El embalse de agua

El embalse de agua
El embalse de agua

Este dibujo del embalse de agua sostenido por un muro de hormigón armado se me ocurrió al tratar de ayudar a parejas en las que un miembro era de predominio paterno en exceso y el otro miembro de predominio materno. Me sorprendió observar en un caso y en otro uno de los miembros de ls pareja le temía al otro miembro y viceversa. Esto no tiene nada que ver con el hecho de ser una pareja heterosexual, ya que se observa también en parejas homosexuales o lésbicas. Si el PM se nutre del Instinto de Vida, me pareció lógico que, como Vida que es, le temiera al PP que se nutre del Instinto de Muerte, es decir, resulta lógico que la Vida le tema a la Muerte, pero no es fácil, en nuestra sociedad, pensar que a la Muerte le tema a la Vida. La temática suele ser muy sencilla. Los choques más frontales se suelen dar con los proyectos que el miembro de predominio materno suele concebir y a los que el miembro de predominio paterno suele temer. El miembro patriarcal solo ve los riesgos de los proyectos y el miembro matriarcal suele ver sólo las ventajas del proyecto. Por otra parte el miembro patriarcal, sin fundamento, cree que el matriarcal llevará adelante el proyecto inmediatamente, cuando, a menudo, el miembro matriarcal lo único que ha expresado es una ilusión y de ninguna manera cuándo llevaría a cabo el proyecto. También suele ocurrir que el miembro patriarcal multiplica por 4 los peligros y el matriarcal divide por 4 los peligros. El dibujo que se me ocurrió fue, como se ha dicho, el embalse de agua. En el embalse el agua le teme al muro de hormigón armado. El agua representa al PM (la naturaleza) y el hormigón armado representa al PP por su rigidez y su misión de “aguantar” la constante presión del agua. El agua tiene una vocación de realización en su vida, por ejemplo, salir a través de las “ventanas” del muro y alimentar los campos, los animales, etc., y hacer brotar la vida allí donde llegue. Pero el agua siempre teme que al muro de hormigón armado cierre todas las compuertas y acabe con los proyectos, la ilusión, la esperanza del agua, del PM. Pero, asombrosamente para los occidentales, el muro de hormigón armado también le teme al agua ya que siempre está preocupado por las subidas del nivel del agua. Siempre está atento al tiempo, no vaya a ser que llueva mucho o nieve y esto aumente los niveles del agua, lo cual podría derrumbar al muro, que también tiene su proyecto vital consistente en dejar pasar solamente la cantidad de agua óptima para la vida. Se da el caso que a los pies de la presa de agua existe un pueblecito donde vivimos nosotros, los seres humanos, y nuestra vida depende de que nos llegue la cantidad óptima de agua de forma constante. Pero para que esto último se cumpla el agua y el muro de hormigón armado han de llegar a un acuerdo, por ejemplo, que el muro abra el número de compuertas justas y necesarias para que salga de forma constante la misma cantidad óptima de agua. En este caso la vida, tanto nuestra como de la Naturaleza es posible. Pero si el muro de hormigón armado cerrase todas sus compuertas, al pueblecito (y a la Naturaleza) moriría. Moriríamos de sequia. Sin embargo, si el agua aumentase de forma desproporcionada su cantidad de agua, llegaría un momento en el cual el muro ya no podría soportar más presión y se derrumbaría. Sería la muerte existencial del muro, el derrumbe de su vocación en el “No”: regular al agua. Entonces los seres humanos del pueblecito moriríamos ahogados, es decir aparecería de nuevo la Muerte. Esto implica darse cuenta que para que la Vida triunfe el PP (nutrido por la agresividad del Instinto de Muerte) ha de colaborar con el PM (nutrido por la energía del Instinto de Vida). Todo esto me llevó a las siguientes “Formulas matemáticas”:

PM + 0 DE PP = MUERTE

0 DE PM + PP = MUERTE

PM + PP = VIDA.

Esto me recuerda (al igual que el ejemplo citado anteriormente del entramado de plantas y columnas de hormigón armado de los edificios modernos, antes de construir las paredes y las ventanas) una frase de Erich Fromm que dice que dónde no hay estructura no hay vida. No conozco mejor reconocimiento de que sin PP, es decir, sin normas, fuerza, resistencia, etc., del hormigón armado no es posible la vida. Por supuesto, tampoco sin PM es posible la Vida, evidentemente.

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