental: “La Salud Mental es un estado psíquico y físico tal,  que la persona que ha logrado dicho estado piensa, siente y desarrolla una conducta (entendida en sentido amplio), en el aquí y ahora, favorecedor de la Vida y siempre acompañada de la vivencia de Amor a la Vida unida a un estado de Aceptación Incondicional de la Vida tal como se nos presenta en la Naturaleza. Con independencia absoluta de los fines y destino del Universo y de todo aquello que pueda sobrevenir en el futuro, entendido, con precisión, como aquello que suceda inmediatamente después del Acto de Favorecer la Vida, tanto si lo que sucediera después fuese positivo como negativo en relación a la Vida Futura de la Humanidad y de todo ser vivo, O dicho de otra forma: ésta Definición de Salud Mental prohíbe el Acto de dañar la Vida, en el aquí y ahora, en función de la creencia o la absoluta certeza demostrada incluso científicamente de que a dicho Acto de dañar la Vida le seguirán uno o más acontecimientos en un futuro a medio o largo plazo,  favorecedor de la Vida. El fin de favorecer la Vida no justifica los medios que perjudiquen la Vida. Es pues, una definición de la Salud Mental Ética y rotundamente no Metaética (entendida ésta como lo que permite moralmente dañar una vida para que, en un futuro, se beneficie supuestamente o demostradamente, otra u otras vidas) de tal forma que las tres funciones citadas le llevan a favorecer su propia Vida, la Vida de todos los Seres Humanos (con independencia absoluta de cualquier diferencia, por ejemplo: de religión,  cultura, estatus social, nivel intelectual, nacionalidad, estado de salud o enfermedad, de mayores o menores capacidades en sentido amplio, de prejuicios, de supersticiones, etc.); la Vida de todos los animales, sin exclusión de ninguna especie; la vida vegetal, la vida microrgánica (bacterias, virus y hongos) y la vida aparentemente inanimada, la Vida de la Tierra globalmente considerada (la Ecología, desde el punto de vista de La Teoría General de Sistemas de Von Bertalanfy o de cualquier método más capaz de captar la realidad que apareciera en un futuro) y la Vida del Universo en general,  también desde éste mismo punto de vista.” Esta definición tiene las siguientes ventajas: a) Que evita totalmente el problema de la definición del concepto de “normalidad”. b) Que deja totalmente claro que Salud Mental no siempre, ni mucho menos, es sinónimo de “adaptación social” (entendiendo el término “Social” en sentido amplio). c) Incluye el concepto  de Salud Física del Ser Humano que, a veces, es necesaria para poder sentir, pensar y hacer a favor de la Vida y sin embargo, otras veces ni tan siquiera la Salud Física es necesaria. De esta manera se amplía nuestra capacidad de entender que en un Ser Humano concreto se pueda dar una incapacidad psíquica para su tarea de favorecer la Vida. d) Se evita la necesidad de una labor Epidemiológica para llegar a definir el concepto de “Salud Mental”, (labor siempre inacabada tanto en el Conocimiento Epidemiológico del pasado, del presente y del futuro). e) Es una definición “Utópica” y por ello no sujeta al Mandato, bien del Realismo, el cual tiraniza y degrada al Ser Humano; peor aún del Hiperrealismo  y/o  del Postmodernismo, donde “todo vale”, etc. (Entiendo el concepto de “Utopía” como aquello que es totalmente deseable para la Vida, pero que jamás se logrará y, sin embargo, “ilumina constantemente en qué dirección debe ir el Ser Humano. En este sentido las “Utopías” son absolutamente imprescindibles para la vida humana). f) Es una definición que nos obliga y obligará a las generaciones futuras a descubrir como perfeccionar la Vida, elevándola siempre a un nivel superior,  por la influencia, inimaginable en el momento contemporáneo,  que el  desarrollo de  la Ciencia -entendida en el sentido más amplio y digno posible, incluyendo cada vez mas campos reales que serán objeto de su función (el conocimiento de la realidad tangible e intangible, incluyendo como realidad también la subjetividad del Ser Humano-,  la Tecnología,  la Ética, la Filosofía, etc., tendrán en la Condición Humana y en la parte progresivamente mayor del  Universo con la que el ser humano ya esté en contacto directo o indirecto en una mutua y recíproca interacción. Esta definición es fruto, principalmente, de la influencia sobre mí del pensamiento de los siguientes autores: 1. Erich Fromm, Psicoanalista y Sociólogo. 