DE MI VIDA Y PENSAMIENTO

DE MI VIDA Y PENSAMIENTO

ESTE APARTADO ESTÁ DEDICADO A LOS PSIQUIATRAS,  PSICOANALISTAS Y PSICOTERAPÉUTAS QUE ME HAN ENSEÑADO A LA MANERA ANTIGUA: COMO APRENDIZ, AL LADO DE ELLOS DURANTE SUS HORAS DE TRABAJO. TODOS ESTOS “MAESTROS” SE CITARÁN A LO LARGO DE ESTE APARTADO EN COLOR AZUL PARA QUE EL LECTOR LES PUEDA IDENTIFICAR.

 

“DE MI VIDA Y MI PENSAMIENTO”

 

Justificación de éste apartado

Considero muy importante que cuando una persona, en un momento dado de su vida, necesita ayuda psicológica y no conoce ni tiene referencia de ningún profesional de la salud mental, pueda tener la oportunidad de conocer, al menos lo mínimo suficiente, sobre varios de ellos, antes de llevar a cabo su elección. Esta posibilidad no era posible en épocas pasadas, ya que no existía la tecnología necesaria para ello. Sin embargo, actualmente, gracias a la informática y a internet, dicho conocimiento previo del profesional es posible.  En las páginas Web de los profesionales, como sabemos, figuran, generalmente, el Currículum Profesional y los Servicios Psiquiátricos y/o Psicológicos que ofrecen, siendo así posible el conocimiento necesario y previo del profesional para, así, poder llevar a cabo la elección más acertada. Por otra parte, opino que, si bien el conocimiento del Currículum Profesional  y de los Servicios que ofrece éste, es decir, aquellos problemas psicológicos a los que se dedica y tipos tratamientos que realiza, es imprescindible, no son conocimientos suficientes para elegirle o no, ya que creo que falta algo fundamental: un cierto conocimiento sobre su forma de ser y de trabajar. Su estilo personal al llevar a cabo sus servicios, la importancia que le da a su relación con los pacientes y clientes, su compromiso con estos, su esfuerzo en aumentar constantemente la calidad de sus servicios y mantenerse científicamente actualizado, su forma de pensar, por qué eligió su especialidad, etc.

Con este apartado, que denomino “De mi vida y mi pensamiento”, tengo el deseo y la esperanza de lograr el objetivo mencionado.

 

Al objeto de conseguirlo, el contenido de este apartado es muy variado, por lo que citaré en el mismo, opiniones e ideas profesionales y personales; aspectos biográficos; conocimientos científicos; opiniones sobre la vida; comentarios en relación a las diversas disciplinas que, de una forma u otra, se relacionan con la psiquiatría y la psicología clínica; aspectos concretos de mi metodología terapéutica, etc.

 

 

 

 

 

 

“DE MI VIDA Y MI PENSAMIENTO”

 

