Otros aspectos de ambos principios

el barco

Estos dos dibujos significan lo mismo. Se me ocurrieron al leer un libro de un gran psicoanalista llamado Winnicott. El libro se titula “Privación materna y delincuencia”. Tal como yo lo entiendo, si una persona no recibe en los cinco primeros años de su vida el afecto materno que necesita (sea quien sea quien le de PM sano, y que sea siempre la misma persona), no tendré capacidad de desarrollar posteriormente un código de normas consensuadas socialmente, es decir, las normas de la comunidad y del país donde vive. Si esta evolución carencial se prolonga hasta terminada la adolescencia sin que haya mediado ningún esfuerzo terapéutico para darle el cariño que no ha recibido, la incapacidad del niño o niña para introducir de buen grado normas dentro de sí mismo que le permitan estructurar su vida, ser ético y respetar las leyes y a la autoridad producirá en estos casos la aparición de un delincuente que tendrá, en principio para toda la vida problemas con la ley y de todo tipo. La capacidad de estos niños y adolescentes para amar la vida y tener la necesidad de volcar todo su afecto en sus allegados y amigos se hundirá gravemente.

Un ejemplo que sirve para comprender esto y tenerlo siempre en la memoria es, como se ve en el dibujo, una barca (PP) y el agua del rio que le hace flotar. La madera dura representa también aquí el PP y el agua el PM. El agua casi siempre representa al PM (otra cosa es cuando el agua descontrolada nos mata por ahogamiento, en cuyo caso sería PM patológico por exceso). Es obvio que si el rio no lleva suficiente agua, la barca no podrá moverse. Éste dibujo me lo inspiró un paciente con importantes deficiencias afectiva que se esforzaba muchísimo en desarrollar su PP debido a que lo tenía poco desarrollado. Pero estaba muy solo, sin amigos ni compañeros habituales. Tampoco tenía pareja. Durante una sesión se pudo dar cuenta de que sin afecto no podría desarrollar aspectos normativos, funcionales y operativos en su vida. Esto le hizo cambiar la estrategia y permitirse vivir un poco aunque tuviese que desarrollar el PP más lentamente. Lo que le ocurría era que trataba de desarrollar el PP en seco, lo cual se le hacía muy austero y lento, teniendo además que dedicar diariamente demasiada energía para dicho desarrollo. Imaginémonos lo difícil que debe ser arrastrar una barca por la arena y por una sola persona. Comprendió que tenía que disponer del agua suficiente antes de poder mover la barca (PP).

El mismo ejemplo, aunque proporcionalmente, es el del agua que necesita un porta-aviones si queremos que se mueva. La cantidad de agua que necesita es muchísimo mayor. Es decir, que si queremos que una persona desarrolle un PP muy importante, muy grande y sano, más cantidad y calidad de PM ha de recibir o le hemos de dar de alguna manera. Por eso cada vez he ido comprendiendo más y mejor una cosa que decía uno de los tres psiquiatras que me enseñaron psiquiatría al lado de ellos, algo que ya en mis tiempos era difícil que ocurriera (tener al profesor al lado de uno para aprender el oficio) y no digamos hoy día (casi imposible). Decía que lo importante era la buena comunicación con el niño, el adolescente o el adulto, que esa buena comunicación era la que curaba los huecos afectivos. Estoy completamente de acuerdo, aunque creo que se aclara el concepto mejor si a la vez que decimos comunicación decimos también buena relación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.