2. Albert Schweitzer, médico, teólogo cristiano, historiador, filósofo profundamente interesado en el conocimiento del desarrollo de las ideas éticas en occidente y oriente, estudioso de la religiones mundiales, profundizador de la orientación Místico-racionalista o de la importancia de la integración del misticismo y el racionalista, creador del concepto de “Reverencia hacia la Vida” como Principio Básico de lo Moral, Premio Nobel de la Paz, Premio Göethe, Músico, considerado el mejor intérprete de J. S. Bach (interpretó a Bach junto con Pau Casals en Cataluña) y uno de los mejores restauradores de Órganos Clásicos . Estudió Medicina a los treinta años de edad y terminó la Carrera a los treinta y seis. Inmediatamente después se trasladó a Gabón (África), y en la ciudad de Lombarene construyó un Hospital al que dedicó el resto de su vida. 3. Noah Sealth, Jefe Indio Piel Roja, por su forma de sentir y conceptualizar  la Relación del Hombre con la Naturaleza, la cual queda patente en su mensaje ante la Asamblea del Consejo de Tribus, diciembre 1854, discutiendo la firma del Tratado de Point Elliot. Por este Tratado los Pieles Rojas se veían obligados a ceder sus territorios a los hombres blancos. (Cita extraída del Prólogo de la obra “Depuración de Aguas Residuales”, del Profesor Dr. Ingeniero D. Aurelio Hernández Muñoz. Catedrático de Ingeniería Sanitaria y Medio Ambiente de la Escuela Técnica de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid (3ª Edición Revisada y ampliada, 1994, por Paraninfo S.A) 4. Monseñor Romero, Jon Sobrino, Ellacuría y los Teólogos de la Liberación, por dar sus vidas en su entrega coherente, incondicional y cristiana a los más pobres de la Tierra, por medios pacíficos (y por lo que fueron asesinados junto con tantos y tantos mártires anónimos, incluyendo a los propios pobres).
  • Como se puede ver en mi currículum profesional, nací en Cádiz capital, en 1952. Cuando terminé, tras el Bachillerato Superior, el Curso Pre-Universitario y la prueba de acceso a la Universidad, varias carreras ya estaban, desde hacía tiempo, dándome vueltas en la cabeza. Me siguen gustando la Matemática, la Física, las Ingenierías, la Filosofía, la Antropología, etc., tal como la Arquitectura, la cual comencé en Sevilla y la continué en Barcelona. Después de haber realizado tres cursos de Arquitectura, tomé la decisión de cambiarme a Medicina, después de dos años de reflexión, y así lo hice. ¿Por qué este cambio?, pues, porque después del primer curso de Arquitectura en Sevilla, estando en Cádiz en verano, fui a una librería buscando algún libro de psicología que me pudiese ayudar en mi tremenda timidez. Y encontré tres. Uno de ellos, que aún conservo, fue “Enigmas y Triunfos del Psicoanálisis”, de Pierre Daco (Editorial Daimon Manuel Tamayo. Barcelona 1967). Este libro constituye la narración de una terapia psicoanalítica de orientación Junguiana, de forma divulgativa. La lectura de dicho libro cambió mi vida definitivamente y de forma muy importante. Afortunadamente nunca me he arrepentido de cambiar de carrera y hacerme especialista en psiquiatría y formarme en psicoanálisis y otras formas de psicoterapia. Disfruto mucho con mi trabajo de psiquiatra y psicoterapeuta, de forma comprometida. Doy consejos directos. Asumo esa responsabilidad y todas las que implique la problemática del paciente. Mi trabajo no me agota y mucho menos me ha aburrido nunca. Creo que mi creatividad se centra, principalmente, en mi trabajo profesional.
  • Según las noticias aparecidas en el canal de TV CNN+, el día 04.08.2010, en el primer semestre de 2010, el número de mujeres asesinadas por sus parejas masculinas en España, ha sido superior en un 26% en relación al mismo período de 2009. Han sido asesinadas en dicho período de 2010, 45 ó 57 mujeres, según la fuente. La edad media de las víctimas ha pasado de 41 a 42 años de edad y la edad media de los hombres criminales ha pasado de 46 a 48 años. Las mujeres españolas o, que viven en España, han utilizado menos el teléfono de urgencia para mujeres maltratadas, 016 (siempre en dicho período comparado con el mismo período de 2009), han puesto menos denuncias y han pedido menor número de órdenes de alejamiento. ¿Se puede decir que estos datos demuestran un fracaso relativo de las medidas que han sido tomadas hasta la fecha? No lo sé. Personalmente no creo en dichas medidas, por todos conocidas, si no van acompañadas de otras de distinta índole. Es por ello que, en calidad de Médico Psiquiatra con 28 años de ejercicio profesional, con exhaustiva formación psicoterapéutica y con una experiencia diaria como psicoterapeuta, propongo firmemente a todos los Profesionales de la Salud Mental de toda España, que trabajen, tanto en la medicina pública como en la privada, que den