  1. Por mi vocación y, por otra parte, por causas ajenas a mi voluntad, mi profesión de psiquiatra y psicoterapeuta le ha dado y le da mucho sentido a mi vida.
  2. Mi segunda vocación es la de Médico de Familia, a la antigua usanza. Siempre he lamentado la desaparición de dicha figura.
  3. Una condición necesaria, pero no suficiente, para ser psiquiatra, es que guste mucho estar con las personas. Otra condición necesaria, tampoco suficiente, pero fundamental, es que ayudar al paciente proporcione una gran satisfacción al profesional.
  4. Han sido varias y muy importantes las causas biográficas que me llevaron a ser psiquiatra y psicoterapeuta.
  5. La mayoría de los seres humanos de nuestro tiempo no saben la felicidad que se pierden por no estar en contacto con la Naturaleza.
  6. Sin ternura no hay futuro para el ser humano.
  7. La obra del psicoanalista Erich Fromm (1900-1980) ha sido y sigue siendo una de las “guías” más importantes para mi vida y mi profesión. Leo y releo sus libros repetidamente. En cada lectura capto algo nuevo.
  8. Los psiquiatras que me enseñaron la profesión fueron el Dr. Dº. Enrique Grañén Raso, el Dr. Dº. Otaola Santibañez y el Profesor Dr. Dº. José Luis Martí Tusquets, Profesor Titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Barcelona (Hospital Clínico de Barcelona) y, posteriormente, Profesor Emérito de la misma Universidad. Los tres, lamentablemente, ya han fallecido. También me han enseñado mucho los psiquiatras psicoanalistas, Dr. Dº. Valentín Baremblit y el Dr. Dº. Jorge Aragonés. El aprendizaje con los tres primeros fue a la antigua forma: el “aprendiz” al lado de su “maestro” durante muchos años. La formación con el Dr. Dº. Valentín Baremblit fue de distinta forma; la recibí de la forma habitual en la que lo hacen las Escuelas Psicoanalíticas, es decir, a través del “Psicoanálisis Didáctico”, que es idéntico a un tratamiento psicoanalítico normal, y que en mi caso duró unos ocho años, con una frecuencia de cinco sesiones psicoanalíticas a la semana, a partir del segundo año aproximadamente. La formación con el Dr. Dº. Jorge Aragonés fue a través de las clásicas sesiones de “Supervisión Psicoanalítica”, de varios años de duración si se enfoca de forma digamos, estricta (pero que, en realidad, puede durar toda la vida) y que consiste en que el profesional que solicita la supervisión (ya que es un procedimiento diseñado solamente para profesionales de la salud mental), expresa al psicoanalista –en mi caso, el Dr. Dº. Jorge Aragonés-, aspectos del tratamiento psicoterapéutico que aquel –en mi caso, naturalmente, yo mismo-, proporciona a un paciente determinado. Ambos psicoanalistas pertenecen a la Sociedad Psicoanalítica Internacional, de la que, en la actualidad, es Presidente el psiquiatra y psicoananalista Dr. Dº. Otto F. Kernberg, a quien tuve el gusto de conocer personalmente.
  9. La empatía es el factor más importante en un proceso psicoterapéutico cuyo objetivo sea la curación del trastorno psíquico del paciente, o bien, el desarrollo psicológico de una persona no paciente (cliente).
  10. Desde siempre he sentido gran e igual interés en las ayudas psicológicas a través de la psicoterapia como a través de los psicofármacos, cuando éstos últimos son imprescindibles, durante el tiempo que sea necesario, para mejorar o curar un trastorno psíquico.
  11. La condición principal, siempre absolutamente necesaria, para que una persona mejore su salud mental, tenga un trastorno psíquico o no, es que dicha persona se sienta entendida por el terapeuta” (o por cualquier otra persona que no sea profesional de la salud mental, por ejemplo, un amigo íntimo). Es imprescindible, sin embargo, saber que no porque un terapeuta o amigo, crea que entiende al paciente o cliente, éste mejorará. Sólo mejorará si es el paciente o cliente quien se siente entendido por el otro. Se ha demostrado repetidamente y con los métodos más rigurosos que hoy utilizan todas las ramas de la ciencia, que el hecho de que el terapeuta crea y/o sienta que él entiende al paciente o cliente, incluso si realmente fuese cierto su entendimiento del paciente o cliente, esto no produce ningún beneficio en la salud mental del paciente o cliente si éste no se siente entendido por el terapeuta. Es lo que se conoce con el nombre de “empatía” en el ámbito científico. Científicamente, “empatía” implica que es absolutamente necesario que el paciente o cliente  sienta que el terapeuta o amigo le entiende a él, es decir, que esta empatía sea vivida realmente por el paciente o cliente y no simplemente una empatía entendida como “Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro”, que es la definición de “empatía” según la Real Academia de la Lengua Española. Sobra decir que  para que una persona mejore su salud mental necesita, además de la empatía, otras aportaciones por parte de quien le ayuda en su salud mental o en su maduración psicológica. Ejemplos de estas otras aportaciones son “la aceptación incondicional hacia el paciente o cliente”; la capacidad de quien desea ayudar, de conocerse bien a sí mismo, desde el punto de vista psicológico”; “que quien ayuda sea, en la cantidad mínima suficiente, una persona tal que lo que piense, diga y haga sea coherente” y otras que aquí no menciono. Es sabido por todos que si no fuese así  no confiaríamos en dicha persona. Quien desee profundizar más en este tema, puede leer el libro del psicólogo Carl R. Rogers denominado “El proceso de convertirse en persona”, de editorial Paidós. En dicha obra el autor publica las investigaciones científicas que demuestran todo lo dicho en este apartado, tanto la matemática estadística y  la metodología utilizadas.
  12. A lo largo de los años que llevo trabajando en mi profesión, actualmente tengo la impresión de que la “empatía”, entendida como la capacidad de una persona de comprender a otra, tanto intelectual como emocionalmente, es decir, siendo capaz de “ver” y “sentir” el mundo interior del paciente o cliente tal como éste lo ve y lo siente, es una capacidad muy compleja, que requiere amplios conocimientos científicos del terapeuta; larga experiencia de la vida tanto en sus aspectos positivos como negativos; haber tenido que afrontar problemas difíciles, tanto de naturaleza psicológica como de otros aspectos de la vida y haberlos superado, al menos de forma suficiente; haber escuchado a muchas personas, tanto sanas, como con trastornos psicológicos moderados y con trastornos mentales graves y gravísimos; capacidad intuitiva; haber sufrido psicológicamente, al menos lo “mínimo suficiente” y haberlo, prácticamente superado, así como otras capacidades. Pero mi vivencia profunda actual en relación con la capacidad de ser empático tiene que ver con la impresión de que para tener dicha capacidad es necesario haber alcanzado un estado psíquico muy bien “integrado”, es decir, como si fuese necesario que la mente no pudiera tener ningún rincón desconocido para sí misma y, por otro lado, que la mente funcione de tal manera que toda la “información” (entendida en sentido amplio: conocimientos intelectuales, emociones, vivencias, sentimientos, recuerdos, etc.) que exista dentro de la misma, en las distintas “zonas” de la mente, por así decirlo, intercambien sus contenidos desde todas y cada una de dichas “zonas” a todas las demás. Es “el logro de un estado psíquico integrado de forma compleja”, difícil de traducir en palabras, al menos con los conocimientos científicos que se tienen hoy en día.
  13. Otra de las facetas importantísima de la psicoterapia es que ésta también es un problema de “influencia social”. Es decir, la persona que “llevará” al paciente o cliente en la dirección que aquella desee será quien sea capaz de “influir mejor”, con más eficacia, sobre el paciente o cliente. El que el terapeuta logre llevar al paciente o cliente en la dirección de una mayor salud mental, depende, entre otras muchas cosas, de que el terapeuta sepa “influir mejor” que la o las personas que fuera del ámbito de la psicoterapia tratan de influir sobre el paciente o cliente. “Influir mejor” significa influir siguiendo los conocimientos científicos que indican cómo hay que hacerlo para ser más eficaz que cualquier otra influencia externa a la psicoterapia esté recibiendo el paciente o cliente. Los únicos factores que legitiman que un terapeuta trate de influir sobre otra persona son varios, entre ellos: 1) Que la persona le haya pedido ayuda psicológica al terapeuta, 2) Que el terapeuta haga saber al paciente o cliente que éste podría ser influido por el terapeuta, 3) Que el paciente o cliente acepte ser influido por el terapeuta, 4) Que el terapeuta haga saber al paciente o cliente que cuando aquél  le esté influyendo se lo hará saber a éste, en el mismo momento en el que aquél realice el intento de influir, 5) Que el terapeuta influya solamente en la dirección de llevar a la persona a un estado de mayor salud mental, 6) Que el terapeuta explique al paciente o cliente por qué le influye en una dirección u otra, en cada tema y momento concreto y, 7) Que el terapeuta estimule al paciente o cliente a confrontar al terapeuta.
  14. Opino que no existe ningún tipo de psicoterapia que no influya al paciente o cliente. En un extremo se encuentran las Escuelas Psicoterapéuticas cuyos terapeutas le hablan muy poco al paciente, como es el caso de ciertas Escuelas Psicoanalíticas, así como la Escuela de Psicoterapia Centrada en el Cliente, cuyo fundador fue Carl R. Rogers, que no acepta como actitud terapéutica  “guiar” al paciente o cliente. Pues bien, se ha demostrado que aún en este tipo de escuelas psicoterapéuticas se produce el fenómeno de la “influencia”.
  15. Hay que tener en cuenta que vivimos en una sociedad donde existe una abrumadora influencia sobre el individuo desde las más diversas áreas de poder. Lo más reciente que conozco es la aplicación de los conocimientos del funcionamiento cerebral humano, al campo del marketing: el llamado “Neuromárketing”. Se trata de utilizar los recientes y cada vez más numerosos conocimientos que se producen, por decirlo así, “por minuto” en relación a la Neurociencia, a la conducta de las personas como compradoras de bienes y servicios. Por ejemplo, está estudiada y controlada la conducta de las personas desde que entra, por ejemplo, en un supermercado, hasta que sale del mismo. Los estudios sobre el comportamiento humano en relación al acto de comprar, no es, ni mucho menos, nueva. Lo que es nuevo y preocupante es la utilización de los progresivos descubrimientos de la Neurociencia en el ámbito del marketing. Lo que deseo subrayar, y da sentido a este apartado, es que si frente al siempre creciente control social general del individuo, las psicoterapias pretenden “no influir” en el paciente o cliente, entonces, aquellos problemas psicológicos del individuo, y por los que está pidiendo ayuda psicológica, no podrán ser resueltos, sino, quizás, podrán ser, en todo caso “aliviados” o resueltos transitoriamente. Por ejemplo,  las adicciones, como, por ejemplo, la adicción a la compra, o las ludopatías, son difíciles de curar, siendo frecuente que el tratamiento psicológico sea largo y la remisión del trastorno tenga dificultades por el significativo porcentaje de recaídas. Podría ser que en más de un caso “clínico”, se tuviera que influir al “paciente”, en relación a la(s) meta(s) que desea lograr en la vida, a la concepción que tenga de la “felicidad”, en qué medida otros problemas psicológicos que le hacen sufrir, son o no, la causa parcial o total de su adicción, cual es su conocimiento,  interés y preocupación en relación a la realidad global del mundo de hoy día (que, dicho sea de paso, la carencia de dicho conocimiento, interés y preocupación, sería, según su intensidad, la manifestación de un problema narcisista de su personalidad).
  16. Hay pendiente una cantidad enorme de investigación en relación a saber qué tipo de psicoterapia es la más adecuada para cada trastorno psíquico concreto. El trabajo se sobredimensiona debido a la lista tan larga de psicoterapias que existen.
  17. Muy pocas veces se mide científicamente la efectividad de una psicoterapia determinada sobre un paciente determinado. El método que yo utilizo para ello es pedirle al paciente que responda a un mismo cuestionario psicológico que mida la salud mental del paciente, en varias ocasiones a lo largo de su tratamiento psicoterapéutico, objetivando así su evolución. Estos cuestionarios pueden servir para medir la evolución de la salud mental general, o bien, la psicopatología concreta y específica que sufra el paciente.
  18. El tipo de religiosidad con la que me identifico totalmente es similar a la del psicoanalista Erich Fromm, a la del teólogo y Premio Nobel de la Paz Albert Schweitzer y a la del teólogo Jon Sobrino.
  19. Opino firmemente que la salud mental del individuo es una condición necesaria para afrontar los problemas que surgen en nuestras vidas, pero no es una condición suficiente. Es decir, no existe una condición psíquica suficiente para afrontar los problemas que la vida nos traiga, o sea, no existe una “cantidad” de capacidad psíquica –una cantidad de salud mental-, que sea suficiente para afrontar cualquier problema al que tengamos que enfrentarnos a lo largo de nuestras vidas.  Por ello no debemos sobreproteger a nuestros hijos. Hemos de procurar, en la medida de lo posible, que se vayan enfrentando a situaciones cada vez más difíciles para ellos. Al principio acompañándolos psíquica y físicamente cuando  la situación lo requiera, y comenzando con las situaciones más fáciles y, progresivamente, con situaciones cada vez más difíciles y promoviendo que sean ellos mismos los que enfrenten la situación. Esto se puede lograr aprovechando situaciones de la vida real que se dan con frecuencia o, a veces, son excepcionales y, en el sentido de lo que estamos hablando, signifiquen una verdadera suerte si se aprovechan. Desde este punto de vista, el hecho de que se nos presenten problemas a lo largo de nuestras vidas, son ocasiones que nos van “curtiendo” psíquicamente, y nos preparan para afrontar mejor futuros problemas. Respecto a nuestros hijos, es bueno estimularles a actividades lúdicas que requieren cierta valentía y fortaleza (por ejemplo, montañismo; pasar un tiempo determinado en soledad –con las precauciones necesarias para que sus vidas no se pongan en peligro innecesariamente; viajar por diversos países del mundo, al principio con sus amigos y más adelante también solos; trabajar los veranos como voluntarios en diversas ONGs, alrededor del mundo; etc.). Opino que actividades de este tipo pueden “formar el carácter” o “dar carácter” a un niño, adolescente o adulto.
  20. Enlazando con el apartado anterior, explicaré que en una ocasión atendí a un matrimonio que tenían tres hijos. El marido acabó separándose de ella. La señora se hundió psíquicamente. Un día me dijo que todos sus valores se estaban viniendo abajo. Le dije que no tenía por qué ser así, ya que, desde mi punto de vista, sus valores me parecían válidos. Entre otras cosas le dije: “Sus valores me parecen muy positivos. En lo que respecta a haber creado una familia no creo que Vd. se haya equivocado, sino que sus padres nunca le prepararon para crear una familia <<a prueba de terremotos>>”. Pensé, y aún lo pienso, que aquella señora tuvo una buena educación, pero nunca se tuvo que enfrentar a situaciones duras y difíciles en su vida. Por ello, su separación matrimonial le cogió mal preparada para afrontarla. Dicha señora tenía salud mental, pero no estaba curtida lo suficiente. Me dolió y entristeció ver a una persona tan valiosa derrumbarse de esa forma, hasta el punto de poner en duda sus valiosos principios.
  21. Como decía el Dr. Dº. Enrique Grañen Raso, lo mejor para la salud mental es ir conociendo los aspectos más bellos, gratos y sin peligro alguno para la vida (aspectos positivos de la vida), a la vez que los más antiestéticos, ingratos y peligrosos para la vida (aspectos negativos de la vida), pero progresivamente, a la velocidad que tolere cada persona.
  22. Creo que, en parte, los aspectos más negativos de la vida coinciden con el concepto de “Vida Subterránea” de la Escuela Psicoanalítica de Carl Jung (Ver las obras de la psicoanalista japonesa, que ejerce en Norteamérica, Jean Shinoda Bolen, tituladas “Las Diosas de cada mujer” y “Los Dioses de cada Hombre”, ambas editadas en castellano por la editorial Kairos y que están actualmente a la venta en cualquier librería, es decir, no son obras que ya no se editen y, menos aún, que estén descatalogadas). Personalmente, creo que la que aporta mayor claridad útil para la vida diaria de cada uno de nosotros es “Las Diosas de cada mujer”. En todo caso, yo aconsejaría comenzar por ésta y, posteriormente, por “Los Dioses de cada Hombre”. Estos dos libros, significan, para mí, hasta este momento, lo más claro conceptualmente, lo más útil y comprensible para la vida diaria de nuestros días, lo de mayor credibilidad científica y la forma más científicamente creíble de abordar aspectos de la Mitología, de la Escuela Psicoanalítica de Carl Jung, a la que pertenece la autora citada. Ambas obras describen primero el perfil psicológico de cada Diosa (o Dios) según se deduce de la Mitología. Posteriormente, demuestra que dichos perfiles siguen existiendo en hombres y mujeres de nuestro tiempo y, por último, describe diversos aspectos de la personalidad y formas de afrontar aspectos diversos de la vida, necesidades psicológicas, vicisitudes psíquicas de las diversas etapas de la vida humana, maneras de afrontarlas, etc., del grupo de personas de nuestro tiempo que responden al perfil de una u otra Diosa o Dios. Sin embargo, no entiendo por qué la autora ha dedicado dos libros diferentes a estos temas, uno para las “Mujeres” y otra para los “Hombres”. Según lo entiendo, ambos libros son aplicables tanto a hombres como a mujeres. Es decir, el perfil de las “Diosas”, en mi opinión, existe hoy día tanto en hombres como en mujeres y, de la misma forma ocurre con los perfiles de los “Dioses”. Por ejemplo, he conocido hombres cuya personalidad concuerda, casi totalmente, con las características de la Diosa “Atenea”, Diosa de los Oficios y de la Guerra, que, sin embargo sólo está citada en el libro de “Las Diosas de cada mujer”. En este sentido, ocurre lo mismo que en el campo de la Antropología. En éste campo, los antropólogos continúan denominando “Sociedades Matriarcales” a aquellas que estuvieron dominadas por las mujeres (hasta donde tengo información, sólo existen actualmente dos sociedades matriarcales en todo el Mundo), y denominando “Sociedades Patriarcales” a aquellas que estuvieron y están dominadas por los hombres. Pero parece que no caen en la cuenta de que, por ejemplo, las “Mujeres Piratas” eran todas ellas mujeres agresivas, valientes para la lucha. Hoy se sabe que la agresividad y la valentía para los retos del “mundo exterior”, residen, predominantemente, en el hemisferio izquierdo del cerebro, independientemente de si se es hombre o mujer. Y, de la misma forma, se sabe que las características del carácter como la empatía, la mediación, la relajación, por poner algunos ejemplos, residen, predominantemente, en el hemisferio derecho del cerebro, independientemente de que se trate de un hombre o de una mujer. En este último caso, las personas que mejor preparadas están para los retos del “mundo interior” son aquellas que, independientemente de ser hombres o mujeres, tienen un predominio del hemisferio derecho del cerebro. Sorprendentemente, estos conocimientos sobre el cerebro provienen de los médicos neurocirujanos y de los neuropsicólogos. Los primeros, durante décadas de intervenciones quirúrgicas del cerebro realizadas por la existencia en éste de tumores benignos y malignos, traumatismos cerebrales por accidentes de tráfico, hemorragias o trombosis, y las diversas enfermedades que le afectan, han ido conociendo qué funciones son predominantemente de un hemisferio u otro, tanto psíquicas como, por decirlo así, “neurológicas”, sin olvidar la capacidad de los hemisferios cerebrales para suplir una función que ha dejado de existir en el hemisferio  contrario, traumatizado o enfermo. Ejemplos simples que nos ayudan a entender estos conocimientos, son, por ejemplo, los siguientes: La ex-primera ministra inglesa Margaret Thatcher, era llamada “La Dama de Hierro”. Nadie dudó que era una “Dama”, pero en política era de “Hierro”, es decir, partidaria del neoliberalismo económico, que es la forma más dura del capitalismo. Era un ejemplo de mujer, biológicamente hablando, pero de persona “Patriarcal” (o, dicho de otra manera, de una persona cuya personalidad está predominantemente regida por el “Principio Paterno”). Por otra parte, el Papa San Juan XXIII, se caracterizaba por su capacidad de calmar los ánimos, por su iniciativa de realizar un progreso de la Religión Católica hacia la renovación, el acercamiento a los creyentes y no creyentes, etc., labor que quedó inscrita en la Historia para siempre, por la realización del Concilio Vaticano II. Fue un ejemplo de hombre, biológicamente hablando, pero de persona “Matriarcal” (o, dicho de otra forma, de una persona cuya personalidad está regida, predominantemente, por el “Principio Materno”). Los conceptos de Principio Materno y Principio Paterno son originales de Erich Fromm (Ver su libro “El Arte de Amar”. Editorial: Paidós. Colección: Biblioteca del hombre contemporáneo. Versión castellana. Impreso en España. 2ª coedición, 1977)
  23. El libro de Erich Fromm, “El Arte de Amar”, es casi una obra de arte. En esta obra, Erich Fromm, muy frecuentemente, menciona los conceptos del Principio Materno y del Principio Paterno. Fue a partir de estos conceptos de Erich Fromm que descubrí, poco a poco, y año tras año, partiendo del conocimiento de la personalidad de mis pacientes y clientes, durante 28 años de trabajo clínico y no clínico, una nueva clasificación de la personalidad, que contiene 8 perfiles, entre los que se encuentran tipos de personalidad sanos y tipos de personalidad patológicas (Tengo la Propiedad Intelectual de dichos descubrimientos). Aunque siempre me ha caracterizado una actitud multidisciplinar en mi trabajo profesional, utilizo, de forma especial,  esta nueva clasificación de la personalidad tanto sana como enferma.
  24. El psiquiatra Dr. Dº. Enrique Grañen Raso era un convencido de que el principal factor que mejora la salud mental de los pacientes y clientes era la calidad de la relación humana entre paciente y psicoterapeuta. Han pasado muchos años desde que él falleció y, a pesar de ello y de mi experiencia clínica, sigo pensando lo mismo que él. Los libros que hoy  en día existen y que publican contribuciones científicas nuevas en este campo de la “Comunicación Terapéutica” son muchos y abordan este tema desde distintos puntos de vista. A mí me resultan muy útiles y agradables aquellos que hablan de la “Alianza Terapéutica” entre terapeuta y paciente.
  25. El psiquiatra Dr. Dº. Enrique Grañen Raso decía en sus grupos de terapia que el filósofo Jean Paul Sartre opinaba que “el infierno son los otros”. Él también lo creía, pero, al mismo tiempo, estaba convencido de que también es cierto que “el cielo son los otros”. Como profesional formado además en Psiquiatría y Psicología Social, opino, en relación a este tema, que cuando se cumplen determinadas condiciones favorables, como, por ejemplo, coincidencia de intereses económicos, ninguna actitud xenófoga, suficiente salud mental de todos, ausencia de narcisismo patológico, suficiente capacidad de todos para encajar frustraciones, ausencia de ligamen excesivo a la tierra madre, capacidad de autocontrol suficiente de la propia agresividad, etc., etc., entonces sí que sería posible que pudiéramos sentir que “el cielo son los otros”.-
  26. En una ocasión, una pareja de más de cincuenta años de edad acudió a una sesión de psicoterapia de grupo dirigida por mí. Espontáneamente, surgió el tema tópico de “¿a quién se debe querer más, a la pareja o a los hijos?”. La señora dijo: “Yo quiero a mis hijos a través del amor que siento hacia mi marido”. Así, en un segundo, me aclaró para siempre este dilema, al cual le había dado yo vueltas y vueltas en mi vida, sin llegar a resolverlo.
  27. Sigue siendo una cuenta importante en mi vida, aprender sobre el “Teatro Moderno” del Director de Teatro Rruso ConstantIn Stanislavsky y acceder así a una herramienta que me parece tener gran potencialidad para ser utilizada para promover, en general, la salud mental y, en particular, para aumentar significativamente la capacidad empática de las personas. Existen publicaciones que relacionan el Teatro Moderno de Constantin Stanislavsky y el Psicodrama Moreniano. El Psicodrama Moreniano fue ideado por el psiquiatra y psicoterapeuta J. Levy Moreno, quien, observando, entre otros fenómenos sociales, a los grupos de personas hablando y compartiendo en sitios públicos,  como parques y otros lugares, cayó en la cuenta de la potencialidad saludable de esa forma social de compartir. A partir de ahí descubrió la utilidad de “escenificar” en grupo escenas de la vida cotidiana de los componentes del grupo. Al ser un hombre preocupado por hacer llegar la psicoterapia al mayor número de personas, llegó a utilizar el psicodrama en teatros de una gran capacidad de espacio para albergar a un número alto de personas. El psicodrama se escenificaba en el estrado, por personas voluntarias de entre los asistentes y, posteriormente, se compartían las impresiones que dicha escenificación producía entre las personas del público que deseaban exponerlas.
  28. Dos coincidencias: 1) El profesor Dr. Dº. Ramón Blesa, de la asignatura de Física y Química que tuve en varios cursos seguidos del Bachillerato de mi época, frecuentemente nos decía cuando nos proponía problemas de la asignatura: “Sí, problemas, problemas. Porque debéis saber que eso es la vida: problemas y problemas”, 2) El Dr. Dº. Enrique Grañen Raso, de vez en cuando, y con la misma finalidad que el Dr. Dº. Ramón Martín Blesa, nos proponía en la psicoterapia de grupo, un psicodrama que consiste en escenificar una escena por los miembros del grupo que lo deseen, como si fuese un teatro improvisado. Dos miembros voluntarios del grupo debían formar con sus brazos un cuadrado y, después, bajar el cuadrado así formado tan cerca del suelo como pudiesen. Posteriormente, un tercer voluntario del grupo tenía que tumbarse en el suelo, boca abajo, y arrastrarse realizando el esfuerzo de pasar por debajo del cuadrado. Los dos voluntarios que formaron el cuadrado con sus brazos tenían que ejercer tanta fuerza hacia abajo con sus brazos como pudieran. El esfuerzo de todos era intenso. Si el tercer voluntario lograba, o no, atravesar enteramente el cuadrado, eso significaba su capacidad simbólica de luchar en la vida o su incapacidad, respectivamente.
  29. Con relativa frecuencia, verbalizo a los miembros que participan en los grupos de psicoterapia que realizo, que si, por ejemplo, oyen a un orador del tema que sea y no le entienden, que marchen y vuelvan a oírle de nuevo otro día. Y si tampoco en esta segunda vez le han entendido, que hagan un tercer y último intento. Si a la tercera vez tampoco le entienden, les digo que han de salir corriendo y apartarse rápidamente de dicho orador, pues no es un sujeto fiable, sino probablemente peligroso. Nadie es tonto. Todos somos suficientemente capaces como para entender lo que cualquiera dice.
  30. Opino, y así lo digo con frecuencia, que todos hemos de procurar estar informado de todo lo que se pueda en la vida para poder manejar mejor las nuestras, para enriquecerla y para protegernos mejor contra las adversidades. Para ello hemos de estar atentos a cualquier fuente de información. Los lugares donde reina la ignorancia o donde no es posible acceder a todo tipo de información son muy peligrosos.
  31. Aconsejo, de forma vehemente, que todos leamos las dos obras que citaré seguidamente, de Norman Longworth: << “El aprendizaje a lo largo de la vida”. Ciudades centradas en el aprendizaje para un siglo orientado hacia el aprendizaje>>, y <<”El aprendizaje a lo largo de la vida en la práctica”. Transformar la educación en el siglo XXI>>. Ambos de editorial Paidós y de la colección “Paidós Transiciones”. Barcelona, 2003 y 2005, respectivamente. Originales en inglés publicados en 1999 y 2003, respectivamente.
  32. Nunca entendí por qué se enseña en las Universidades tal como se hace: Pasando fundamentalmente por la “Clase Magistral”, en la cual, un profesor, frecuentemente empapado en su prisa, verbaliza el contenido que se ha de aprender. Este método carece de toda creatividad, no es estimulante para los alumnos, fomenta en éstos, frecuentemente, la memorización estéril, es decir, que, paradógicamente, todo aquello que una vez memorizado logra el aprobado en un examen, ya se puede olvidar (esto coincide con el concepto crítico de “La orientación bancaria de la educación” de Paulo Freire, del que aconsejo toda su bibliografía), etc., etc.  Una de las cosas que me llaman más la atención es que con la tecnología que hoy en día existe, la informática y todas sus múltiples ramas y aplicaciones, se podría evitar sin ningún problema la “Clase Magistral”, y dedicar el tiempo de dichas clases para estimular la curiosidad, creatividad, espontaneidad, etc., de los alumnos. Dar pie al Brainstorning y otros métodos para desarrollar la creatividad del alumnado. Hacer hincapié en la importancia de los métodos de investigación científica y dedicarle a este tema crucial tanto tiempo como deseen los alumnos y profesores, pero no como se hace actualmente, es decir, de nuevo, como “Clase Magistral”, que, muchas veces, es tan inútil para comprender realmente los conceptos; conceptos que, por cierto, no son nada fáciles de entender en profundidad, es decir, de tal forma que el alumno, que posteriormente será un profesional, pueda manejarlos con soltura y sepa hacer uso de ellos en función de las necesidades del tema a investigar. Mi hija menor, estudiante de Medicina, me pide ayuda para entender lo que se ha dicho en clase de estadística por parte del profesor. Pero, lo que a mi entender es gravísimo, es que las clases sean dadas  –yo diría “semimostradas”- por varios profesores a la vez, un día uno y otro día otro y así sucesivamente; algo así como un “trabajo pedagógico en equipo”, donde el interés genuino y profundo por el alumno queda disuelto, lo quiera un profesor concreto o no, en el “equipo de profesores”. Tiene el serio riesgo de que se produzca en el profesorado un desinterés real hacia el alumno, despreocupación irresponsable hacia éste, cuando no indiferencia absoluta hacia el alumnado. Por ejemplo, un profesor proyecta una serie de diapositivas, en la asignatura de estadística, resumidas hasta más no poder, que el profesor “explica rápidamente” o, mejor decir, en honor a la verdad, que casi solo las “lee con rapidez”. ¡Y se trata nada menos que de estadística, que es una de las ramas más difíciles de la matemática! Eso sí, el profesor de turno reparte unos cuantos folios donde figura las imágenes del contenido de las diapositivas expuestas. Imágenes que, como digo, he tenido la suerte o la desgracia de poder ver en detalle. Al “tropezar” con dichas diapositivas fotografiadas en los folios repartidos he podido observar que no podían estar más resumidos sus contenidos. Debido a este lamentable asunto, me viene a la memoria, que el citado profesor de la signatura de Física y Química del Bachillerato de nuestra época, el Dr. Dº. Ramón Martín Blesa, quien fue miembro del Consejo de Energía Nuclear Español en aquella época, nos decía y repetía  que huyésemos de los libros de ciencia que están resumidos, por ejemplo, los libros de ciencia, física. química, matemáticas, etc., etc., porque lisa y llanamente no se pueden entender por los principiantes. Por ejemplo, decía que no nos compráramos libros de matemática que al explicar, por ejemplo, un Teorema, se saltaban ecuaciones matemáticas entre ecuación y ecuación, porque así era imposible aprender. A la vista está que, al menos en España, el paso del tiempo parece no servir para la mejora de la calidad de la enseñanza, ni Universitaria ni de los niveles inferiores; ¡basta leer los últimos Informes Pisa, donde todos sabemos que la enseñanza en España queda en niveles de calidad vergonzosos! Me pregunto a menudo por qué se mantiene la “Clase Magistral”. Cuando estudiaba la carrera de Medicina, un día, en la hora de la clase habitual de psiquiatría, vino el Catedrático de la asignatura. No venía a impartir la clase habitual (dichas clases nunca las dictaba él), sino a “hablar” con nosotros. Entre las pocas cosas que dijo, dijo una especialmente preocupante. Verbalizó que ya se daba cuenta él de que, habiendo el libro de texto, no era necesario impartir las clases de la asignatura tal como se hacía. A este comentario no le dedicó más palabras, y siguió con otro tema (¡!). También, en aquellos tiempos algo positivamente turbulentos, un día, un profesor de medicina, en el Paraninfo de la Facultad, dijo con toda claridad que era absurdo que los profesores dedicaran la clase a decir únicamente lo mismo que ya figura en los libros de texto recomendados por el propio profesorado. A pesar de que uno mismo no lo desee, a veces, ante la imposibilidad de comprender este problema, se llega a pensar si es que existen razones extracurriculares que expliquen esta manera de proceder.

