Estructuras básicas de la personalidad

Estructuras básicas de la personalidad
Estructuras básicas de la personalidad

El cuadrado representa a la persona (hombre, mujer, niño, adulto o anciano, etc.). El Eje verde representa al Principio Materno Sano. El Eje rojo representa al Principio Paterno Sano. El hecho de que ninguno de los dos ejes llegue al extremo superior del cuadrado quiere indicar que no es sano que los Principios estén desarrollados al cien por cien, si no por ejemplo, al 80 por ciento, el por qué de lo cual se explicará más adelante.

Como se ve, ambos Principios están desarrollados con la misma intensidad (igual altura) y no son ni más ni menos intensos (desarrollados) que lo que indica el gráfico.

Por comodidad y rapidez designaremos con la letra A mayúscula a esta estructura de Personalidad Sana, tal como aparece el gráfico.

Si este gráfico representa a la personalidad sana, ¿qué es la personalidad y para qué sirve que sea sana? La personalidad es una concepción teórica abstracta difícil de definir en términos sencillos, por esto, en lugar de dicha definición voy a describir las consecuencias para la persona, que tiene poseer una personalidad sana y una personalidad enferma. De este modo, veremos lo sencillo que es entender qué es la personalidad. Si una personalidad funciona bien esto se traduce en la siguientes cuatro características:

Primera: La persona tiene capacidad para desplegar y disfrutar una vida afectiva gracias a lo cual se sentirá “lleno” y no “vacío” emocionalmente. Si la persona canaliza esta vida afectiva hacia la constitución de una pareja amoroso-sexual con o sin hijos, la persona sentirá que, afectivamente, está “lleno”, que lo que necesita afectivamente ya lo tiene y no necesita buscarlo en otra parte. Si la persona canaliza esta vida afectiva por caminos espirituales religiosos o no religiosos, se sentirá “lleno” igualmente.

Segunda: La persona tiene capacidad para buscar, encontrar, lograr y mantener un trabajo con el cual ganarse la vida. (obviamos aquí los problemas sociales de la escasez de puestos de trabajo, ya que pienso que no dependen de las capacidades del individuo, aunque soy consciente de la complejidad del

problema).

Tercera: La persona es capaz de desarrollar las habilidades sociales básicas, que podemos resumirlas en los siguientes tres apartados:

  1. La capacidad de hablar con cualquier persona, de
    cualquier cosa y en cualquier lugar

  2. La capacidad de tener amigos

  3. La capacidad de relación con las Instituciones Sociales (relacionarnos y hacer gestiones, por ejemplo, con el Ayuntamiento, con un Banco, con la Universidad, etc…)

Cuarta: La persona con dicha estructura de carácter no desarrollaría ningún trastorno psíquico, salvo los que tuvieran carácter reactivo, por ejemplo, un Síndrome Depresivo como reacción a la pérdida de un familiar, o a la pérdida de trabajo, o bien, los Trastornos Psíquicos con fuerte carga genética, por ejemplo, esquizofrenia, si bien en éste caso, gracias a la buena estructura de la personalidad la esquizofrenia evolucionaría de forma benigna, pudiendo ser controlada mucho mejor con los tratamientos existente hoy día y no acabaría deteriorando significativamente la personalidad del enfermo.

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