facilidades para ser visitados por potenciales víctimas y potenciales asesinos, a voluntad, lógicamente, de los mismos, en cualquier momento durante las 24 horas del día, durante todos los días del año, para proporcionarles toda la ayuda psicoterapéutica, psicológica y –siempre que la/el interesada/o lo acepte-, psicofarmacológica (si fuese necesario) y, en caso de ser también necesario, el ingreso,voluntario y solamente voluntario, en un establecimientro psiquiátrico, muy preferiblemente en el marco de un hospital general, si fuese necesario, o bien, si lo pide la/el interesada/o unilateralmente, a pesar de que el profesional no lo considerase necesario. Dichas ayudas psicológicas se han de prolongar tanto tiempo como la/el interesada/o lo pidan, coincida esto con la opinión o no del profesional. Los Profesionales de la Salud Mental de toda España que, como en mi caso, trabajen en la medicina privada, han de brindar las ayudas psicológicas necesarias, totalmente de forma gratuita, económicamente hablando, durante todo el tiempo que dure la ayuda. Por otra parte, considero absolutamente necesario para que éstas medidas puedan dar fruto, que los Profesionales de la Salud Mental de toda España, respeten, sin la menor vacilación, el derecho inalienable de los solicitantes de dicha ayuda, AL SECRETO PROFESIONAL, al que estamos, todos los profesionales de la salud, deontológica y moralmente obligados. Asimismo, considero indispensable para que éstas medidas puedan dar fruto, que los Profesionales de lo Jurídico de toda España, Jueces y Fiscales, RESPETEN DICHO DERECHO AL SECRETO PROFESIONAL QUE ATAÑE A LOS MÉDICOS Y A TODO EL PERSONAL SANITARIO, ASÍ COMO A LAS PERSONAS QUE SOLICITEN LA AYUDA DE AQUELLOS. SIN DICHO RESPETO, EL PROBLEMA SE CONVERTIRÍA EN UNA CAZA DE BRUJAS LAMENTABLE, Y “PODRÍA SER PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD”. Toda la petición que acabo de realizar, está hecha por mí, a la memoria del Letrado Sr. Dº. ANTONIO CUENCA PUIGDELLIVOL, QUIEN RECIBIÓ, ANTES DE SU MUERTE, LA MAYOR DISTINCIÓN QUE EL ESTADO OTORGA A LA LABOR JURÍDICA DE UN LETRADO.
  • Al Sr. Dº. Antonio Cuenca Puigdellivol, letrado y cristiano, le debo mi interés por la Teología de la Liberación.
  • De la Obra del teólogo de la liberación, Hans Küng, “Proyecto para una ética mundial” (Editorial Trotta sa. Madrid, 1991), deseo citar una parte del Capítulo 2: “Ética, ¿para qué?” (págs. 43, 44 y 45). Dicho deseo parte de mi convencimiento de que hay que mentalizar a la Humanidad de la necesidad urgente de una actitud ética en todos los aspectos de la vida. Para lograrlo, creo que una de las vías es dar a conocer la Obra del Teólogo Hans Küng sobre Ética. Dice así: “Parece patente que los catastróficos procesos económicos, sociales, políticos y ecológicos de la primera y segunda mitad de siglo hacen necesario, al menos, ex negativo, un talante ético globalpara la supervivencia de la humanidad sobre nuestra tierra. Los diagnósticos de la catástrofe no nos han solucionado gran cosa. Tampoco va a ser suficiente una tecnología social pragmática, de orientación occidental u oriental, sin base en valores bien fundados. Y, sin moral, sin normas éticas universalmente obligantes, sin global standards, las naciones se van a ver abocadas, por decenios de acumulación de problemas, a una crisis colapsante, es decir, a la ruina económica, el desmoronamiento social y la catástrofe política.
  • He sido durante varios años Profesor del Máster en Psiquiatría y Psicología Social. La asignatura que impartía versaba sobre técnicas concretas de psicoterapia. Cada año los alumnos, que eran todos universitarios licenciados en las más variadas disciplinas clínicas y sociales -por resumirlo de esta forma- me pedían más horas de clase, a lo cual yo estaba abierto, pero la Dirección del Curso nunca pudo lograrlo. Procuré cada año enseñar técnicas fáciles de aprender y, sobre todo prácticas y útiles. Por eso creo que les interesaba la asignatura. Siempre me gustó y me gusta que cuando doy un curso, ser honrado y tratar de que lo que imparto se entienda perfectamente y los alumnos lo encuentren útil para el ejercicio directo e inmediato de sus sesiones de terapia con sus pacientes. Siempre me ha gustado enseñar. La primera vez que lo hice fue con un compañero de clase, amigo mío, a quien le habían suspendido las matemáticas del cuarto curso, de lo que en mis tiempos era el Bachillerato Elemental. A partir de ahí nunca dejé de dar clases, cambiando progresivamente los contenidos y el nivel, que, como veis, ha llegado a ser Universitario desde hace ya muchos años.