El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos

El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos
El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos

Los psicoanalistas utilizan los términos “mezcla” y “no mezcla” o “desmezcla” para expresar como, si la crianza va mal, el bebé no puede mezclar las experiencias positivas que tiene con su madre con las experiencias negativas que tiene con la misma, debido a que las experiencias negativas son de tal intensidad que no pueden ya mezclarse con el grupo de vivencias positivas vividas con la madre. Estos descubrimientos ya se realizaron por la psicoanalista Melanie Klein y, en la actualidad, han tenido un desarrollo más amplio con la llamada “Teoría psicoanalítica de las relaciones objetales” del psicoanalista Otto F. Kernberg.

Una comparación que nos ayuda a entender el concepto de Instinto de Vida, Instinto de Muerte y su mezcla o no mezcla, es el siguiente: Imaginemos un país verdaderamente democrático. En un país así existe un Parlamento democráticamente elegido y también existe un ejército que estará bajo las órdenes del Parlamento. En éste, la función de los políticos es elaborar leyes que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos desde todo punto de vista. Por lo tanto, podemos decir que el Parlamento es el Instinto de Vida de un País. A su vez, dicho País dispone de su Ejército. El Ejército, si se moviliza, está hecho para vencer y un Ejército que tiene que vencer, tiene que matar. Por lo tanto el Ejército es el Instinto de Muerte de un País. Si el País es verdaderamente democrático en Ejército solo se movilizará si el Parlamento le da la orden de movilizarse. Éste tipo de relación entre el Parlamento y el Ejército en un País verdaderamente democrático es una “buena mezcla” entre el Instinto de Vida y el Instinto de Muerte de un País. Aprovecho para decir aquí algo obvio: para ganar, el Ejército ha de ser “muy inteligente”. Por eso llamo al Instinto de Vida Mefistófeles: un personaje verdaderamente inteligente que todos llevamos dentro y que, en todo momento pretende destruir lo que con mucho esfuerzo hemos construido en nuestras vidas, es decir, pretende disminuir nuestra calidad de vida y, en último término, acabar con nuestra vida. Y no solamente actúa el Instinto de Muerte que llevamos dentro de cada uno de nosotros contra nosotros mismos, sino también contra los demás. De ahí el imperativo ético de cuidar nuestro desarrollo psíquico de forma que muestro Instinto de Muerte –nuestro Mefistófeles-, quede cada vez más y más mezclado con nuestro Instinto de Vida, que también puede ser muy inteligente.

A mis pacientes les pongo el ejemplo siguiente: les digo que imaginen al Instinto de Muerte (del que se nutre el PP) como un saso de café cargado, y al Instinto de Vida, del que se nutre el PM como un vaso de leche pura. La salud mental es lograr la “mezcla” mejor posible entre el café y la leche y formar “café con leche”. Es aquí donde se encuentra la salud mental de cada uno de nosotros, en nuestro esfuerzo por lograr “café con leche”, la mejor mezcla posible entre el PM y el PP, entre el Instinto de Vida y el Instinto de Muerte. Las malas mezclas entre ambos Principios están representadas en el dibujo en aquellos bucles donde existe más amplitud del rojo que del verde en un tramo determinado, o viceversa.

Se sabe que el PM y el PP para funcionar bien es decir, para que favorezcan la vida han de estar mezclados y mezclados además adecuadamente. Existen, pues, buenas y malas mezclas. Los dos dibujos anteriores quieren expresar lo que sería una buena mezcla. El PM es la Vida y representa al Instinto de Vida tal como lo conciben los psicoanalistas. El PP es la Muerte y representa al Instinto de Muerte tal como lo conciben también los psicoanalistas. Es la mezcla de ambos lo que hace que gane la Vida. A los dos dibujos anteriores les llamo “La Trenza”. Todas las personas tenemos una parte trenzada y otra no trenzada aún. Es la labor de toda una vida seguir trenzando. Nunca se acaba. Como se puede ver en los dibujos, es el PM el que está representado por dos líneas verdes paralelas y, sin embargo, el PP está representado por sólo una línea roja. Con esto quiero decir que en una buena mezcla sale ganando el PM, el Instinto de Vida, siendo éste el que dirige la vida de la persona y, naturalmente, somete al PP ó Instinto de Muerte, o lo que es lo mismo, el PP solo se pondrá en marcha cuando así se lo pida el PM. Mientras nuestras vidas estén regidas por la parte mezclada serán vidas con alegría, esperanza, optimismo, etc. Haremos las cosas generalmente más o menos bien. Lo peligroso para la vida de una persona es la parte “no mezclada”. En ésta parte el PM ó Instinto de vida se mueve sin el freno del PP y, viceversa, en la parte no mezclada el PP ó Instinto de Muerte se mueve sin el freno del PM. Ambos, independientemente uno del otro, en la parte no mezclada, pueden llevar a una persona a la muerte aunque por distinto camino. Respecto al PM existe una película antigua en la que un grupo de amigos se retan a ver quién es el que es capaz de comer más en una sola vez. Pues bien, todos murieron. Lo importante es que la vía elegida por el PM para morir es una vía materna, es decir, “comer”, que evoca al “biberón”, al placer oral, es decir, al placer que se siente por la boca, placer que evoca el placer del bebé cuando era amamantado por su madre. El PM sin mezcla desea el mayor placer posible y sin demora, “ahora mismo” y mientras más placer mejor. Esto explica por qué los toxicómanos expresan que aunque mueran rápido prefieren eso que no un placer menos intenso pero que permita vivir más años. El PP lleva a la muerte de otra forma, una forma acorde con el hecho de que es Instinto de Muerte”, es el caso, por ejemplo, de una persona que pone su moto a 250 Km/hora, sufre un accidente y muere. Por todo esto, hemos de estar toda nuestra vida trenzando, para que así los riesgos de morir disminuyan. Es como hacer mahonesa, hay que batir y batir sin cesar, de lo contrario la mahonesa se corta.

¿Y cómo se mezcla el PM con el PP o, lo que es lo mismo, cómo se mezcla el Instinto de Vida con el Instinto de Muerte? Realmente es muy sencillo, pero hay que ser constante y la tarea ocupa toda una vida. Se mezcla así: Si estoy recordando o sintiendo en cualquier momento cualidades y emociones o sentimientos gratos y positivos de mí mismo, hay que hacer el esfuerzo de recordar los sentimientos y emociones negativos que en otro momento he sentido. Y, viceversa, cuando me sienta abatido, triste, airado, con odio, rencor, celos, deseos de venganza, etc., o las veces que me he equivocado en mi vida, hacer el esfuerzo, en ese mismo momento, de recordar las veces en las que ha acertado en mi vida, las decisiones que he tomado acertadamente y las emociones, sentimientos y pensamientos positivos que he tenido a lo largo de mi vida. Éste ejercicio hay que hacerlo constantemente a lo largo del tiempo. Al principio es más difícil, pero, poco a poco se consigue.

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