El alumnado Universitario es el capital más importante de un país y, en nuestro caso, ese país es el nuestro.

Es natural que, al aparecer un nuevo plan de estudios a nivel europeo, estemos todos inquietos e ilusionados en que realmente sea un gran paso y un reto para, por fin, renovar la Universidad. Ya veremos si el Plan Bolonia mejora las cosas. Me pregunto si con dicho Plan Bolonia solo podrán estudiar carreras Universitarias los alumnos que no tengan que trabajar a la vez que realizan sus estudios.

Por otra parte, también me pregunto si dicho enfoque exige disponer de unas capacidades de relación social y espontaneidad en las interacciones con los demás que no son necesarias para determinadas carreras en el ejercicio de la profesión. Naturalmente, para ejercer una profesión u oficio es necesario una mayor o menor capacidad de relación social; pero no para todas se necesita la misma capacidad. Me pregunto si el Plan Bolonia diferenciará, en este sentido, una carrera de otra. Me preocupan los alumnos universitarios superdotados o de altas capacidades, pues, como se sabe, una parte de estos alumnos tienen dificultades para la relación interpersonal, ya que tienen una sensibilidad para lo interpersonal que, a veces, es muy alta, y pueden quedar bloqueados emocionalmente al verse forzados a dichas interacciones sociales y, sería lamentable que, por este motivo, abandonasen los estudios hacia los que sintieran una gran vocación. Ningún país se puede permitir el lujo de perder a esos futuros profesionales.

  1. En esta página iré recomendando bibliografía que considero de interés general.

Bibliografía recomendada:

  1. “EL APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA”. Norman Longworth. Editorial Paidós. Colección “Paidós Transiciones”.
  2. “EL APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA EN LA PRÁCTICA”. Norman Longworth. Editorial Paidós. Colección Paidós Transiciones.
  • “EL LIDER INTERIOR”. Stephen R. Covey. Editorial Paidós. Colección Paidós Empresa.
  1. “MENTES DIFERENTES, APRENDIZAJES DIFERENTES”. Mel Levine. Editorial Paidós. Colección Paidós Transiciones.
  2. “PSICOLOGÍA POSITIVA”. Alan Carr. Editorial Paidós. Coelcción Paidós Psicología Psiquiatría Psicoterapia.
  3. “PSICOTERAPIA POR LA CONVERSACIÓN”. Reinhard Tausch. Anne-Marie Tausch. Editorial Herder.
  • “PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN”. Reinhard Tausch y Anne-Marie Tausch. Editorial Herder.
  • “SER FELIZ Y VENCER LAS PREOCUPACIONES”. Albert Ellis. Ediciones Obelisco.
  1. “CÓMO CONTROLAR LA ANSIEDAD ANTES DE QUE LE CONTROLE A USTED”. Albert Ellis. Editorial Paidós. Colección Paidós Autoayuda.
  2. “TIPOS DE PERSONALIDAD”. Autor: Don Richard Riso. Cuatro Vientos Editorial.
  3. “NEUROCIENCIA Y EDUCACIÓN”. Beatriz Pizarro de Zulliger Editorial LA MURALLA, S.A. Colección AULA ABIERTA.
  • “CEREBRO IZQUIERDO CERBRO DERECHO”. Sally P. Springer y Georg Deutsch. Editorial Ariel S.A. Colección Ariel Neurociencia.
  1. Me dedico a la Superdotación y Altas Capacidades por una casualidad en mi vida. Poco a poco he ido profundizando en éste campo, desde hace ya años. He visto que se trata de un ámbito en el cual no sólo existen muchos aspectos brillantes y futuros prometedores para los niñas, niños y adultos superdotados o de altas capacidades, sino, también, mucho sufrimiento, gran parte del cual es debido a la falta de respuesta institucional a las diversas necesidades de dichos niños y niñas y, otras veces fruto del desconocimiento. Comencé siendo invitado a ser el Director del Instituto Catalán de Superdotación. Después de mucha resistencia por mi parte, después de un período de tiempo significativo, acepté el cargo, pero con la condición de serlo como voluntario de dicho Instituto, ya que éste es una institución sin ánimo de lucro. Fueron pasando los años y, en un momento dado, se constituyó el Consejo Superior de Expertos en Superdotación y Altas Capacidades, al que pertenecen profesionales españoles y europeos con importante conocimiento de éste tema. Más adelante he tenido el honor de ser elegido Presidente de dicho Consejo. Es algo por lo que siento, y deseo expresar, una profunda gratitud. Es lógico que por toda esta trayectoria fortuita, haya nacido y crecido en mí un importante interés por este campo. Al ser médico psiquiatra, prefiero dedicarme a aquellos casos de niños/as y adultos superdotados o de altas capacidades que, por un motivo u otro, ha terminado desarrollando problemas psíquicos.

Cuando tengo ante mí una persona con estas capacidades, en el momento que creo más oportuno y de forma adaptada a la edad, le expreso que, precisamente por la suerte de tener las capacidades que tiene, sería conveniente para él/ella y para la sociedad, hacer un uso de sus talentos que le colme como vocación y que, además, sea una aportación, de la índole que prefiera (científica, técnica, psicosocial, social, económica –sobre todo en el  sentido de diseñar instrumentos económicos que ayuden a los más desfavorecidos-, etc., etc.), que aporte una mayor calidad de vida a la sociedad en general o a un segmento de ésta.

  1. Recomendaré de vez en cuando películas, obras de literatura, de teatro, poesía, etc., de la misma forma que he hecho ya con los libros. Cuando pueda expresaré por qué hago dichas recomendaciones. Considero importantes las películas:
  1. “Instinto”
  2. “El Rey León”
  3. “Hércules”
  4. “Doce hombres sin piedad”

 

  1. Hace unas décadas el Psicoanalista y Sociólogo Erich Fromm escribió una obra que tituló “¿Podrá sobrevivir el Hombre?”. La reflexión se centro en el marco de la Guerra Fría y en los demás problemas importantes que se le planteaban y plantean al Ser Humano: La superpoblación, la miseria del Tercer Mundo, el deterioro de la Tierra, etc. En su obra póstuma “El Humanismo como Utopía real”, Erich Fromm vuelve a corroborar su fe en el Ser Humano.

Dejemos ir la imaginación:

“¿Saben una cosa sorprendente que acaba de suceder?, apuesto que no, porque ha sido algo inimaginable. Pues bien, lo que ha sucedido es que todos los Seres Vivos del Cosmos se han reunido por primera vez en la Historia de la Vida, en su Primer Congreso Universal. Los Animales de todo tipo de Especies, -sí, “Especies”, con Mayúsculas-, los Pájaros del Cielo, los Reptiles, etc.; los Árboles (desde los Bonsai y los Arbolitos más Humildes, hasta los más grandes que existen: Los Árboles más Excepcionales del Mundo”; pasando por absolutamente todas las Especies Vegetales, -que por cierto, ¡jamás han vegetado!, cosa que sí que hace, -he oído en la preparación de dicho Congreso Cósmico-, un tipo de especie que no supe identificar, pero de la que no paraban de hablar los Seres Vivos organizadores del Congreso. También estaban los Insectos, los Reptiles, algunos, como el Cocodrilo, Majestuoso, Orgulloso de serlo e indignado con ciertas cosas de las que no quisieron hablar delante de mí. Estaban allí también todas las Especies de Peces, Algas, etc., etc. ¡Y cómo no: el Mar Inmenso”. Aún  no comprendía por qué solamente estaba yo allí y no había ningún otro ser humano, ni tan siquiera periodistas, en la preparación de dicho Congreso. Más adelante ustedes comprenderán por sí mismos por qué. Volviendo a nuestro tema: Lo que más me sorprendió es que también había grandes y pequeñas piedras. Me pregunté qué pintaban allí esas piedras. Pensé que quizás era para adornar la “Sala del Congreso”; pero ¿necesita decoración con piedras un lugar en medio de la Selva Virgen?, ¿no afea más que otra cosa? Al fin vi que no se trataba de nada relacionado con la decoración. Me di cuenta cuando las Piedras Grandes y Pequeñas hablaban y dialogaban con los demás Seres Vivos. Estaban presentes todas las clases de Piedras Preciosas, pero también Arenas de las Playas y Arenas de los Desiertos: de todas las Playas y de todos los Desiertos. Piedras de los Alpes, del Pirineo, de Sierra Nevada, del Colorado, del Everest, y de todas partes del Universo: ¡Todas hablaban! Al fin se hizo el silencio. Por sorteo  eligieron al Ser Vivo que tenía que leer la Conclusión a la que absolutamente todos los Seres Vivos del Universo habían llegado antes incluso de que tan solo una representación de todos y cada una de ellos se encontraran en la Selva Virgen: Le tocó la lectura –aunque lo dijo todo de memoria, por lo familiarizado que todos los Seres Vivos están desde toda la Eternidad- a un Grano de Arena, muy respetado como tal por Todos los Seres Vivos allí presentes. Justo segundos antes de que el Sagrado Grano de Arena comenzase a hablar, caí en la cuenta de que en dicho Congreso Cósmico Universal faltaba un Ser…   ¿vivo? –me pregunté, no sé por qué-, un Ser: El Ser….? el Tener… Preferí no seguir pensando. Por fin  -que torpemente incluso casi me pierdo el comienzo del Discurso, perdido en mis pensamientos-, el Sagrado Grano de Arena del Desierto comenzó a hablar y dijo: “Como Todos sabemos, en este momento, he de decir a los Dioses a quienes tanto nosotros los Seres Vivos del Universo hemos respetado desde la Eternidad y a todos Ustedes, Sagrados Hijos de los Dioses que, como saben, existe en el Planeta Tierra un ser vivo, que ya sabemos que no es Sagrado: Se llaman a sí mismos Seres Humanos;  unos creen que son Hijos de Dios, otros que existen para ellos muchos Dioses; otros incluso tienen la osadía de decir que están hechos a la Imagen y Semejanza de Dios: ¡Que insulto para Dios! Pero la Verdad es muy otra: Son los seres más malignos del Universo. No os voy a argumentar por qué, ya que Vosotros lo sabéis y además la lista de graves daños que ha producido ese ser también la sabéis y es prácticamente infinita, por lo que no voy a citarlos aquí. Como ya sabéis, solo he de Proclamar en nombre de los Dioses y de Todos los Seres Vivos del Universo, que quizás hubiera sido una Bendición para el Cosmos y el Universo, y por tanto para Todos los Dioses, que dicho ser, tan solo vivo físicamente y nada metafísico, jamás hubiese aparecido sobre la faz de la Tierra ni de ningún otro Planeta. Pero, a pesar de todo y como muestra de nuestra Infinita Bondad y Esperanza, por unanimidad, hemos votado darle a dicho Ser una única y última oportunidad, lo cual transmitiremos a los Dioses.”

 

  1. Definición de Salud Mental 

“La Salud Mental es un estado psíquico y físico tal,  que la persona que ha logrado dicho estado piensa, siente y desarrolla una conducta (entendida en sentido amplio), en el aquí y ahora,  favorecedor de la Vida y siempre acompañada de la vivencia de Amor a la Vida unida a un estado de Aceptación Incondicional de la Vida tal como se nos presenta en la Naturaleza. Con independencia absoluta de los fines y destino del Universo y de todo aquello que pueda sobrevenir en el futuro, entendido, con precisión, como aquello que suceda inmediatamente después del Acto de Favorecer la Vida, tanto si lo que sucediera después fuese positivo como negativo en relación a la Vida Futura de la Humanidad y de todo ser vivo, O dicho de otra forma: ésta Definición de Salud Mental prohíbe el Acto de dañar la Vida, en el aquí y ahora, en función de la creencia o la absoluta certeza demostrada incluso científicamente de que a dicho Acto de dañar la Vida le seguirán uno o más acontecimientos en un futuro a medio o largo plazo,  favorecedor de la Vida. El fin de favorecer la Vida no justifica los medios que perjudiquen la Vida.

Es pues, una definición de la Salud Mental Ética y rotundamente no Metaética (entendida ésta como lo que permite moralmente dañar una vida para que, en un futuro, se beneficie supuestamente o demostradamente, otra u otras vidas) de tal forma que las tres funciones citadas le llevan a favorecer su propia Vida, la Vida de todos los Seres Humanos (con independencia absoluta de cualquier diferencia, por ejemplo: de religión,  cultura, estatus social, nivel intelectual, nacionalidad, estado de salud o enfermedad, de mayores o menores capacidades en sentido amplio, de prejuicios, de supersticiones, etc.); la Vida de todos los animales, sin exclusión de ninguna especie; la vida vegetal, la vida microrgánica (bacterias, virus y hongos) y la vida aparentemente inanimada, la Vida de la Tierra globalmente considerada (la Ecología, desde el punto de vista de La Teoría General de Sistemas de Von Bertalanfy o de cualquier método más capaz de captar la realidad que apareciera en un futuro) y la Vida del Universo en general,  también desde éste mismo punto de vista.”

