Me dedico a la Superdotación y Altas Capacidades por una casualidad en mi vida. Poco a poco he ido profundizando en éste campo, desde hace ya años. He visto que se trata de un ámbito en el cual no sólo existen muchos aspectos brillantes y futuros prometedores para los niñas, niños y adultos superdotados o de altas capacidades, sino, también, mucho sufrimiento, gran parte del cual es debido a la falta de respuesta institucional a las diversas necesidades de dichos niños y niñas y, otras veces fruto del desconocimiento. Comencé siendo invitado a ser el Director del Instituto Catalán de Altas Capacidades. Después de mucha resistencia por mi parte, después de un período de tiempo significativo, acepté el cargo, pero con la condición de serlo como voluntario de dicho Instituto, ya que éste es una institución sin ánimo de lucro. Fueron pasando los años y, en un momento dado, se constituyó el Consejo Superior de Expertos en Altas Capacidades, al que pertenecen profesionales españoles y europeos con importante conocimiento de éste tema. Más adelante he tenido el honor de ser elegido Presidente de dicho Consejo. Es algo por lo que siento, y deseo expresar, una profunda gratitud. Es lógico que por toda esta trayectoria fortuita, haya nacido y crecido en mí un importante interés por este campo. Al ser médico psiquiatra, prefiero dedicarme a aquellos casos de niños/as y adultos superdotados o de altas capacidades que, por un motivo u otro, ha terminado desarrollando problemas psíquicos.

Cuando tengo ante mí una persona con estas capacidades, en el momento que creo más oportuno y de forma adaptada a la edad, le expreso que, precisamente por la suerte de tener las capacidades que tiene, sería conveniente para él/ella y para la sociedad, hacer un uso de sus talentos que le colme como vocación y que, además, sea una aportación, de la índole que prefiera (científica, técnica, psicosocial, social, económica –sobre todo en el  sentido de diseñar instrumentos económicos que ayuden a los más desfavorecidos-, etc., etc.), que aporte una mayor calidad de vida a la sociedad en general o a un segmento de ésta.