La sociedad del abandono y el desamparo

Quizá estemos asistiendo al derrumbe de la familia patriarcal. A su máxima degeneración. Quizá la familia patriarcal nació muerta debido al dominio del hombre, quizá desde sus comienzos. Es posible que la degeneración progresiva de la familia patriarcal haya ido en paralelo con la evolución del ser humano y las sociedades hasta la actualidad: hemos creado un mundo bélico y paranoico, basado en la desconfianza, el armamentismo y la guerra, un mundo, en suma, donde ya no se puede vivir dignamente. Creo que es probable que el número de mujeres asesinadas por sus parejas sea una y la peor degeneración de la familia patriarcal, de la misma forma que, en paralelo, el neoliberalismo nos está llevando a la miseria material y moral de todos los seres humanos. Vivimos en un mundo en el cual es casi imposible vivir sin ser cómplice, de una u otra forma, con la “injusticia estructural” (ver: “Fuera de los pobres no hay salvación”. Jon Sobrino. Editorial Trotta. Madrid. 2007). Es difícil hoy día encontrar un trabajo en el que el empresario y el trabajador puedan escapar de la colaboración con dicha injusticia.

La familia patriarcal actual (la familia nuclear) deja desamparado a todos sus miembros. Desampara a los padres debido a que éstos, para mantener a su familia, han de trabajar los dos, y trabajar cada ver en trabajos precarios en todo sentido (duración, seguridad social, sueldo, sumisión forzosa, etc.). La pareja no tiene tiempo para ellos. Tampoco tiene tiempo suficiente para criar y educar a sus hijos, los cuales son enviados a guardería en etapas inadecuadas para su desarrollo psíquico sano, comprometiendo la futura salud mental de sus hijos de forma grave. Y cuando la guardería ya no puede “cubrir” por mas tiempo a la semana a los hijos, éstos son llevados a los abuelos, quienes a su vez están abandonados a su suerte, viviendo ambos solos, en otro piso. Cuando uno de los abuelos enferma crónicamente, por demencias, o cualquier otra enfermedad degenerativa, es enviado a una Residencia, donde encontrará mayor soledad aún. Es decir, la familia patriarcal y la sociedad patriarcal que nos envuelve, provoca el abandono de todos los miembros de la familia. Abandono y desamparo para todos.

Ante el drama que nos aparece ante nuestros ojos, no es legítimo pensar que la familia matriarcal era una solución muchísimo mejor que nuestra familia patriarcal? (leer a Eileen Walsh, especializada en la cultura china, profesora en la Oxford University. Sobre todo sus estudios sobre la cultura matriarcal Mosou en China). En el matriarcado, la familia matriarcal vivía toda en un mismo hogar; toda la familia extensa en una sola casa. Allí los hijos no quedaban abandonados cuando se separaba la pareja; la organización social, laboral y jurídica de la sociedad, evitaba el abandono de todos los miembros de la familia. No hay nada perverso en la estructura de la familia matriarcal: es la mente enfermiza de los llamados “pueblos civilizados” la que “ve” e “interpreta” como perversiones las conductas de la parea en la sociedad matriarcal.

Se habla mucho en relación a que si nuestra sociedad patriarcal no se ve rápidamente balanceada por el desarrollo de lo matriarcal en nuestras sociedades, es probable que asistamos al fin de la humanidad. Pero hacer, lo que se dice hacer, se hace poquísimo y en una dirección equivocada (las mujeres que en nuestra sociedad patriarcal se introducen en el mercado laboral, son, la mayoría de las veces, de predominio de su hemisferio cerebral izquierdo, es decir, son “patriarcales”, lo cual no mejora la situación, que es una situación alarmantemente patriarcal a nivel mundial -ver “Dibujos Intuitivos”. Médico psiquiatra, Dr. Juan Luis Miranda Romero. Obra no publicada). Sería desacertado volver a una estructura como la de la familia matriarcal?: Creo que no. Y no nos queda mucho tiempo para la supervivencia del ser humano. Si alguien sabe de otras maneras más rápidas y eficaces de que al entrar Principio Materno en nuestra sociedad y así influir en el Principio Paterno patológico por exceso que inunda casi todas las sociedades del mundo, los seres humanos se pudiesen salvar, quizá sea importante que lo publique. Si es cierto (yo creo que sí) que “Fuera de los pobres no hay salvación”, creo que también es cierto que “fuera del matriarcado no hay salvación”.