Esta definición tiene las siguientes ventajas:

  1. Que evita totalmente el problema de la definición del concepto de “normalidad”.

 

  1. Que deja totalmente claro que Salud Mental no siempre, ni mucho menos, es ssinónimo de “adaptación social” (entendiendo el término “Social” en sentido amplio).

 

  1. Incluye el concepto de Salud Física del Ser Humano que, a veces, es necesaria para poder sentir, pensar y hacer a favor de la Vida y sin embargo, otras veces ni tan siquiera la Salud Física es necesaria. De esta manera se amplía nuestra capacidad de entender que en un Ser Humano concreto se pueda dar una incapacidad psíquica para su tarea de favorecer la Vida.

 

  1. Se evita la necesidad de una labor Epidemiológica para llegar a definir el concepto de “Salud Mental”, (labor siempre inacabada tanto en el Conocimiento Epidemiológico del pasado, del presente y del futuro).

 

  1. Es una definición “Utópica” y por ello no sujeta al Mandato, bien del Realismo, el cual tiraniza y degrada al Ser Humano; peor aún del Hiperrealismo y/o  del Postmodernismo, donde “todo vale”, etc. (Entiendo el concepto de “Utopía” como aquello que es totalmente deseable para la Vida, pero que jamás se logrará y, sin embargo, “ilumina constantemente en qué dirección debe ir el Ser Humano. En este sentido las “Utopías” son absolutamente imprescindibles para la vida humana).

 

  1. Es una definición que nos obliga y obligará a las generaciones futuras a descubrir como perfeccionar la Vida, elevándola siempre a un nivel superior, por la influencia, inimaginable en el momento contemporáneo,  que el  desarrollo de  la Ciencia -entendida en el sentido más amplio y digno posible, incluyendo cada vez mas campos reales que serán objeto de su función (el conocimiento de la realidad tangible e intangible, incluyendo como realidad también la subjetividad del Ser Humano-,  la Tecnología,  la Ética, la Filosofía, etc., tendrán en la Condición Humana y en la parte progresivamente mayor del  Universo con la que el ser humano ya esté en contacto directo o indirecto en una mutua y recíproca interacción.

 

Esta definición es fruto, principalmente, de la influencia sobre mí del pensamiento de los siguientes autores:

  1. Erich Fromm, Psicoanalista y Sociólogo.
  2. Albert Schweitzer, médico, teólogo cristiano, historiador, filósofo profundamente interesado en el conocimiento del desarrollo de las ideas éticas en occidente y oriente, estudioso de la religiones mundiales, profundizador de la orientación Místico-racionalista o de la importancia de la integración del misticismo y el racionalista, creador del concepto de “Reverencia hacia la Vida” como Principio Básico de lo Moral, Premio Nobel de la Paz, Premio Göethe, Músico, considerado el mejor intérprete de J. S. Bach (interpretó a Bach junto con Pau Casals en Cataluña) y uno de los mejores restauradores de Órganos Clásicos . Estudió Medicina a los treinta años de edad y terminó la Carrera a los treinta y seis. Inmediatamente después se trasladó a Gabón (África), y en la ciudad de Lombarene construyó un Hospital al que dedicó el resto de su vida.
  3. Noah Sealth, Jefe Indio Piel Roja, por su forma de sentir y conceptualizar la Relación del Hombre con la Naturaleza, la cual queda patente en su mensaje ante la Asamblea del Consejo de Tribus, diciembre 1854, discutiendo la firma del Tratado de Point Elliot. Por este Tratado los Pieles Rojas se veían obligados a ceder sus territorios a los hombres blancos. (Cita extraída del Prólogo de la obra “Depuración de Aguas Residuales”, del Profesor Dr. Ingeniero D. Aurelio Hernández Muñoz. Catedrático de Ingeniería Sanitaria y Medio Ambiente de la Escuela Técnica de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid (3ª Edición Revisada y ampliada, 1994, por Paraninfo S.A).
  4. Monseñor Romero, Jon Sobrino, Ellacuría y los Teólogos de la Liberación, por dar sus vidas en su entrega coherente, incondicional y cristiana a los más pobres de la Tierra, por medios pacíficos (y por lo que fueron asesinados junto con tantos y tantos mártires anónimos, incluyendo a los propios pobres).
  1. Como se puede ver en mi currículum profesional, nací en Cádiz capital, en 1952. Cuando terminé, tras el Bachillerato Superior, el Curso Pre-Universitario y la prueba de acceso a la Universidad, varias carreras ya estaban, desde hacía tiempo, dándome vueltas en la cabeza. Me siguen gustando la Matemática, la Física, las Ingenierías, la Filosofía, la Antropología, etc., tal como la Arquitectura, la cual comencé en Sevilla y la continué en Barcelona. Después de haber realizado tres cursos de Arquitectura, tomé la decisión de cambiarme a Medicina, después de dos años de reflexión, y así lo hice. ¿Por qué este cambio?, pues, porque después del primer curso de Arquitectura en Sevilla, estando en Cádiz en verano, fui a una librería buscando algún libro de psicología que me pudiese ayudar en mi tremenda timidez. Y encontré tres. Uno de ellos, que aún conservo, fue “Enigmas y Triunfos del Psicoanálisis”, de Pierre Daco (Editorial Daimon Manuel Tamayo. Barcelona 1967). Este libro constituye la narración de una terapia psicoanalítica de orientación Junguiana, de forma divulgativa. La lectura de dicho libro cambió mi vida definitivamente y de forma muy importante. Afortunadamente nunca me he arrepentido de cambiar de carrera y hacerme especialista en psiquiatría y formarme en psicoanálisis y otras formas de psicoterapia. Disfruto mucho con mi trabajo de psiquiatra y psicoterapeuta, de forma comprometida. Doy consejos directos. Asumo esa responsabilidad y todas las que implique la problemática del paciente. Mi trabajo no me agota y mucho menos me ha aburrido nunca. Creo que mi creatividad se centra, principalmente, en mi trabajo profesional.

 

 

 

 

 

 

  1. Según las noticias aparecidas en el canal de TV CNN+, el día 04.08.2010, en el primer semestre de 2010, el número de mujeres asesinadas por sus parejas masculinas en España, ha sido superior en un 26% en relación al mismo período de 2009. Han sido asesinadas en dicho período de 2010, 45 ó 57 mujeres, según la fuente. La edad media de las víctimas ha pasado de 41 a 42 años de edad y la edad media de los hombres criminales ha pasado de 46 a 48 años. Las mujeres españolas o, que viven en España, han utilizado menos el teléfono de urgencia para mujeres maltratadas, 016 (siempre en dicho período comparado con el mismo período de 2009), han puesto menos denuncias y han pedido menor número de órdenes de alejamiento. ¿Se puede decir que estos datos demuestran un fracaso relativo de las medidas que han sido tomadas hasta la fecha? No lo sé. Personalmente no creo en dichas medidas, por todos conocidas, si no van acompañadas de otras de distinta índole. Es por ello que, en calidad de Médico Psiquiatra con 28 años de ejercicio profesional, con exhaustiva formación psicoterapéutica y con una experiencia diaria como psicoterapeuta, propongo firmemente a todos los Profesionales de la Salud Mental de toda España, que trabajen, tanto en la medicina pública como en la privada, que den facilidades para ser visitados por potenciales víctimas y potenciales asesinos, a voluntad, lógicamente, de los mismos, en cualquier momento durante las 24 horas del día, durante todos los días del año, para proporcionarles toda la ayuda psicoterapéutica, psicológica y –siempre que la/el interesada/o lo acepte-, psicofarmacológica (si fuese necesario) y, en caso de ser también necesario, el ingreso, voluntario y solamente voluntario, en un establecimientro psiquiátrico, muy preferiblemente en el marco de un hospital general, si fuese necesario, o bien, si lo pide la/el interesada/o unilateralmente, a pesar de que el profesional no lo considerase necesario. Dichas ayudas psicológicas se han de prolongar tanto tiempo como la/el interesada/o lo pidan, coincida esto con la opinión o no del profesional. Los Profesionales de la Salud Mental de toda España que, como en mi caso, trabajen en la medicina privada, han de brindar las ayudas psicológicas necesarias, totalmente de forma gratuita, económicamente hablando, durante todo el tiempo que dure la ayuda. Por otra parte, considero absolutamente necesario para que éstas medidas puedan dar fruto, que los Profesionales de la Salud Mental de toda España, respeten, sin la menor vacilación, el derecho inalienable de los solicitantes de dicha ayuda, AL SECRETO PROFESIONAL, al que estamos, todos los profesionales de la salud, deontológica y moralmente obligados. Asimismo, considero indispensable para que éstas medidas puedan dar fruto, que los Profesionales de lo Jurídico de toda España, Jueces y Fiscales, RESPETEN DICHO DERECHO AL SECRETO PROFESIONAL QUE ATAÑE A LOS MÉDICOS Y A TODO EL PERSONAL SANITARIO, ASÍ COMO A LAS PERSONAS QUE SOLICITEN LA AYUDA DE AQUELLOS. SIN DICHO RESPETO, EL PROBLEMA SE CONVERTIRÍA EN UNA CAZA DE BRUJAS LAMENTABLE, Y “PODRÍA SER PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD”.

Toda la petición que acabo de realizar, está hecha por mí, a la memoria del Letrado Sr. Dº. ANTONIO CUENCA PUIGDELLIVOL, QUIEN RECIBIÓ, ANTES DE SU MUERTE, LA MAYOR DISTINCIÓN QUE EL ESTADO OTORGA A LA LABOR JURÍDICA DE UN LETRADO.

 

 

 

 

 

 

  1. Al Sr. Dº. ANTONIO CUENCA PUIGDELLIVOL, Letrado y Cristiano, le debo mi interés por la Teología de la Liberación.

 

  1. De la Obra del teólogo de la liberación, Hans Küng, “PROYECTO DE UNA ÉTICA MUNDIAL” (Editorial TROTTA, S.A. Madrid, 1991), deseo citar una parte del Capítulo 2: “ÉTICA, ¿PARA QUÉ?” (págs. 43, 44 y 45). Dicho deseo parte de mi convencimiento de que hay que mentalizar a la Humanidad de la necesidad urgente de una actitud ética en todos los aspectos de la vida. Para lograrlo, creo que una de las vías es dar a conocer la Obra del Teólogo Hans Küng sobre Ética. Dice así:

“Parece patente que los catastróficos procesos económicos, sociales, políticos y ecológicos de la primera y segunda mitad de siglo hacen necesario, al menos, ex negativo, un talante ético global para la supervivencia de la humanidad sobre nuestra tierra. Los diagnósticos de la catástrofe no nos han solucionado gran cosa. Tampoco va a ser suficiente una tecnología social pragmática, de orientación occidental u oriental, sin base en valores bien fundados. Y, sin moral, sin normas éticas universalmente obligantes, sin global standards, las naciones se van a ver abocadas, por decenios de acumulación de problemas, a una crisis colapsante, es decir, a la ruina económica, el desmoronamiento social y la catástrofe política.

En otras palabras, necesitamos una reflexión sobre el talante ético, sobre el comportamiento moral del hombre; necesitamos la ética, la doctrina filosófica o teológica sobre los valores y las normas que han de regir nuestros proyectos y acciones. La crisis debe ser una oportunidad, y el “reto” puede dar paso a la “respuesta”. Pero una respuesta desde lo negativo no bastaría, si no queremos que la ética degenere en una técnica de parcheo de deficiencias y debilidades. Deberemos, pues, empeñarnos en hallar una respuesta positiva a la cuestión de una actitud ética mundial. Se impone entrar a fondo en la problemática de toda ética: en definitiva, ¿para qué una ética? ¿Por qué ser moral?

 

  1. Más allá del bien y del mal

 

  1. ¿Por qué no hacer el mal?

 

¿Por qué debe el hombre hacer el bien, y no el mal? ¿Por qué no está el hombre “más

allá del bien y del mal” (F. Nietzsche), únicamente entregado a su “voluntad de poder”

(éxito, riqueza, placer)? Costumbres, leyes y tradiciones, muchas cosas que durante si

glos parecían naturales, por contar con el respaldo de la autoridad religiosa, en nues—

tros días ya no se dan por supuestas en ninguna parte del mundo.

El indivíiduo concreto se plantea preguntas como éstas:

  • ¿Por qué no mentir, engañar, robar o matar, cuando ello resulta ventajoso y, en un caso dado, no hay que temer ser descubierto o castigado?
  • ¿Por qué debería un político resistir a la corrupción, si tienen garantizada la discreción de sus corruptores?
  • ¿Por qué tendría un comerciante (o un banco) que poner límite a sus ganancias, cuando se proclama públicamente, sin la mínima vergüenza moral, la avaricia (greed) o el slogan “enriquécete”?
  • ¿Por qué debería un investigador de embriones (o un instituto científico) renunciar a una técnica comercial de reproducción que garantiza embriones perfectos, arrojando el sobrante a la basura?
  • ¿Por qué no liquidar de antemano la descendencia indeseada (por ejemplo: las hembras), cuando el reconocimiento prenatal permite determinar el sexo?

Pero estas preguntas también se plantean en los grandes colectivos: ¿Por qué no ha de poder un pueblo, una raza, una religión, si dispone de los medios necesarios, odiar, molestar, o en determinados casos exilar o liquidar a una minoría de distintas costumbres, de distinta fe, o simplemente “extranjera”? Dejemos ya lo negativo.

 

  1. ¿Por qué hacer el bien?

 

También aquí las preguntas se dirigen en primer lugar al individuo concreto:

  • ¿Por qué tiene el hombre que ser amable, tolerante y altruista, en vez de ser desconsiderado y brutal, o por qué han de renunciar los jóvenes a la violencia y optar activamente por la no-violencia?
  • ¿Por qué debería un empresario (o un banco), si nadie lo controla, comportarse de modo plenamente correcto, o un funcionario sindical, incluso en detrimento de su carrera, actuar no sólo a favor de su organización, sino en beneficio del bienestar general?
  • ¿Por qué deberían el científico, el investigador de lo genérico y los institutos de experimentación y terapia, considerar siempre al hombre como sujeto de derecho y como fin, y no como objeto de comercialización e industrialización (el embrión como artículo mercantil y comercial?

 

Veamos ahora las preguntas que afectan a los grandes colectivos:

¿Por qué la tolerancia, el respeto, el aprecio de un pueblo para con, el de una religión

para con otra, de una raza para con otra? ¿Por qué han de alinearse siempre con la —

paz y nunca con la guerra los responsables de las naciones y las religiones?

De nuevo la pregunta es radical: ¿por qué debe el hombre –como indivíiduo, gru-

po, nación o religión- comportarse de un modo humano, verdaderamente humano? Y,

por qué tal comportamiento ha de ser incondicional? ¿Por qué nos afecta esto a todos,

sin excluir a ningún estrato social, clase o grupo? Ésta es la cuestión fundamental de to

   da ética”.

 

Pero, como suele ocurrir en la historia de la humanidad, este estado de cosas en el mundo actual, inmoral y amoral y, en definitiva, un mundo que ya expresa con total claridad la grave decadencia de lo que, en su día fue su civilización, no ha pasado desapercibido para algunos excepcionales observadores, antes del flagrante descalabro civilizador actual. Uno de éstos excepcionales observadores que se percataron rápidamente de lo que ya, en su tiempo, comenzaba a pasar, y de lo que sucedería en el momento actual fue el Premio Nobel de la Paz ALBERT SCHWEITZER. En su Obra “Decaimiento y Restauración de la Civilización” (Editorial Sur, S.A. Buenos Aires, 1962), en la pág. 11, correspondiente al inicio del “PREFACIO DEL AUTOR A LA PRIMERA EDICIÓN”. El autor dice:

“”Decaimiento y Restauración de la Civilización” es la primera parte de una filosofía completa de la civilización en que me ocupo desde el año 1900”.

