LA PSICOTERAPIA DE GRUPO CON PACIENTES GRAVES.

LA PSICOTERAPIA DE GRUPO CON PACIENTES GRAVES.

 

En esta ocasión no hablaré de cuestiones teóricas ni técnicas de la psicoterapia de grupo con pacientes graves, sino tan solo expresar mi experiencia clínica con dicho procedimiento terapéutico. Antes de comenzar a estudiar la carrera de medicina, ya participaba como asesorado-aprendiz en grupos de psicoterapia dirigidos por los psiquiatras Dr. José Luis Martí Tusquets, Dr. Enrique Grañen Raso y Dr. Otaola Satibañez, los tres psiquiatras que fueron mis maestros directos en mi oficio de psiquiatra. He tenido la gran suerte de aprender mi profesión como antiguamente un aprendiz de carpintero lo hacía: observando y ayudando a su jefe dueño del taller y carpintero experto. A mi enorme vocación por la psiquiatría se unió la gran suerte de este modo de aprender mi oficio. De ellos tres aprendí el arte y la técnica de la Psicoterapia de Grupo.

¿Qué es un Grupo de Psicoterapia? Descriptivamente es la reunión de unas ocho o diez personas en círculo, dirigidas por un psiquiatra o psicólogo clínico, de tal forma que la conversación que se dé entre los miembros del grupo, incluyendo lo que dice el psiquiatra o el psicólogo clínico –al que llamaremos a partir de ahora, “terapeuta”.

¿De qué se habla en una psicoterapia de grupo? De todos los aspectos de la vida que le resultan problemáticos a cada miembro del grupo. Otra forma de referirse a qué se habla en un grupo de psicoterapia es diciendo que se habla de los trastornos de la personalidad de cada uno de los miembros del grupo.

¿Pero que es un Trastorno de la Personalidad?, más aún, ¿qué es eso que llamamos Personalidad?

El concepto de Personalidad definido científicamente es difícil de entender, muy difícil, para la persona que no es un profesional de la salud mental. Sin embargo, si describimos las capacidades que tiene una persona que tenga sana su Personalidad, es muy fácil entenderlo. Una persona con una personalidad sana ha desarrollado satisfactoriamente su capacidad afectiva, es decir, es capaz de establecer con sus familiares, amigos y conocidos vínculos afectivos positivos, leales y comprometidos. La canalización que la persona de a dicha capacidad afectiva  es otro tema independiente: puede formar una familia, vivir solo para entregarse totalmente a su profesión, ingresar en un Monasterio Budista, hacerse Misionero, o recorrer el mundo, etc.; una segunda capacidad que surge de una personalidad sana es la de ser capaz de aprender y formarse en un oficio o profesión y, posteriormente, ser capaz de buscar, encontrar y mantener un trabajo con el que ganarse la vida. Cada sociedad tiene su forma de preparar a sus ciudadanos para ganarse la vida de formas determinadas por la época (Ver “Técnica y Civilización”. Lewis Mumdfort. Alianza Universidad. Madrid, 1971). En tercer lugar, una persona con una personalidad sana es capaz, por decirlo así, de hablar con cualquier otra persona de cualquier cosa y de relacionarse con las Instituciones Sociales (Ayuntamiento, Asociaciones, Hacienda, Cofradías, Centros Deportivos, Instituciones Religiosas, etc.). Por último, hay dos capacidades más, relacionadas estrechamente con la salud mental de una personalidad sana. Por una parte, no será un individuo marcadamente “neurótico” y, por otra, si genéticamente es portador de una enfermedad mental (básicamente hay tres grandes enfermedades mentales: la Esquizofrenia, la Enfermedad Bipolar Eufórico-Depresiva y las Psicosis Paranoides), ésta, muy probablemente seguirá un curso benigno si la persona recibe los cuidados psiquiátricos y psicológicos adecuados. Ni que decir tiene que estas capacidades no tienen nada que ver con las crisis económicas, sociales, políticas, etc., por las que esté atravesando un País.

Una persona puede no desarrollar adecuadamente sus capacidades afectivas, laborales o de relación. Si dicho inadecuado desarrollo afecta a una, dos o las tres capacidades, es obvio que la persona padecerá un trastorno de la personalidad progresivamente más grave.

Decíamos al principio que en la Psicoterapia de Grupo se habla de la vida. Y tal como se ha definido la Personalidad (vida afectiva, laboral y relacional), ¿qué es esto sino la vida?

¿Y qué son los problemas psíquicos sino componentes inevitables de las vicisitudes de la vida?

Naturalmente, en la psicoterapia de grupo se tratan todo tipo de trastornos psíquicos,y además desde el enfoque promulgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS): El enfoque Bio-Psico-Social, es decir, una concepción de los trastornos psíquicos y psiquiátricos que entiende que éstos están producidos por un factor biológico (a veces genético) o neurobioquímico, un factor psicológico, que comprende desde una situación levemente psicopatológica, a un trauma psíquico intenso, o toda una biografía productora de psicopatología, produciendo los llamados Trastornos de la Personalidad, de los cuales, hoy día se admiten un máximo de catorce tipos diferentes de trastornos de la personalidad y, por último, un factor social o psicosocial (grupo familiar, factores en el lugar de trabajo, vida social, sistemas de apoyo psicológico y psicosocial, etc.).

Hace muchísimos años que opino que la psicoterapia de grupo es la “terapia en vivo y en directo”: en ella se habla, nos reímos, lloramos, nos enfadamos, se producen malentendidos, sentimos, nos bloqueamos, sentimos alegría y  todo tipo de emociones y sentimientos, se es totalmente sincero, no se exige nada a nadie, ni tan siquiera hablar de sus problemas psicológicos o de su vida: solo escuchando a los demás y a mí como terapeuta o a otros miembros del grupo que tienen tantos años de experiencia en terapia de grupo se aprende y es curativo.

Tengo en mi recuerdo tantas anécdotas en Terapia de Grupo, que poco a poco las ire exponiendo en este Blog.

 

 

 

 

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