Es decir, que el autor ya percibía en 1900 la decadencia que estaba sufriendo la civilización en el mundo. No es de extrañar, pues, los siguientes datos que Hans Küng, en su op. cit., en la pág. 17, comienzo del Capítulo 1: “DE LA MODERNIDAD A LA POSTMODERNIDAD”, ofrece. Dice así:

  • “Cada minuto gastan los países del mundo 1,8 millones de dólares en armamento militar.
  • Cada hora mueren 1.500 niños de hambre o de enfermedades causadas por el hambre.
  • Cada día se extingue una especie de animales o de plantas.
  • Cada semana de los años 80, exceptuando el tiempo de la Segunda Guerra Mundial, han sido detenidos, torturados, asesinados, obligados a exilarse, o bien oprimidos de las más variadas formas por regímenes represivos, más hombres que en cualquier otra época de la historia.
  • Cada mes el sistema económico mundial añade 75.000 millones de dólares a la deuda del billón y medio de dólares que ya está gravando de un modo intolerable a los pueblos del Tercer Mundo.
  • Cada año se destruye para siempre una superficie de bosque tropical, equivalente a las tres cuartas partes del territorio de Corea.”

En la op. cit. de Albert Schweitzer, en el Capítulo II: “ESTORBOS PARA LA CIVILIZACIÓN EN NUESTRA VIDA ECONÓMICA Y ESPIRITUAL” (PÁG. 31), cita los siguientes “Estorbos”:

  • Constreñida situación económica del hombre moderno.
  • Falta de desarrollo en el hombre moderno.
  • Falta de humanidad del hombre moderno.
  • El hombre de hoy carece de independencia espiritual.

 Transcribiré aquí solamente el punto 3) Falta de humanidad del hombre moderno, por razones de escasez de tiempo. Dicho punto 3) figura en las págs. 38, 39 y 40 de la op. cit. de Albert Schweitzer. Dice así:

“Pero el hombre de hoy está en peligro no sólo por su falta de libertad, de poder de concentración mental, y de oportunidad para el desarrollo global: está en peligro de perder su humanidad.

La actitud normal del hombre para el hombre se nos hace muy difícil. Debido al apremio en que vivimos, a las mayores facilidades para la intercomunicación, y a la necesidad de vivir y trabajar con muchos más en un lugar superpoblado, nos encontramos unos con otros continuamente, y en las más variadas relaciones, como extraños. Nuestras circunstancias no nos dejan entendernos unos con otros como hombre con hombre, ya que las limitaciones fijadas a las actividades del hombre natural son tan generalizadas y tan constantes  que nos acostumbramos a ellas, sin tener ya la sensación de que nuestra intercomunicación mecánica, impersonal, es algo innatural. Ya no nos incomoda el que en tantas situaciones no podamos más ser hombres entre hombres, y por último renunciamos a tratar de serlo, aún en los casos en que ello sería factible y oportuno.

En este sentido, también, el alma del hombre urbano sufre la muy desfavorable influencia de las circunstancias, y esa influencia, a su vez, actúa muy desfavorablemente sobre la mentalidad de la sociedad.

Así tendemos a olvidar el parentesco con el prójimo, y marcharnos por el camino de la inhumanidad. Dondequiera que se pierde la conciencia de que cada hombre es objeto de preocupación para nosotros sólo porque es hombre, la civilización y la moral se quebrantan, y avanzar hasta una inhumanidad totalmente desarrollada es únicamente cuestión de tiempo.

En realidad, los pensamientos mas extremadamente inhumanos han sido moneda corriente entre nosotros por espacio de las dos últimas generaciones, expresados con toda la fea claridad del lenguaje y con la autoridad del principio de la lógica. Se ha creado una mentalidad social que es refractaria a la humanidad del individuo. La cortesía que era fruto de una inclinación natural desaparece, y en su lugar queda el comportamiento que denuncia una total indiferencia, aunque se atavíe en forma más o menos rigurosa de código de buenos modales. La falta de cordialidad y simpatía que se demuestra a los extraños tan claramente y en todo sentido, ya no es tenida por verdadera descortesía, sino que pasa por ser el comportamiento del hombre de mundo. Nuestra sociedad también ha dejado de asignar a todos los hombres, como tales, un valor y una dignidad humanos; muchos sectores de la raza se han convertido en simple materia prima y en propiedad con forma humana. Durante décadas hemos hablado con creciente ligereza mental de guerras y conquistas como si fueran solamente operaciones realizadas sobre un tablero de ajedrez; ¿cómo fue posible tal cosa, a no ser que se la atribuya a una disposición mental que ya no se preocupaba más de la suerte de los individuos, sino que pensaba en ellos sólo como figuras u objetos pertenecientes al mundo material? Cuando estalló la guerra la inhumanidad que alentaba en nosotros tuvo rienda suelta. ¡Y qué cantidad de insultos, algunos decentemente velados, otros patentemente groseros, se han proferido sobre las razas de color durante los últimos decenios, y han pasado por ciertos y razonables, en nuestra literatura colonial y en nuestros parlamentos, convirtiéndose en factor de la opinión pública general! Veinte años atrás, en uno de nuestros parlamentos continentales se suscitó una discusión acerca de unos deportados negros, a los que se había dejado morir de hambre y enfermedades; y no hubo protestas ni comentario alguno cuando en una declaración oficial se dijo que “se habían perdido”.

La educación y los libros de texto de hoy en día relegan al deber de humanidad a un rincón oscuro, como si ya no fuese cierto que dicho deber es lo primero que se necesita para formar la personalidad, y como si no fuese cuestión de suma importancia perpetuarlo como fuerte influencia en nuestra raza humana, en oposición a los que ejercen las circunstancias exteriores. No siempre ha sido así. Hubo un tiempo en que era una influencia normativa, no sólo en las escuelas, sino también en la literatura, y alcanzaba hasta a los libros de aventuras. Robinson Crusoe, el héroe de Defoe, reflexiona continuamente sobre el tema de la conducta humanitaria, y tanto siente la responsabilidad de ser fiel a su deber que cuando se defiende está pensando continuamente en la manera de sacrificar el menor número posible de vidas humanas; tan fiel es, en verdad, a éste deber de humanidad, que el relato de sus aventuras adquiere así un carácter harto singular. ¿Hay alguna entre las obras de este género que hoy se escriben, en la que podamos encontrar algo semejante?

 

  1. Aplicación de los nuevos conceptos vertidos en la obra “Sobre la libertad humana individual”** al Sistema Jurídico

Antes de exponer este artículo considero esencial, para procurar evitar que pueda el mismo ser utilizado como excusa para tentaciones totalitarias, citar las siguientes ideas de Ignacio Ellacuría y Jon Sobrino, extraídas de la obra “Ignacio Ellacuría. <Aquella libertad esclarecida>”, de Jon Sobrino / R. Alvarado (eds.). Editorial Sal Terrae, 1999; Cap.5: “Filosofía y Libertad”, págs. 112 y 113:

“La libertad personal, prescindiendo metodológicamente de su esencial componente intersubjetivo y aún social, no está dada de una vez por todas, sino que ha de conquistarse; esta conquista supone, negativamente, la liberación de todas aquellas ataduras, internas y externas, que disminuyen la fuerza de la libertad potencial; y positivamente, el fortalecimiento de la propia autonomía y autodeterminación configuradora, la cual <<no supone la anulación de lo tendencial […]  ni el corte de las relaciones con la presión del mundo exterior en todas sus formas, pero sí un cierto dominio sobre todo ello>>. Se trata de un proceso que no termina nunca; lo cual no implica que no se deba dar libertad a los hombres hasta que consigan su plena liberación, pero sí supone que no puede hablarse de libertad personal plena más que como resultado de un largo proceso de liberación. Si definimos la libertad personal por una de sus características esenciales, la autodeterminación, se puede apreciar lo difícil que es hablar de libertad, por más que formalmente se proclame su vigencia, o uno crea que ha elegido libremente”.

ARTÍCULO

Qué duda cabe que la concepción de la libertad humana expuesta en la obra citada tiene una gran repercusión en la sociedad, a todos los niveles. Me quiero referir específicamente a uno de esos niveles: el jurídico.

En relación a lo jurídico si alguien causa un perjuicio a una tercera + se plantean una serie de cuestiones respecto a las cuales quiero expresar mi posición. En primer lugar opino (en concordancia de la concepción de la libertad humana individual que he expresado) que la persona que delinque no ha sido libre para evitar hacerlo. Se trata entonces de alguien que al no haber logrado mayores niveles de libertad para hacer el bien a sí mismo y a los demás, no ha podido evitar el acto delictivo por acción o por omisión, e incluso más, probablemente no ha podido ni siquiera sentir el deseo de evitar el acto, ni tampoco probablemente sentir un deseo contrario al acto. La persona aunque sea consciente de lo que va a hacer, y de las consecuencias que tendrá lo que va a hacer, no puede controlar el impulso irracional que le llevará a actuar. Por lo tanto no podemos considerar culpable a dicha persona. Se deduce de todo lo expuesto que lo que necesita esa persona es una ayuda pluridimensional que le permita alcanzar niveles superiores de libertad constructiva. Formarían parte de la ayuda pluridimensional el asesoramiento psicológico, la psicoterapia, la psicofarmacología, la restructuración de su vida afectiva, laboral y social, etc. Este enfoque coincide con la mentalidad de la rehabilitación del delincuente de nuestra época, pero la lleva radicalmente hasta sus últimas consecuencias. Por lo tanto no es la prisión, tal como se concibe hoy día, el instrumento necesario para la tarea de la rehabilitación, que entiendo que significa en nuestro enfoque ayudarle a lograr grados de libertad constructiva mayores. En lugar de la prisión actual, la persona debería permanecer en establecimientos –por supuesto vigilados- que tuvieran como tarea principal aquella ayuda pluridimensional de la que hablamos. Naturalmente que deberían seguir siendo establecimientos vigilados por la Fuerza Pública. Pero internamente organizados, como digo, las veinticuatro horas al día para la tarea rehabilitadora. Opino que dichos establecimientos deberían estar estructurados, al menos, de forma muy próxima a las conocidas “comunidades terapéuticas”.

En este enfoque desaparece tanto el concepto de culpa como el concepto de castigo. Otra cosa diferente es que la sociedad tiene derecho a protegerse del delincuente.

En este enfoque y concepción de la libertad humana desaparece el “tiempo” de duración de la “penalización” y queda sustituido por el “tiempo” de duración de la “rehabilitación”. Naturalmente se deduce ya por lo dicho que en el nuevo enfoque no existe el concepto de penalización. Pero paradójicamente veremos que el “tiempo de la rehabilitación” será en la mayoría de los casos superior al “tiempo de la penalización”. ¿Cuánto puede durar el “tiempo” de la penalización”?  Este tiempo puede ser breve y siguiendo un continuum, puede durar toda la vida. Todo depende de la capacidad actualizada que tenga la Ciencia para lograr que el individuo logre el grado de  libertad interna suficiente como para poder garantizar que no volverá a delinquir. Se comprende entonces que aquí la función de los profesionales de la salud mental es primero y principal, así como su responsabilidad social. El Juez solo ratificaría la decisión de los profesionales de la salud mental. De esta forma se acabaría el eterno problema de que la puesta en libertad de una persona, al ser debida a la finalización del “tiempo de la penalización” y de ser este “tiempo” inferior al “tiempo de la rehabilitación”, existe el grave riesgo, por todos conocidos, de la reincidencia en el delito. Es decir, los profesionales de la salud mental podrán un día dar por acabado el “tiempo de rehabilitación”, siempre y cuando, lógicamente, el individuo haya logrado el grado de libertad personal individual que le capacita definitivamente para no delinquir de nuevo. Se intuye ya, por lo dicho, que el “tiempo de la rehabilitación” es equivalente al “tiempo de la curación”. En mi opinión libertad interna individual suficiente, rehabilitación suficiente, curación suficiente y salud mental suficiente, son expresiones equivalentes. Por decirlo de forma abreviada el ser humano bueno es equivalente al ser humano sano mentalmente y viceversa.

Se deduce de lo dicho que si la Ciencia no sabe actualmente como se cura un Trastorno Psíquico, el “tiempo de la rehabilitación” es indefinido y queda a la espera de que la Ciencia haya avanzado lo suficiente como para resolver dicho Trastorno Psíquico. Es evidente, entiendo, pues, que el leve o grave déficit de la libertad humana individual conlleva un menor o mayor Trastorno Psíquico. Si tenemos en cuenta que esto es aplicable a casi la totalidad de las personas privadas de libertad en las prisiones actuales, se entiende ya el alcance de las presentes reflexiones.  ¿Nos extrañaría que un asesino o un violador fuese privado de libertad durante toda su vida? A la vista de la gravedad de estos delitos y por lo tanto del riesgo social que suponen, ¿no es congruente que le se aparte de la sociedad hasta que un día la Ciencia pueda certificar que la persona ha quedado “curada”, o sea, incapaz ya de cometer dichos delitos? Mi respuesta es sí. ¿No es un derecho de la sociedad quedar protegida el tiempo que sea necesario, y si es un tiempo indefinido ha de ser indefinido? Mi respuesta es sí.

Sí, hasta que la Ciencia logre curar al delincuente. En mi opinión hasta las conductas sutilmente delictivas llevan detrás, al menos, un Trastorno de la Personalidad.

Quiero volver a subrayar que el hecho de que una persona sea consciente de un impulso interno y de las consecuencias que tendría el hecho de llevarlo a la acción, no significa que la persona tenga capacidad para frenar dicho impulso. Será la Ciencia la que en su progreso constante descubra mediante qué medios la persona llegará a ser capaz de controlar su impulso. Se deduce de estas reflexiones que la persona incapaz de controlar su impulso tampoco tiene responsabilidad frente a su acción, ni es culpable por ello. Dicha persona necesita los recursos de la Ciencia para llegar a controlar su impulso y entiendo que la sociedad tiene derecho a que se le prive de libertad a dicha persona hasta que la ciencia tenga conocimientos suficientes para dotar de autocontrol a dicha persona.

Otro aspecto de este problema es que la víctima tiene derecho a una restitución tanto moral como económica en su caso. A mi entender es el Estado quien debe elaborar los procedimientos adecuados para  que la víctima y su familia les llegue la restitución moral y, en su caso, económica.

Que la víctima, su familia y la sociedad en general reaccionen con indignación, rabia, odio, afán de venganza, etc. es algo humanamente comprensible, pero no tiene cabida en la articulación del proceder institucional en relación con el agresor, desde el enfoque que estoy proponiendo. Por supuesto, entiendo, que tampoco la víctima, ni su familia ni la sociedad como colectivo son libres de sentir o no indignación, rabia, odio, afán de venganza, etc.: no pueden evitar sin más, sentir lo que sienten. Frente a este tipo de sentimientos “lógicos”, es el sistema quien debe instituir procedimientos para amortiguar y al fin hacer desaparecer dichos sentimientos. Es decir, procedimientos para al menos amortiguar el sufrimiento que dichos sentimientos conllevan.

Desde este enfoque queda claro que el procedimiento institucional sobre el agresor no es en ningún caso elaborado desde el concepto de culpa del agresor, ni desde los conceptos de castigo y menos aún de venganza.

Desde esta perspectiva entiendo que:

  1. Sería mayor el número de personas “agresoras” a las que se le aplicaría esta forma de intervención institucional.
  2. El “tiempo de la rehabilitación” (que coincidiría con el tiempo de “intervención institucional”), podría ser mayor que el “tiempo de penalización”. Creo que en las actuales circunstancias, esto sería así en más del 90% de los casos.
  3. El fin del “tiempo de la rehabilitación” sólo llegará si la Ciencia es ya capaz de dotar al individuo de un mayor grado de libertad personal constructiva.
  4. El fin del “tiempo de la rehabilitación” lo ha de marcar un experto en el funcionamiento del psiquismo humano, y la función del juez sería, dar carácter oficial a este final, pero, en ningún caso sería el juez quien establecería el “tiempo de la rehabilitación”.
  5. El “tiempo de la rehabilitación” ha de realizarse en instituciones especiales donde, por una parte, la fuerza pública asegurara la privación de libertad y, por otra parte, toda la organización interna de la institución debe estar orientada a la terapia.
  6. En el estado actual de los conocimientos científicos, el “tiempo de la rehabilitación” puede ser, en un porcentaje de casos, ilimitado, es decir, para toda la vida del sujeto.
  7. Dado que la ciencia logra sus mayores cambios en el autocontrol del individuo aplicando una combinación adecuada de psicofármacos y de psicoterapia, la privación de libertad y el “tiempo de la rehabilitación”, no sólo daría derecho a la privación de libertad física, sino a la obligatoriedad de la aceptación de la psicoterapia, así como también a la obligatoriedad de la aceptación de los tratamientos psicofarmacológicos.
  8. Desde esta perspectiva se concibe al ser humano en un proceso gradual en cuanto a su capacidad de libertad, y sin embargo, como ya se citó al principio, siempre hemos de presuponer la capacidad de libertad de un sujeto a priori.

 

(**Obra del Dr. Juan Luis Miranda Romero, no publicada).

 

  1. Opino que en los tiempos que corren, en los que se habla poco de ética, e incluso se la desconoce y tergiversa, es necesario y urgente la sensibilización en este campo. Para ello no encuentro camino mejor que trascribir unas páginas de la obra “Civilización y Ética” (Filosofía de la Civilización II. De Albert Schweitzer. Editorial SUR. Buenos Aires, 1962), concretamente el Capítulo XIV: “SEGUNDA ÉPOCA DEL UTILITARISMO. ÉTICA BIOLÓGICA Y SOCIOLÓGICA” (pág. 217 ), concretamente el apartado “Puntos débiles biológicos y sociológicos del utilitarismo”  (págs. 224230):

“La fuerza del utilitarismo reside en su sencillez. Bentham Adam Smith todavía demuestras esta cualidad. Piensan en la sociedad como si fuera la suma de una cantidad de individuos, no un cuerpo organizado. Sus esfuerzos van dirigidos a inducir a los seres humanos a hacerse todo el bien posible unos a otros.

Con John Stuart Mill esa sencillez desaparece.  A él (y después a Spencer y otros en grado todavía mayor) se le ocurre que la ética de la conducta de un individuo con sus congéneres no puede ser ejecutada como cuestión de razonamiento. Por esa razón, concluyen todos,” sólo la ética científica” es aplicable a las relaciones entre el individuo y la sociedad organizada como tal.

El utilitarismo simple de Bentham pone ante el individuo un cálculo de las múltiples maneras en que la sociedad necesita su dedicación, se desea la prosperidad de todos sus miembros, y además apela a su entusiamo. El utilitarismo que se ha vuelto biológico y sociológico trata de calcular para el individuo el equilibrio correcto entre el egoísmo y el altruismo. Se esfuerza por ser ciencia social transformada en sentimiento.

Adam Smith conserva la distancia entre la ética y la sociología de tal modo que no es sociológico cuando habla como moralista, ni moralista cuando expone teorías sociológicas. Ahora, sin embargo, se consideran ambos puntos de vista juntos, y en forma tal que la ética se fusiona con la sociología.

La ética del utilitarismo simple se ocupa de los actos debidos al entusiasmo, la ética bio-sociológica del empleo del empleo consciente de la complicada maquinaria de la sociedad organizada. En la primera, una fracción ocasional del acto inefectivo significa en el peor de los casos de desperdicio en energía, en la última una perturbación del organismo. De ahí que el utilitarismo serio y concienzudo llega a un cálculo depreciatorio de la moralidad del individuo que nace de las convicciones éticas de una sola persona y que no piensa con criterio biológico y sociológico.

Los utilitarios de la segunda época tienen establecido el hecho de que en la esfera de la ética individual no hay más descubrimiento por hacer. Ven la ética como una comarca poco interesante en la que no vale la pena adentrarse. En consecuencia se limitan a la fértil región ribereña de la ética social, advirtiendo, sin duda, que las corrientes que bañan la tierra baja proceden de la comarca de la ética individual. Pero en vez de seguirlas hasta sus fuentes su único cuidado es poner a salvo la tierra baja de las inundaciones que ellas podrían producir. Por lo tanto llevan las corrientes a cauces tan profundos que la tierra se hace árida. (Continuará)

 

  1. Apuntes personales

Soy médico especialista en psiquiatría. Tengo 30 años de ejercicio profesional privada, y quince años de experiencia hospitalaria psiquiátrica en hospitales concertados, llegando a ser Director Médico en uno de ellos. Soy Profesor Universitario en Superdotación y Altas Capacidades. Tengo visita privada en Barcelona ciudad. Mi página web es www.psiquiatramiranda.es y mi correo es psiquiatramiranda@hotmail.es Estoy especializado en TLP y trastornos de la personalidad. Soy perito judicial en psiquiatría. Experto en Trabajo Grupal Psicológico-Clínico por la Universidad de Deusto. Director del Instituto Catalán en Superdotación y Altas Capacidades. Presidente del Consejo Superior de Expertos en Superdotación y Altas Capacidades y, como tal, tenemos aprobado un Curso para la detección de alumnos Superdotados y de Altas Capacidades con el Ministerio de Educación. Se trata de un curso «on line» para profesores de primaria y secundaria. El curso “on line” capacita al profesor a detectar si en su clase hay alumnos superdotados o de altas capacidades y tras la detección (diagnóstico) se procede a ayudar a dichos alumnos a que desarrollen todas sus potencialidades a través de ciertas medidas de tipo pedagógico adaptadas a la Superdotación y a las Altas Capacidades.

Deseo comenzar a realizar «Psiquiatría y Psicología Preventiva» mediante la realización de Terapias de Grupos con pacientes que me vienen a ver desde hace muchos años, junto con la realización de Psicodrama Moreniano en el Grupo, realizándolos siguiendo al mismo tiempo el enfoque de quien fue Director de Teatro ruso, Constantín Stanislavsky, quien así sentó las bases del «Teatro Terapéutico». Todo esto se realizaré en salas de actos de colegios, ayuntamientos, universidades, centros culturales, etc. El público podrá intervenir en la dinámica del grupo desde su asiento o, si lo prefiere, dirigiéndose al estrado y participando en el grupo e incluso en la representación psicodramática que se esté realizando en un momento dado. A ratos realizará comentarios didácticos e informativos (enfoque psico-educativo) a los asistentes. La asistencia será gratuita, o bien, muy barata (según me cobren la Sala o no).

En mi consulta privada realizo terapias grupales dirigidas por mí, de tres horas de duración. El enfoque del Grupo es muy flexible. No se exige que el participante hable de sus problemas psicológicos, pues solo escuchando lo que se dice en el grupo por mi parte y por parte de los más veteranos, se aprende mucho, poco a poco. Presento al nuevo asistente tan solo por su nombre de pila, sin los apellidos, y siempre digo aproximadamente lo mismo: «Esta persona es, (por ejemplo), Juan, y viene hoy por primera vez, tal como nos ha pasado a todos al principio. Poco a poco verá si el Grupo le es útil o no». Cualquier participante puede permanecer callado durante todo el tiempo que dura el Grupo y siempre que venga al mismo. Recuerdo a un paciente (éste no era cliente sin psicopatología) que vino al Grupo durante seis años seguidos y jamás hablo absolutamente nada, [Esto está permitido en mis Grupos (así como quedarse dormido !)] y nunca le preguntaron absolutamente nada los demás miembros del Grupo durante todo ese tiempo. Los miembros del Grupo son muy  respetuosos con los demás. En los Grupos pasa de todo, salvo estar un tiempo significativo todos callados: Se ríe, se llora, se siente paz y serenidad, se capta a veces la belleza estética que observamos cuando todo lo que ha ido surgiendo en las conversaciones tiene tal exactitud matemática -yo digo que la psicología tiene la misma precisión que las matemáticas-, todo lo dicho «cuadra», como las piezas de un puzle; se dan momentos de sufrimiento y tensión; de fraternidad; de apoyo mutuo, etc. El Grupo se realiza en una sala no muy grande, pero donde se respira una calidad que nos invade.

Desde hace años propongo a psicólogos/as que, por una razón u otra no disponen de consulta donde atender a sus pacientes, que les visiten en mi despacho. Así, se consigue que, por ejemplo, psicólogos que por ser recién Licenciados u otros motivos, tienen tan solo un paciente, o muy pocos, y no pueden abrir un despacho por su cuenta, no pierdan su o sus pacientes. Esta fue la razón principal por la que comencé a hacer esto. Nunca he querido pasar de 10 euros ni pasaré, pues, mi razón principal para hacer esto no es la ganancia económica, sino ofrecer este servicio en favor de dichos profesionales y que así no tengan que pasar los apuros en este sentido que tuve que pasar cuando acabé la carrera de medicina. No hay derivación de pacientes entre los psicólogos/as, ni entre éstos y yo. Cada uno visita a los pacientes que tiene.

Otro servicio que deseo poner pronto en marcha es que los estudiantes de Psicología Clínica, Medicina General y Psiquiatría, puedan venir a mi despacho a consultar libros de sus respectivas carreras, ya que dispongo de una biblioteca profesional de entre 2.000 y 2500 volúmenes.

Me gusta e interesa mucho ser Mentor de alumnos de Psiquiatría y Psicología Clínica, y abrirle las puertas de la profesión sobre todo en Cataluña y todo el territorio español, en la medida que pueda debido a mi poco tiempo libre.

He sido durante varios años Profesor del Máster en Psiquiatría y Psicología Social. La asignatura que impartía versaba sobre técnicas concretas de psicoterapia. Cada año los alumnos, que eran todos universitarios licenciados en las más variadas disciplinas clínicas y sociales -por resumirlo de esta forma- me pedían más horas de clase, a lo cual yo estaba abierto, pero la Dirección del Curso nunca pudo lograrlo. Procuré cada año enseñar técnicas fáciles de aprender y, sobre todo prácticas y útiles. Por eso creo que les interesaba la asignatura. Siempre me gustó y me gusta que cuando doy un curso, ser honrado y tratar de que lo que imparto se entienda perfectamente y los alumnos lo encuentren útil para el ejercicio directo e inmediato de sus sesiones de terapia con sus pacientes.

Siempre me ha gustado enseñar. La primera vez que lo hice fue con un compañero de clase, amigo mío, a quien le habían suspendido las matemáticas del cuarto curso, de lo que en mis tiempos era el Bachillerato Elemental. A partir de ahí nunca dejé de dar clases, cambiando progresivamente los contenidos y el nivel, que, como veis, ha llegado a ser Universitario desde hace ya muchos años.

Aunque por este escrito se podría imaginar lo contrario, no soy superdotado. Creo que destaco en la «Inteligencia Introspectiva» de Howard Gadner, y tengo una naturaleza a la vez, paradójicamente, muy intuitiva y muy lógico-racional. Bueno, paro aquí. Otro día comentaré más cosas. Que sepáis que soy un apasionado de las relaciones humanas y me gusta ayudar de cualquier forma y, sobre todo de Mentor y como enseñante de los temas científicos que conozco un poco. Gracias por vuestra paciencia. Un saludo y hasta pronto. (Podéis visitar mi Facebook:  dr.juanluismirandaromero).

  1. Ensayo científico psicoanalítico.-

Para exponer este ensayo científico procederé del siguiente modo:

  1. Primero describiré lo verbalizado por el paciente tras la grave crisis que sufrió recientemente, con 28 años de edad, y que aquí se desea analizar desde el punto de vista psicoanalítico.
  2. En segundo lugar, expondré algunos datos biográfico–psicopatológicos del enfermo con el objetivo de facilitar la comprensión de las reflexiones científicas psicoanalíticas que se expondrán en el apartado 4.
  3. Después citaré a los autores principales en los que me baso para realizar el ensayo.
  4. Por último redactaré el ensayo científico en sí mismo.

 

  1. Descripción de lo verbalizado por el paciente.-

“He sentido una súbita sensación cuya indefinición me obliga a hablar de ella como de una suerte de energía autónoma y poderosa que parecía proyectarse sin freno ni posible control hacia el exterior de mi mismo. Tiendo a pensar que es rabia –o ira, si con este vocablo referimos algo más cercano a una pulsión, algo no elaborado. El estado que sin previo aviso sobreviene no me parece tener más definición que el de una mezcla de potencial de acción y miedo. Como si me viese exhortado a actuar y sintiese terror de hacerlo. Puede que el miedo sea un momento algo posterior a la sensación pro-explosiva, pero me siento incapaz de asegurar que ambas realidades sean consecutivas o siquiera distintas. Por ahora, se me aparecen muy mezcladas, o demasiado próximas. Poco después –apenas unos segundos, y en especial si ha mediado algún comportamiento ritual como la ingesta de drogas legítimastiendo a sentir un dolor profundo y antiguo. Sin duda tristeza, cercanía del llanto, también como si el miedo fuese un estado de tránsito a esta nueva realidad; pero éste miedo también puede ser producto de que, una vez que he conseguido conjurar el miedo a actuar, se presenta como movimiento inverso un atroz sentimiento de culpa: Implosión bajo el pecho y miedo a la autodestrucción por no poder soportar el dolor de esa culpa. Es como si tuviese un deseo profundo de destrucción que fuese también mi forma suprema de horror. Proyectado o introyectado, el resultado es siempre el mismo: amenaza de destrucción y horror ante ella, terror. No me atrevo a llorar. En muchos momentos lo deseo con gran ansia, pero me paraliza el horror a entrar en la negrura y vaciarme a través de los ojos, quedando de mí en el mundo tan sólo las gotas de mi desintegración. No temo el baño negro por tomar las aguas por ácido capaz de disolver mi carne. Lo temo porque mi carne es agua en esa negrura. Entrar es fundirse. El mundo hecho de agua cálida, y no sé si podré mantener mi forma. No sé si es tan sólo muerte o también renacimiento, bautizo. El horror al anhelo de fusión, el terror a regresar al vientre materno. No dudo sobre cuál es la solución. Sé que el miedo no puede afrontarse desde ninguna seguridad auténtica. Es que siento Miedo”.

 

  1. Datos psico-biográficos importantes del paciente, para comprender la crisis citada.-

De forma muy escueta y sin pretender ser exhaustivo, resumiré el núcleo traumático biográfico central del enfermo:

  1. Una madre gravemente seductora sexualmente del enfermo, desde cuando éste tenía unos cuatro o cinco años de edad y durante pocos años posteriores. La madre llegaba a ponerse sentada, vestida, pero con las piernas abiertas sin ropa interior, mirando a su hijo y haciendo sentir a éste culpabilidad por no querer mirar los genitales de su madre ni entrar en el juego perverso.
  2. Junto a dichas escenas, durante las mismas, pero también fuera de las mismas y en cualquier momento de las 24 horas del día, la madre, siempre sentía un semiconstante deseo de que su hijo se fusionara con ella y viceversa.
  • Ambos aspectos narrados en los apartados I y II, hacían que el paciente sintiese muchísima angustia cuando se los presentaba su madre. Pero el enfermo, por así decirlo, jamás cayó en la tentación de entrar en el juego perverso hacia donde le seducía su madre.
  1. Por otra parte, el padre se mantenía al margen, indiferente e incapaz de intervenir en la diada madre-hijo. Esto provocó, a pesar de la necesidad sentida por el paciente de que su padre interviniese y le rescatase del destino al que peligrosamente se acercaba la vida del enfermo –el hijo-, unos sentimientos que en el análisis psicodinámico se revelaron de vivencia de traición del paciente por su padre, de injusticia, de abandono, desamparo.
  2. Sin embargo, esto no impidió al enfermo hacer repetidos esfuerzos de sentir al padre como lo que en psicoanálisis se denomina “objeto del self (sí mismo) del hijo. Es decir, intentos de idealización realizados por el enfermo hacia su padre, para formar con él una suerte de lo que, en cierto modo podíamos llamar “alianza”, que le rescatara de no caer en el abismo psicótico que su madre le tenía preparado. Estos intentos de idealización no fueron logrados de tal forma que pudiesen haber significado la salida airosa del hijo de la “trampa psicotizante” de su madre, es decir, no solo no caer el enfermo de una futura psicosis crónica, sino salvar su salud mental psíquica de forma suficiente.
  3. Opino que el paciente no cayó en la “trampa” materna, fundamentalmente, porque vino al mundo dotado genéticamente de una constitución psíquica fuertemente sana, nada proclive a la perversión. Asimismo, todo parece indicar que la inhibición del padre respecto al grave problema planteado en la relación madre-hijo, provocó en el enfermo un grave trastorno de identidad, teniendo este último trastorno que acabamos de citar, claro está, otra fuente etiológica añadida: la perversión materna. Sin en cambio, opino que no queda teóricamente más remedio que aceptar que ciertos núcleos de energía idealizadora hacia el padre encontraron cierta satisfacción, pues creo que de lo contrario el paciente hubiera sido un psicótico de por vida de no mediar, en ese caso, ningún tratamiento psicoanalítico. Sin embargo, afortunadamente, el paciente no ha desarrollado una psicosis franca con delirios y alucinaciones en ningún momento, ni tampoco una esquizofrenia simple.
  • El paciente por dichos acontecimientos vitales y la patopsicología que inevitablemente ha desarrollado debido a ellos, teniendo 28 años de edad, aún no ha terminado una carrera universitaria (aunque ya ha comenzado una), ni ha desarrollado en ningún momento ninguna relación amorosa estable.

 

  1. Autores principales en cuyas teorías me baso para realizar el presente ensayo.-
  • Heinz Kohut:
  1. “Análisis del Self”. Editorial Amorrortu Editores. Icalma 2001. Buenos Aires.
  2. “La restauración del sí mismo”. Paidós. Barcelona, 1980.
  • “¿Cómo cura el análisis?”. Paidós. Buenos Aires, 1986.
  1. “Los dos análisis del Sr. Z”. Editorial Herder. Barcelona, 2002.
  2. “Los seminarios de Heinz Kohut”. Paidós. Buenos Aires, 1990.
  • Primer Catedrático de la Escuela Profesional de Psiquiatría de Barcelona, Profesor, Dr. Dº. Ramón Sarró Burbano.
  1. “Conversaciones con Ramón Sarró. Psicoanálisis y locura”. José Luis Mediavilla. Barcelona, 1979.

 

  1. Ensayo científico en sí mismo.-
  2. Este ensayo científico contiene dos partes distintas que, sin embargo, están relacionadas y son complementarias.

La primera se relaciona con las teorías de la Escuela de Psicología Psicoanálitica del Sí  Mismo, de Heinz Kohut. De esta Escuela son fundamentales los conceptos de H. Kohut de “Cohesión Psíquica”, “Fragmentación Psíquica” y su analogía entre el funcionamiento de la mente y el de un “Núcleo Atómico”.

 

La segunda se relaciona con los Mitologemas (Delirios Mitologemáticos) del Profesor Ramón Sarro Burbano. Dichos “Delirios Esquizoparafrénicos” fueron clasificados por el Profesor Sarró de la siguiente forma:

  1. Delirios relacionados con el “Fin del Mundo” (físico o psíquico). Presagio de lo escatológico.
  2. Delirios relacionados con la “Hostilidad Universal”, “Sentimiento de Amenaza”
  • Delirios relacionados con la “Hostilidad sobrenatural” (“Dioses contrarios”)
  1. Delirios relacionados con la “Mesianicidad”.
  2. Delirios relacionados con la “Divinización”.
  3. Delirios relacionados con la “Sacralización de la historia individual y universal” (“Nueva Genealogía”)
  • Delirios relacionados con el “Etnogeocentrismo”.
  • Delirios relacionados con la “Muerte reversible” (“Palingenesia”).
  1. Delirios relacionados con la “Pluralidad diacrónica y sincrónica de Egos”.
  2. Delirios relacionados con la “Metamorfosis de la corporeidad”.
  3. Delirios relacionados con la “Cosmología”.
  • Delirios relacionados con la “Pluralidad de mundos”.
  • Delirios relacionados con la “Expansión y retracción del espacio-tiempo”.
  • Delirios relacionados con el “Ciclo de la destrucción y creación a escala sobrehumana”
  1. Delirios relacionados con los “Seres del 5º reino” (Andrógino; Seres a medio hacer; Monstruos)
  • Delirios relacionados con la “Cosmogonía y antropogonía”.
  • Delirios relacionados con la “Transformación de signos en símbolos” (Palabras; Números; Letras, Colores)
  • Delirios relacionados con el “Homos Divinans” (Pensamiento participante)
  • Delirios relacionados con el “Intelectus Archetypus” (El tercer ojo)
  1. Delirios relacionados con la “Filosofía y ciencias parafrénicas”.

 

  1. En relación a las teorías de la primera parte de Heinz Kohut queremos significar lo siguiente, analizando según dichas las frases significativas del paciente en su relato:
  2. “una mezcla de potencial de acción y miedo”

Kohut entiende que el psiquismo, ante situaciones traumáticas puede “Fragmentarse”, es decir, romperse a trozos, por lo cual determinadas funciones psíquicas quedarán, al menos, mermadas. Pero lo principal del concepto de Kohut es que cuando la psiquis se fragmenta, ésta comienza a emitir impulsos o síntomas tal cual un núcleo atómico fragmentado por haber sido bombardeado por electrones, similitud extraída de la física cuántica de la misma forma que Freud se apoyó en analogías de la física de Newton (lucha entre fuerzas contrarias). Así, una mente fragmentada, “rota” (En la obra de Carlos Castilla del Pino “Un estudio sobre la depresión. Fundamentos de antropología dialéctica” (Ediciones Península. Ediciones de Bolsillo. Tercera edición. Barcelona, 1970)  cita el caso de una enferma deprimida que le dijo: “La vida, rota ya, no tiene Alma”), emite “radiaciones”, metafóricamente hablando, es decir, aparecerán agresividad; impulsos sexuales atípicos para “esa” persona en concreto; odio; rabia; angustia;, ansiedad grave;  síndrome depresivo; o bien, ideación autolítica; o también puede generarse ideación paranoide; delirios y alucinaciones. Toda esta sintomatología, a veces unos síntomas, a veces otros, se puede presentar en una persona fragmentada.  En este punto ha aparecido en mi pensamiento científico la pregunta sobre si lo que irradia del “sí mismo” fragmentado, es biográfico o no. Aún no se la respuesta.

Desde éste punto de vista, el paciente que nos ocupa, siente una mezcla de potencial de acción y miedo. Entendemos que la acción `potencial es agresividad intensa que no solo irradia, sino que fragmenta aún más al Self (Sí mismo) de nuestro paciente, o amenaza con hacerlo, de ahí el miedo potencial. En un ejemplo sencillo, esto equivaldría al miedo que sentiríamos si viésemos múltiples grietas en las paredes de nuestra casa (y estarían producidas por nuestra agresividad irradiada que amenaza con ser mayor y mayor. Entonces vamos e iremos, a partir de este conocimiento del psiquismo humano, entendiendo, progresivamente, el escrito del paciente que analizamos). El paciente habla de acción “potencial”, es decir “presiente” la oleada de destrucción que amenaza con venir y el miedo reactivo concomitante. El significado de la frase que le sigue a la anterior es, obviamente el mismo:  “Como si me viese exhortado a actuar y sintiese terror de hacerlo”. Sin embargo, en ésta frase se deja ver algo absolutamente intrínseco a los estados de fragmentación (y también en los estados de pre-fragmentación). A saber:  “Como si me viese exhortado…”,  es decir, la persona, en estos estados psíquicos, no se percibe libre para “actuar” o no actuar. Se siente “exhortado”  desde el interior de su mente a “actuar”. Teniendo en cuenta que los estados de pre-fragmentación psíquica e incluso de fragmentación leves, nos ocurren con mayor frecuencia de lo que creemos; la cuestión de la “exhortación” y su relación con el tema de la “libertad” personal, pone ambos temas  encima de la mesa.

El paciente continúa diciendo: “y sintiese terror de hacerlo”. Es el terror que se intuye, tal como, inconscientemente, se intuye la probable fragmentación psíquica.

 

  1. Lo próximos que están los estados de pre-fragmentación y la dificultad del paciente para saber qué es antes, simultáneo o o posterior, queda reflejado en la siguiente frase:

“Puede que el miedo sea un momento algo posterior a la sensación pro-explosiva, pero me siento incapaz de asegurar que ambas realidades sean consecutivas o siquiera distintas. Por ahora, se me aparecen muy mezcladas, o demasiado próximas”.

 

  • Sigue el paciente diciendo: “Poco después –apenas unos segundos, y en especial si ha mediado algún comportamiento ritual como la ingesta de drogas legítimas- tiendo a sentir un dolor profundo y antiguo. Sin duda tristeza, cercanía del llanto, también como si el miedo fuese un estado de tránsito a esta nueva realidad; pero éste miedo también puede ser producto de que, una vez que he conseguido conjurar el miedo a actuar, se presenta como movimiento inverso un atroz sentimiento de culpa: Implosión bajo el pecho y miedo a la autodestrucción por no poder soportar el dolor de esa culpa. Es como si tuviese un deseo profundo de destrucción que fuese también mi forma suprema de horror.

En este párrafo, además de seguirse observando la relación entre “miedo-fragemntación”, se aporta un dato nuevo, a mi entender de mucho valor, y es que en el párrafo subrayado aparece claramente la relación entre mecanismos obsesivos (rituales) y los estados pre-fragmentarios, es decir, queda avalado, en el propio discurso del paciente la relación entre mecanismos obsesivos y psicosis, apareciendo la relación entre ambas instancias psíquicas con total claridad (Para las complejas relaciones entre estados obsesivos y psicosis, ver “Estados obsesivos”. Vallejo Ruiloba. 3ª edición.). Gracias a la ayuda de los mecanismos obsesivos el paciente se alivia y siente tristeza, cercanía del llanto; es decir, por breves instantes el enfermo logra salir de la posición esquizoparanoide a la posición depresiva. Pero queda patente que el paciente también tuvo problemas en la infancia cuando pasó por primera vez de la posición esquizo-paranoide a la posición depresiva, ya que súbitamente hace aparición en la consciencia un intensísimo sentimiento de culpa que amenaza de nuevo el estado cohesivo del self obtenido, quedando de nuevo amenazado de fragmentación el sí mismo del enfermo, sintiendo de nuevo “un deseo profundo de destrucción que fuese también mi forma suprema de horror”.  Lo cual obliga al paciente a volver a la posición esquizo-paranoide para verse liberado del dolor de dicha culpa.

 

  1. Proyectado o introyectado, el resultado es siempre el mismo: amenaza de destrucción y horror ante ella, terror. No me atrevo a llorar. En muchos momentos lo deseo con gran ansia, pero me paraliza el horror a entrar en la negrura y vaciarme a través de los ojos, quedando de mí en el mundo tan sólo las gotas de mi desintegración. No temo el baño negro por tomar las aguas por ácido capaz de disolver mi carne. Lo temo porque mi carne es agua en esa negrura. Entrar es fundirse. El mundo hecho de agua cálida, y no sé si podré mantener mi forma. No sé si es tan sólo muerte o también renacimiento, bautizo. El horror al anhelo de fusión, el terror a regresar al vientre materno. No dudo sobre cuál es la solución. Sé que el miedo no puede afrontarse desde ninguna seguridad auténtica. Es que siento Miedo”.

El paciente no se atreve a llorar. No cabe duda de que aquí no se trata de un llanto de rabia, sino de un llanto procedente de la posición depresiva. Si se atreve a llorar se sumergirá aún más en dicha posición depresiva con el consiguiente aumento del sentimiento de culpa y por tanto aparecería un riesgo alto de fragmentación, pasando así el enfermo, de nuevo, en un movimiento regresivo, a la posición esquizo-paranoide. Se ve con toda claridad el grave conflicto psíquico que sufre, entre ambas importantes y poderosas “posiciones”. Y una vez estuviese en la posición esquizoparanoide aparecería el “anhelo de fusión con la madre”. “Entrar es fundirse”, dice el enfermo, es decir, fundirse en el océano infinito y complejo de lo materno, disolviéndose en él y perdiendo todo rasgo de identidad, es decir, en dirección a la vivencia del “no ser”, del “no existir”. No es por casualidad que el enfermo utiliza la metáfora del agua.

 

  1. En relación a las teorías de la segunda parte, correspondientes al Profesor Sarró Burbano, queremos significar lo siguiente, analizando según dichas teorías, las frases significativas, a este respecto, del paciente en su relato:

 

  1. “…y no sé si podré mantener mi forma”. Con esta frase pasa el

paciente a una especie de psicosis  muy leve –ya que en todo momento es consciente de sí mismo y de lo que le está sucediendo. A partir de aquí el resto del análisis queda en manos del Profesor Sarró, siendo el miedo a no poder mantener la forma física, el predelirio correspondiente al Mitologema número 10: “Metamorfosis de la corporeidad”. (Ver “La Psicosis y el Cuerpo”, de Gisela Pankof. Editorial Amorrortu)

 

  1. “No sé si es tan sólo muerte o también renacimiento, bautizo”. Aquí nos encontramos con una versión del Mitologema número 14: “Ciclo de destrucción y creación a escala sobrehumana”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estructura materna y paterna patológica por execeso y los procesos de de fragmentación e irradiación

Estructura materna y paterna patológica por execeso y los procesos de de fragmentación e irradiación
Estructura materna y paterna patológica por execeso y los procesos de de fragmentación e irradiación

Se desea indicar con este dibujo que cuando la estructura de personalidad contiene en exceso ambos principios hay un grado mayor o menor de fragmentación en la personalidad, lo cual implica que hay irradiación, es decir, hay síntomas de diverso tipo e intensidad. También indica que la persona tiende a sufrir trastorno explosivo intermitente cada vez que se enfrenta a una situación no empática. Recordemos que las tres posibles reacciones ante una herida narcisista por fallo de empatía son la depresión, la huida o la agresividad hacia el otro.

Principio paterno patológico por exceso y los procesos de fragmentación e irradiación

Se desea indicar con este dibujo que cuando la estructura de personalidad es de predominio del principio paterno hay un grado mayor o menor de fragmentación en la personalidad, lo cual implica que hay irradiación, es decir, hay síntomas de diverso tipo e intensidad. También indica que la persona tiende a sufrir trastorno explosivo intermitente cada vez que se enfrenta a una situación no empática. Recordemos que las tres posibles reacciones ante una herida narcisista por fallo de empatía son la depresión, la huida o la agresividad hacia el otro.

Principio paterno patológico por exceso y los procesos de fragmentación e irradiación
Principio paterno patológico por exceso y los procesos de fragmentación e irradiación

El Submarino

Este dibujo quiere representar a un submarino descansando en el fondo del Mar Mediterráneo, en plena segunda guerra mundial. Para no ser detectados, el Almirante ha ordenado a toda la tripulación que apaguen todas las máquinas y guarden silencio absoluto. Es una orden correspondiente al Principio Paterno Sano.

El Submarino
El Submarino

Por otra parte la posición del submarino ha de ser un “secreto” absoluto. El “secreto” es un concepto perteneciente al Principio Paterno Sano.

En un sentido más amplio la imagen del submarino evoca el “Arte de Callar”, obra de la que hemos hecho referencia con anterioridad, con motivo de ejemplificar lo importante que es para el Principio Paterno callar tanto como se pueda en la vida. En las páginas 55-58, dice así:

Diferentes especies de silencios

Hay un silencio prudente y un silencio artificioso.

Un silencio complaciente y un silencio burlón.

Un silencio inteligente y un silencio estúpido.

Un silencio aprobatorio y un silencio de desprecio. Un silencio político.

Un silencio de humor y de capricho.

  1. El silencio es prudente cuando se sabe callar oportunamente, según el momento y los lugares en que nos encontremos en sociedad, y según la consideración que debamos tener con las personas con quienes nos vemos obligados a tratar y a vivir.

  2. El silencio es artificioso cuando uno solamente calla para sorprender, bien desconcertando a quienes nos declaran sus sentimientos sin darles a conocer los nuestros, bien aprovechando lo que hemos oído y observado sin haber querido responder de otro modo que mediante maneras engañosas.

  3. El silencio complaciente consiste no sólo en aplicarse en escuchar sin contradecir a quienes se trata de agradar, sino también en darles muestras del placer que sentimos con su conversación o con su conducta; de modo que las miradas, los gestos, todo supla la falta de la palabra para aplaudirles.

  4. El silencio burlón es una reserva maliciosa y afectada para no interrumpir, en las cosas carentes de sentido o desconsideradas, las tonterías que oímos decir, o que vemos hacer, para gozar del placer secreto que proporcionan quienes son sus víctimas, imaginándose que uno los aprueba y admira.

  5. Es un silencio inteligente cuando en el rostro de una persona que no dice nada se percibe cierto talante abierto, agradable, animado, e idóneo para reflejar, sin la ayuda de la palabra, los sentimientos que se quieren dar a conocer.

  6. Es por el contrario un silencio estúpido cuando, inmóvil la lengua e insensible el espíritu, toda

El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos

El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos
El problema de la mezcla o no mezcla de los principios paternos y maternos

Los psicoanalistas utilizan los términos “mezcla” y “no mezcla” o “desmezcla” para expresar como, si la crianza va mal, el bebé no puede mezclar las experiencias positivas que tiene con su madre con las experiencias negativas que tiene con la misma, debido a que las experiencias negativas son de tal intensidad que no pueden ya mezclarse con el grupo de vivencias positivas vividas con la madre. Estos descubrimientos ya se realizaron por la psicoanalista Melanie Klein y, en la actualidad, han tenido un desarrollo más amplio con la llamada “Teoría psicoanalítica de las relaciones objetales” del psicoanalista Otto F. Kernberg.

Una comparación que nos ayuda a entender el concepto de Instinto de Vida, Instinto de Muerte y su mezcla o no mezcla, es el siguiente: Imaginemos un país verdaderamente democrático. En un país así existe un Parlamento democráticamente elegido y también existe un ejército que estará bajo las órdenes del Parlamento. En éste, la función de los políticos es elaborar leyes que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos desde todo punto de vista. Por lo tanto, podemos decir que el Parlamento es el Instinto de Vida de un País. A su vez, dicho País dispone de su Ejército. El Ejército, si se moviliza, está hecho para vencer y un Ejército que tiene que vencer, tiene que matar. Por lo tanto el Ejército es el Instinto de Muerte de un País. Si el País es verdaderamente democrático en Ejército solo se movilizará si el Parlamento le da la orden de movilizarse. Éste tipo de relación entre el Parlamento y el Ejército en un País verdaderamente democrático es una “buena mezcla” entre el Instinto de Vida y el Instinto de Muerte de un País. Aprovecho para decir aquí algo obvio: para ganar, el Ejército ha de ser “muy inteligente”. Por eso llamo al Instinto de Vida Mefistófeles: un personaje verdaderamente inteligente que todos llevamos dentro y que, en todo momento pretende destruir lo que con mucho esfuerzo hemos construido en nuestras vidas, es decir, pretende disminuir nuestra calidad de vida y, en último término, acabar con nuestra vida. Y no solamente actúa el Instinto de Muerte que llevamos dentro de cada uno de nosotros contra nosotros mismos, sino también contra los demás. De ahí el imperativo ético de cuidar nuestro desarrollo psíquico de forma que muestro Instinto de Muerte –nuestro Mefistófeles-, quede cada vez más y más mezclado con nuestro Instinto de Vida, que también puede ser muy inteligente.

A mis pacientes les pongo el ejemplo siguiente: les digo que imaginen al Instinto de Muerte (del que se nutre el PP) como un saso de café cargado, y al Instinto de Vida, del que se nutre el PM como un vaso de leche pura. La salud mental es lograr la “mezcla” mejor posible entre el café y la leche y formar “café con leche”. Es aquí donde se encuentra la salud mental de cada uno de nosotros, en nuestro esfuerzo por lograr “café con leche”, la mejor mezcla posible entre el PM y el PP, entre el Instinto de Vida y el Instinto de Muerte. Las malas mezclas entre ambos Principios están representadas en el dibujo en aquellos bucles donde existe más amplitud del rojo que del verde en un tramo determinado, o viceversa.

Se sabe que el PM y el PP para funcionar bien es decir, para que favorezcan la vida han de estar mezclados y mezclados además adecuadamente. Existen, pues, buenas y malas mezclas. Los dos dibujos anteriores quieren expresar lo que sería una buena mezcla. El PM es la Vida y representa al Instinto de Vida tal como lo conciben los psicoanalistas. El PP es la Muerte y representa al Instinto de Muerte tal como lo conciben también los psicoanalistas. Es la mezcla de ambos lo que hace que gane la Vida. A los dos dibujos anteriores les llamo “La Trenza”. Todas las personas tenemos una parte trenzada y otra no trenzada aún. Es la labor de toda una vida seguir trenzando. Nunca se acaba. Como se puede ver en los dibujos, es el PM el que está representado por dos líneas verdes paralelas y, sin embargo, el PP está representado por sólo una línea roja. Con esto quiero decir que en una buena mezcla sale ganando el PM, el Instinto de Vida, siendo éste el que dirige la vida de la persona y, naturalmente, somete al PP ó Instinto de Muerte, o lo que es lo mismo, el PP solo se pondrá en marcha cuando así se lo pida el PM. Mientras nuestras vidas estén regidas por la parte mezclada serán vidas con alegría, esperanza, optimismo, etc. Haremos las cosas generalmente más o menos bien. Lo peligroso para la vida de una persona es la parte “no mezclada”. En ésta parte el PM ó Instinto de vida se mueve sin el freno del PP y, viceversa, en la parte no mezclada el PP ó Instinto de Muerte se mueve sin el freno del PM. Ambos, independientemente uno del otro, en la parte no mezclada, pueden llevar a una persona a la muerte aunque por distinto camino. Respecto al PM existe una película antigua en la que un grupo de amigos se retan a ver quién es el que es capaz de comer más en una sola vez. Pues bien, todos murieron. Lo importante es que la vía elegida por el PM para morir es una vía materna, es decir, “comer”, que evoca al “biberón”, al placer oral, es decir, al placer que se siente por la boca, placer que evoca el placer del bebé cuando era amamantado por su madre. El PM sin mezcla desea el mayor placer posible y sin demora, “ahora mismo” y mientras más placer mejor. Esto explica por qué los toxicómanos expresan que aunque mueran rápido prefieren eso que no un placer menos intenso pero que permita vivir más años. El PP lleva a la muerte de otra forma, una forma acorde con el hecho de que es Instinto de Muerte”, es el caso, por ejemplo, de una persona que pone su moto a 250 Km/hora, sufre un accidente y muere. Por todo esto, hemos de estar toda nuestra vida trenzando, para que así los riesgos de morir disminuyan. Es como hacer mahonesa, hay que batir y batir sin cesar, de lo contrario la mahonesa se corta.

¿Y cómo se mezcla el PM con el PP o, lo que es lo mismo, cómo se mezcla el Instinto de Vida con el Instinto de Muerte? Realmente es muy sencillo, pero hay que ser constante y la tarea ocupa toda una vida. Se mezcla así: Si estoy recordando o sintiendo en cualquier momento cualidades y emociones o sentimientos gratos y positivos de mí mismo, hay que hacer el esfuerzo de recordar los sentimientos y emociones negativos que en otro momento he sentido. Y, viceversa, cuando me sienta abatido, triste, airado, con odio, rencor, celos, deseos de venganza, etc., o las veces que me he equivocado en mi vida, hacer el esfuerzo, en ese mismo momento, de recordar las veces en las que ha acertado en mi vida, las decisiones que he tomado acertadamente y las emociones, sentimientos y pensamientos positivos que he tenido a lo largo de mi vida. Éste ejercicio hay que hacerlo constantemente a lo largo del tiempo. Al principio es más difícil, pero, poco a poco se consigue.

La vida de los animales

La vida de los animales
La vida de los animales

En function de los conocimientos comunicados en la obra Evolutionary Psychiatry, citada más arriba, el reino animal se comporta siguiendo ambos Principios. Cuando, por ejemplo, una manada de leonas y un león no está cazando, se dedican a la procreación, a criar a los cachorros, al juego-aprendizaje, a dormir, etc. En éste ámbito predomina la relajación, la tranquilidad, la confianza mutua, es decir, el Principio Materno. Si un cachorro se pone enfermo la manada se preocupa, la madre se preocupa Pero cuando hay que ir a cazar las características que hay que poner en marcha son muy distintas. Así, una leona que sale a cazar, ha de estar tensa, vigilante, con los nervios a flor de piel, se ha de mostrar rápida de reflejos para que así los demás predadores sepan que está en plenitud de facultades y habría que pensarlo bien si se le quiere matar. La leona ha visto a una gacela y decide proceder a matarla, pero está vigilante de otro depredador que está a su izquierda, no puede tener ningún descuido porque éste le podría costar la vida. Por fin se dirige hacia la gacela. Cuando ya está a su altura, la gacela le pide que tenga piedad de ella porque tiene cuatro cachorros que criar. En ese momento la leona no puede dudar, no puede sentir piedad, porque si la sintiera y, por ello, no la matara, pondría en peligro la supervivencia de su especie. Por lo tanto, la mata, con lo cual su especie sobreivirá. Pone así en acción el Principio Paterno Sano. Sería PP excesivo patológicamente si, en lugar de limitarse a cazar justo a solamente una gacela, la abandonara sin comérsela ni llevarla a su manada y continuara matando otras gacelas y abandonándolas del mismo modo. Esto sería expresión del Principio Paterno Patológico por exceso. Tampoco puede permitirse sentir excesivo miedo al cazar, ya que entonces no cazaría, poniendo así en peligro, de forma diferente, a su especie. En éste caso la leona estaría funcionando desde un Principio Paterno Patológico por deficiencia. En otro supuesto, si la leona tuviese hepatitis, se sentiría cansada, caminaría de forma que dejaría ver que está débil. Lo mejor que puede hacer es no salir a cazar, pero esto no siempre es posible. Si en dicho estado sale a cazar tendrá que hacer un esfuerzo por aparentar que está muy sana o, de lo contrario la matarán. Es decir tiene que poner en marcha una parte del Principio Paterno que tiene que ver con el necesario, de momento, en función del momento evolutivo de la especie humana, “Gran Teatro del Mundo”, lamentable, pero aún imprescindible. Si la leona se acerca a matar a la gacela y ésta le ve, como si de rayos X se tratara, su hígado inflamado y se lo dice a la leona, nos podemos imaginar que esto a la leona no le hará ninguna gracia. Es típico que, desde la parte Paterna, al interesado no le gusta en absoluto que se sepa cómo es su carácter ni qué problemas de salud sufre. Cuando trataba en el hospital psiquiátrico a un grupo de esquizofrénicos crónicos que vivían en el hospital, había uno de ellos que rechazaba tajantemente contestar ningún tipo de test psicológico y, cuando le hacía un comentario en relación a su forma de ser o a algún problema psicológico que le apreciaba, mostraba claramente que dichos comentarios no le gustaban nada.

En resumen, con el ejemplo expuesto, se podrían agrupar como características de ambos principios de la siguiente forma:

Características del Principio Materno expresados por el ejemplo:

  • Afecto
  • Confianza
  • Cariño
  • Solidaridad
  • Preocupación por la vida de la manada
  • Juego
  • Tranquilidad
  • Conducta sufridora respecto a la vida de la manada
  • Brote pseudoobsesivo
  • Fe
  • Esperanza
  • Piedad
  • Transparencia
  • Darse a conocer
  • Unidad
  • Familiaridad
  • Cohesión
  • Lentitud
  • Relajación
  • Elogio a la lentitud

 Características del Principio Paterno expresados por el ejemplo:

  • Agilidad
  • Tensión
  • Alerta
  • Disimulo
  • Fingimiento
  • Mentira
  • Reserva
  • No darse a conocer
  • Secreto
  • Agresividad
  • Elogio a la rapidez
  • Reflejos aumentados
  • División
  • Ganar
  • Poder
  • Control de lo que los demás piensen de uno

El simil del tren y la via

El simil del tren y la via
El simil del tren y la via

En éste dibujo se ve una máquina de tren que circula por la vía. La vía se pinta de rojo porque delimita por dónde y sólo por dónde puede circular la máquina. Es via de hierro o acero, materiales “muertos” en éste caso. Representa al Principio Paterno que dice “No”, que dice por dónde no circular. La máquina se pinta de verde porque está viva, es pura energía, representa, en éste caso al Principio Materno. Sólo una buena colaboración de ambos, raíles y máquina de tren llena de energía, permitirá la Vida. ¿Se imagina lo que sucedería si el conductor de la máquina le diera por salirse de la vía y meter el tren por la autopista?: Esto llevaría a la muerte. O que la vía, en lugar de cumplir con su deber de ser paralela en ambos raíles, se fuese estrechando cada vez más: descarrilamiento y muerte de nuevo. Es decir, en la vida humana, si cada uno de los Principios quisiéran actuar por su cuenta, el resultado siempre sería la muerte. En la vida animal ocurre lo mismo (ver Evolutionary Psychiatry. A new beginning. Anthony Stevens and John Price Routledge London and New York, 1996).

Estructuras básicas de la personalidad

Estructuras básicas de la personalidad
Estructuras básicas de la personalidad

El cuadrado representa a la persona (hombre, mujer, niño, adulto o anciano, etc.). El Eje verde representa al Principio Materno Sano. El Eje rojo representa al Principio Paterno Sano. El hecho de que ninguno de los dos ejes llegue al extremo superior del cuadrado quiere indicar que no es sano que los Principios estén desarrollados al cien por cien, si no por ejemplo, al 80 por ciento, el por qué de lo cual se explicará más adelante.

Como se ve, ambos Principios están desarrollados con la misma intensidad (igual altura) y no son ni más ni menos intensos (desarrollados) que lo que indica el gráfico.

Por comodidad y rapidez designaremos con la letra A mayúscula a esta estructura de Personalidad Sana, tal como aparece el gráfico.

Si este gráfico representa a la personalidad sana, ¿qué es la personalidad y para qué sirve que sea sana? La personalidad es una concepción teórica abstracta difícil de definir en términos sencillos, por esto, en lugar de dicha definición voy a describir las consecuencias para la persona, que tiene poseer una personalidad sana y una personalidad enferma. De este modo, veremos lo sencillo que es entender qué es la personalidad. Si una personalidad funciona bien esto se traduce en la siguientes cuatro características:

Primera: La persona tiene capacidad para desplegar y disfrutar una vida afectiva gracias a lo cual se sentirá “lleno” y no “vacío” emocionalmente. Si la persona canaliza esta vida afectiva hacia la constitución de una pareja amoroso-sexual con o sin hijos, la persona sentirá que, afectivamente, está “lleno”, que lo que necesita afectivamente ya lo tiene y no necesita buscarlo en otra parte. Si la persona canaliza esta vida afectiva por caminos espirituales religiosos o no religiosos, se sentirá “lleno” igualmente.

Segunda: La persona tiene capacidad para buscar, encontrar, lograr y mantener un trabajo con el cual ganarse la vida. (obviamos aquí los problemas sociales de la escasez de puestos de trabajo, ya que pienso que no dependen de las capacidades del individuo, aunque soy consciente de la complejidad del

problema).

Tercera: La persona es capaz de desarrollar las habilidades sociales básicas, que podemos resumirlas en los siguientes tres apartados:

  1. La capacidad de hablar con cualquier persona, de
    cualquier cosa y en cualquier lugar

  2. La capacidad de tener amigos

  3. La capacidad de relación con las Instituciones Sociales (relacionarnos y hacer gestiones, por ejemplo, con el Ayuntamiento, con un Banco, con la Universidad, etc…)

Cuarta: La persona con dicha estructura de carácter no desarrollaría ningún trastorno psíquico, salvo los que tuvieran carácter reactivo, por ejemplo, un Síndrome Depresivo como reacción a la pérdida de un familiar, o a la pérdida de trabajo, o bien, los Trastornos Psíquicos con fuerte carga genética, por ejemplo, esquizofrenia, si bien en éste caso, gracias a la buena estructura de la personalidad la esquizofrenia evolucionaría de forma benigna, pudiendo ser controlada mucho mejor con los tratamientos existente hoy día y no acabaría deteriorando significativamente la personalidad del enfermo.